1. GILBERTO:

El huracán Gilberto se formó el 8 de septiembre de 1988, cerca de las Islas Barlovento. Tocó tierra por primera vez el 12 de septiembre en Jamaica y dos días después llegó a Yucatán convertido en un huracán de categoría 5. Alcanzó vientos de hasta 295 kilómetros por hora y es considerado por la Organización Meteorológica Mundial como uno de los más intensos, devastadores y mortíferos registrados en el océano Atlántico durante el siglo XX. Los daños tras su paso se calculan en 5.5 mil millones de dólares.

 

2. DEAN:

Entre el 13 y el 28 de agosto de 2007, el huracán Dean afectó Santa Lucía, Martinica, Dominica, República Dominicana, Jamaica, Haití, Belice y México. Sus vientos alcanzaron velocidades de 280 kilómetros por hora y dejó 39 muertos tras su paso. Tocó el territorio nacional el 21 de agosto. Derribó árboles, postes, anuncios, bardas, techos y dejó a más de 800 sin hogar. Ya debilitado, continuó su hacia Campeche. En Ciudad del Carmen se reportó la inundación de 60% de la ciudad.

 

3. WILMA:

Su paso dejó 23 muertes directas y 39 indirectas, así como pérdidas por 29 mil millones en Cuba, Haití, Jamaica, México, Estados Unidos y Bahamas. Fue el primer huracán en recibir un nombre comenzado por “W” desde la denominación alfabética que comenzó en 1950. Comenzó a formarse durante la segunda semana de octubre y tocó tierra en territorio nacional el 21 del mismo mes convertido en un huracán de categoría 4, cerca de Playa del Carmen, en Campeche.

 

4. KENNA:

El 23 de octubre de 2002, a 590 kilómetros al sur de Manzanillo, la tormenta tropical Kenna se convirtió en huracán con vientos sostenidos de 120 kilómetros por hora. Alcanzó su mayor fuerza la madrugada del día 25, cuando se encontraba a 150 kilómetros al oeste de Cabo Corrientes, Jalisco. Kenna tocó tierra en Nayarit con vientos de hasta 230 kilómetros por hora. Se convirtió en el segundo huracán más poderoso sobre México, entre 1980 y 2002, sólo superado por Gilberto. Dejó cuatro muertos y pérdidas por 101 millones de dólares.

 

5. EMILY:

El 13 de julio de 2005, la tormenta tropical Emily se intensifica a huracán categoría 1. Cinco días después, convertido en huracán de categoría 4, toca tierra en la Península de Yucatán con vientos sostenidos de hasta 215 kilómetros por hora. Decenas de miles de turistas y residentes fueron evacuados de los complejos alrededor de Cancún, la Riviera Maya y Cozumel. Tras su paso, se registraron daños por 988 millones de dólares.

 

6. JOVA:

El 8 de octubre se convirtió en huracán categoría 1, hasta la noche del 11 de octubre había alcanzado la categoría 3; sin embargo se prevé que en las próximas horas suba de categoría.  Tocará tierra en Colima o Jalisco entre el martes 10 y el miércoles 11 de octubre en la madrugada. Los efectos negativos están asociados a la cantidad de lluvia que está ingresando al territorio nacional.

 

7. ISIDORO:

Fue el segundo huracán de la temporada en el Atlántico en 2002, alcanzó la categoría 3 causando daños y algunos decesos en Jamaica, Cuba, Estados Unidos y por supuesto México. Pegó en la Península de Yucatán el 19 de septiembre; el ojo del huracán impactó en tierra firme el 22. Isidoro se mantuvo por 35 horas “barriendo” los estados de Yucatán y Campeche, afectando a toda la península de Yucatán y el sureste de México.

 

8. TICO:

El huracán se formó el 11 de octubre de 1983, alcanzó la categoría 4, los estados más afectados fueron Guerrero y Sinaloa. Fue considerado como el huracán más destructivo de la temporada, murieron 141 personas en total. Se tiene un estimado de que los daños fueron aproximadamente por 284 millones de pesos. Sus remanentes llegaron incluso a Estados Unidos, donde causaron lluvias e inundaciones.

 

9. LANE:

El ojo del huracán Lane azotó la costa pacífica de México el 16 de septiembre de 2006, en el estado de Sinaloa, el cual fue el más golpeado por el paso del huracán Lane, alrededor de 150 mil familias en once municipios fueron afectadas por el ciclón, especialmente en la capital, Culiacán.

 

10. PAULINA:

Tocó tierra en el sur de México a principios de octubre en 1997. Se originó en Huatulco, Oaxaca y alcanzó la categoría 4. El 8 de ese mes, tocó tierra cerca de Puerto Escondido, provocando serias afectaciones en la costa. Al día siguiente, se internó en Guerrero dejando devastado al puerto de Acapulco. Las inundaciones, crecientes de los ríos y deslaves afectaron severamente una de las regiones más pobres de México dejando entre 230 a 400 personas muertas. Cerca de 300 mil personas quedaron sin hogar y se registraron daños por 7 mil 500 millones de pesos.