Luego de que ni el Ejército, ni la PGR, ni la Procuraduría de Baja California lograran acreditar los delitos imputados a Jorge Hank Rhon, la jueza Blanca Evelia Parra dejó libre al empresario por considerar que las pruebas eran insuficientes. Minutos después fue aprehendido de nuevo por autoridades estatales para ser puesto en libertad esa misma tarde.

Las criticas hacia las autoridades federales y estatales por su actuación en el caso Hank Rhon no se han hecho esperar. Y es que la mayoría de los desplegados de la prensa nacional califican la detención y posterior liberación del ex alcalde de Tijuana como el ridículo del sexenio de gobierno de Felipe Calderón.

El proceso, en el que se le imputaban los delitos de acopio de armas al dueño del Grupo Caliente, era considerado como la prueba de fuego de la recién estrenada procuradora Marisela Morales. La ambigüedad del caso y la incapacidad de los funcionarios de la PGR para integrar una averiguación previa confirman la tesis de algunos priístas: es un golpe político con miras a las elecciones en el Estado de México de 2011, y los comicios federales de 2012.

Esta mañana la columna “Templo Mayor” del periódico Reforma publica que en el caso Hank Rhon, hay dos posibles explicaciones: “Una es que la Procuraduría de Marisela Morales hizo el oso del sexenio, al lanzarse contra el cachorro de Atlacomulco sin tener un expediente sólidamente armado (…) La otra opción es que los dos jueces que ayer, por separado liberaron de dos cargos distintos a Hank Rhon actuaron de manera sospechosa”.

Por su parte Excélsior, en su columna “Frentes Políticos” coincide en que la detención del empresario tijuanense será recordada como aquel michoacanazo, en el que 35 servidores públicos fueron acusados de tener vínculos con el cártel de La Familia: “Quienes saben de derecho penal atribuyen el error a la PGR, al armar un expediente flojo y con muchas inconsistencias. Claro está que la titular, Marisela Morales, no pasó la prueba de fuego, así que lo que viene, ¿será acaso debut y despedida?”, cuestiona el diario.

Para el periodista Salvador García, la liberación del empresario representa un revés para la PGR y “confirma que este caso se llevó a cabo en el desaseo jurídico y que las motivaciones políticas, evidentes o no, no le alcanzaron a Felipe Calderón, primero, y luego al gobernador José Guadalupe Osuna de Baja California, para mantener en la cárcel a un personaje tan cuestionable al que quisieron hundir, pero paradójicamente lo volvieron víctima en un descuido, quizás hasta en candidato priísta al gobierno de Baja California en 2012”, según consigna en su columna de El Universal.

Denise Maerker también augura que la mañana del 14 de junio del penal de “El Hongo” haya salido el próximo candidato a la gubernatura de Baja California. Lo más lamentable es que la candidatura no fue fabricada por el PRI, si no por el gobierno federal y las inconsistencias del caso: “la procuraduría de Baja California tratando de impedir que Hank Rhon quedara libre(…) ahora dormirá aterrada imaginando a un Hank fortalecido por esos errores disputándoles la gubernatura del estado”, vaticina en El Universal.

En Excélsior, José Cardenas asegura que el caso tan cuestionado “parece más una vendetta que un acto de justicia” en el que “el señor de las apuestas volvió a ganar”. Para el periodista, los perjudicados en este resbalón son Marisela Morales y el Ejército, cuya imagen queda en entredicho.

Pero la prensa nacional no ha sido la única que ha cuestionado los errores de la PGR en el caso Hank. En su edición de hoy, El País reseña la odisea del empresario tijuanense y de paso señala el episodio en el que el gobierno federal exhibió su ineficaz sistema jurídico al inculpar al político sin argumentos sólidos: “Al margen del enredo judicial, la detención y posterior puesta en libertad de Jorge Hank supone un torpedo más en la ya muy deteriorada credibilidad del sistema policial y judicial mexicano y, por ende, del Gobierno de Calderón”, refiere el diario español.

Sin embargo, aunque el priísta ya esté gozando de su libertad en su residencia ubicada en el Hipódromo de Agua Caliente, esta historia aún no termina pues, tal y como lo señala Jorge Zepeda, “la aprehensión fallida del empresario nos deja la sensación de que fue el intento de un golpe político en contra de un rival del gobierno como sería Peña Nieto (…)los priístas tomarán este golpe como el inicio de una guerra donde no habrá cortesías y se tomarán prisioneros… malas noticias para los ciudadanos”, advierte el periodista.