México, 16 Jun. (Notimex).- Los precios de la turbosina, así como los servicios que presta Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) no son caros, incluso son menores a los que se cobra en otros países.

Así, lo aseguró el titular del organismo, Gilberto López Meyer, tras las declaraciones de las autoridades de la Asociación Latinoamericana de Transporte Aéreo (ALTA), quienes aseguraron que los costos del combustible y de los servicios aeroportuarios son más altos frente a otras economías.

Consideró que para aseverar lo contrario, se requiere de una comparación entre el tamaño del aeropuerto, tipo de aerolínea y la cantidad del suministro de la turbosina que se realiza en cada país.

“La aseveración de que si es cara o barata requiere de una cooperación bilateral (.) pero nuestros análisis arrojan que no somos caros y lo que cobra ASA es mucho menos de lo que pagan por ese mismo servicio en otras partes del mundo”.

En entrevista tras participar en la Segunda Cumbre Panamericana de Seguridad Operacional en el Mercado de la Aviación, dijo que incluso dicho tema se había tratado en una reunión que sostuvieron el pasado martes con las autoridades de ALTA.

De hecho, reveló que durante la misma se acordó la implementación de un grupo de trabajo que analizará la situación real de los precios de la turbosina, donde se tomará en cuenta que dentro del estudio se compare a aeropuertos similares y aerolíneas cuyo consumo y carga sea similares.

“Si no lo haces así la comparación se distorsiona. Ya platicamos con ALTA, les dijimos que no era del todo correcto y quedamos en conformar el grupo de trabajo”.

López Meyer, dijo que el precio final de la turbosina no se conoce porque es “muy reservado”, sin embargo, comentó que actualmente el costo en México del combustible es de 10 pesos con 50 centavos.

De los cuales, 10 pesos con 30 centavos son para Petróleos Mexicanos, y entre nueve y 15 centavos son destinados a ASA por el servicio que presta, por ejemplo, Aeroméxico paga nueve centavos -por el descuento que se le otorga debido al gran consumo- mientras que un avión privado paga 15 centavos.

“Desafortunadamente, nosotros no podemos decir qué es lo que pasa con los otros 10 pesos con 30 centavos, pero del precio total sólo el 1.0 por ciento es lo que realmente cobra ASA”, indicó.