México, 22 jun (EFE).- Medio centenar de grupos de medios de comunicación mexicanos condenaron hoy el asesinato del periodista Miguel Ángel López Velasco, de su esposa e hijo, ocurrido el pasado 20 de junio, y dijeron que “constituye una agresión para la prensa” y la sociedad en su conjunto.

Los grupos firmantes, que en conjunto poseen más de 700 empresas periodísticas, son los mismos que el 24 de marzo firmaron el Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia (ACIV), que pretende “consignar los hechos con valor periodístico y a la vez limitar los efectos estrictamente propagandísticos de los mismos” en México.

“Los medios firmantes del Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia condenamos enérgicamente el asesinato del periodista y sus familiares” en el puerto de Veracruz, señaló el mensaje colectivo difundido hoy.

Recordaron que López Velasco, subdirector y columnista del rotativo Notiver, fue asesinado hace dos días junto con su esposa, Agustina Solana, y uno de sus hijos, Misael López Solana, de 21 años, quien era “fotógrafo de asuntos policíacos” y “colaboraba de manera esporádica en el mismo diario”.

En la nota las empresas exigen “a las autoridades locales y federales el pronto esclarecimiento del asesinato de López Velasco, conocido como ‘Milovela’, y sus familiares”, y denuncian que “el gremio periodístico en Veracruz es presa del miedo”.

“El derecho a la información y la libertad de expresión seguirán cautivos en esa entidad (estado) mientras los responsables de estos crímenes no sean castigados”, agrega la nota.

El diario Notiver no fue publicado ayer como protesta por el asesinato del periodista, quien fue enterrado en un concurrido funeral en la ciudad portuaria de Veracruz que encabezaron los dos hijos que les sobrevivieron.

Uno de ellos, Miguel López Solana, recuerda en un mensaje publicado hoy en el rotativo la figura de su padre y que le crió “en medio de máquinas de escribir y cerros de fotografías”.

Señala que de él aprendió “el valor que implica ser buen periodista y la gran responsabilidad que implica ejercer este maravilloso oficio que jamás fue utilizado para atacar a alguien, sino para que las cosas fueran justas y parejas, sin abusos ni autoritarismos”.

El texto también recuerda a su hermano Misael, “un niñote de inmenso corazón”, y a “doña Agus”, su madre, quien “no se doblaba ante nada”.

“Mamita, te voy a extrañar por el resto de mi vida, sobre todo tus regaños y gritos. Gracias por hacer de mí un buen cabrón”, agrega el mensaje