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INSIGHT CRIME

La metanfetamina es reina en EU, y el mercado de todas las drogas creció 2 veces en 9 años (Parte 1)

01/05/2021 - 11:04 pm

Las metanfetaminas, durante mucho tiempo consideradas una droga lumpen y de las clases bajas, en años recientes ha experimentado un cambio dramático, con una explosión en cuanto a su disponibilidad y consumo en Estados Unidos, en lugares donde nunca se había consumido en grandes cantidades. En la primera entrega de nuestra serie de tres partes sobre los cambios en los patrones de consumo de drogas en la región y su impacto en la dinámica criminal, InSight Crime explora cómo la metanfetamina se convirtió en la droga preferida en Estados Unidos.

Por Steven Dudley y Parker Asmann

Ciudad de México, 1 de mayo (InSigthCrime).– Los montones de píldoras hacen estremecer a Jon DeLena. Fue testigo del aumento en el tráfico de cocaína en Miami a principios de la década de 2000 y el dramático aumento del consumo de heroína y fentanilo en Nueva Inglaterra en los últimos años, que dejó miles de muertos por sobredosis.

Pero el veterano agente especial de la Administración para el Control de Drogas (Drug Enforcement Administration, DEA) a cargo de la sede de la entidad en Nueva Inglaterra nunca había visto un repunte tan fuerte en el uso de metanfetaminas y en su ingenioso método de distribución: píldoras falsas de Adderall. Las incautaciones de estas píldoras estaban aumentando en una región que no solía tener una población significativa de consumidores de metanfetaminas.

Por eso levantó las alarmas.

“El temor es que la epidemia de heroína se verá como de las ligas menores en comparación con esto, si el cristal de metanfetamina explota de la manera en que creemos que lo está haciendo”, le dijo en el mes de enero al colaborador de Abusos de Sustancias en New Hampshire.

En febrero, DeLena lanzó la Operación Engage Manchester, que busca asociarse con organizaciones comunitarias locales y otras partes interesadas para dar información tanto sobre el fentanilo, un opioide sintético, como sobre la metanfetamina, en uno de los centros tradicionales de consumo de fentanilo en la región.

Y en marzo salió en público, en una conferencia de prensa que fue transmitida por la televisión local.

“Estamos viendo que estas píldoras”, dijo, señalando la imitación de Adderall en una mesa frente a él, “están apareciendo por toda Nueva Inglaterra, pero específicamente aquí en New Hampshire. Estamos incautando estas píldoras en todos los rincones del estado. Son mortales, y tenemos que divulgar este mensaje”.

Puede que ya sea demasiado tarde. Las píldoras, aunque todavía se concentran en áreas como Nueva Inglaterra y representan solo un pequeño porcentaje del consumo de metanfetaminas, recuerdan, de manera preocupante, cómo el fentanilo explotó por toda la región, expandiéndose por las comunidades mediante diversos productos farmacéuticos falsificados.

Son además parte de una tendencia que no muestra signos de desaceleración. Con base en diversos datos y más de una docena de entrevistas con expertos y organismos de seguridad de Estados Unidos, está claro que el país se ha convertido en la capital mundial del consumo de metanfetaminas. Y la evidencia lo demuestra: el 50 por ciento del récord de incautaciones globales de la droga en 2018 se produjeron en Norteamérica. El mercado estadounidense de la droga, valorado en 13 mil millones de dólares en 2010, ahora puede valer al menos cuatro veces más, según un estudio realizado por RAND Corporation en 2019.

“El problema de la metanfetamina en Estados Unidos ha estado avanzando, pero nos descuidamos y dejamos de prestarle atención, ya que gran parte del dinero, las fuerzas del orden y la atención médica se enfocaron en los opioides”, afirma Bryce Pardo, investigador de políticas de RAND Corporation. “Las sobredosis de metanfetaminas no son tan letales y no mueren tantas personas como con los opioides, que llamaron mucho más la atención”.

EL CONSUMO SE DISPARA

Según expertos, las cifras exactas sobre el consumo de drogas son difíciles de obtener, ya que las encuestas a los consumidores no representan claramente el consumo de drogas estigmatizadas como la metanfetamina. Además, la droga se consume mucho en zonas rurales donde se realizan pocos estudios.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos contabilizó alrededor de dos millones de personas que tomaron metanfetamina en 2019, aproximadamente el mismo número que halló en 2015. RAND Corporation, sin embargo, calculó que había más de tres millones de consumidores de metanfetaminas en 2016, un aumento del 50 por ciento con respecto a 2006, según el informe de 2019.

El consumo de cocaína, por su parte, parece haber disminuido en los últimos años. RAND estima que en 2016 había poco más de dos millones de consumidores de cocaína, en comparación con casi cuatro millones en 2006. El estudio contabilizó más de dos millones de consumidores de heroína, un 30% más que en 2006, pero todavía muy por debajo de la cantidad de consumidores de metanfetaminas.

La transformación ha sido constante, y en ella confluyen diversos factores, entre ellos la disminución en el consumo de cocaína, el aumento del consumo de drogas sintéticas y el ingenio de las organizaciones criminales mexicanas, que ahora producen metanfetaminas a granel utilizando una variedad de precursores químicos cuyo control es difícil.

Hoy en día, en la frontera suroeste con México, Estados Unidos está incautando constantemente más metanfetamina que cualquier otra droga, excepto la marihuana, que se mueve en grandes cantidades y es mucho menos potente que la metanfetamina. Las incautaciones de metanfetamina se han multiplicado por siete en los últimos ocho años, según estadísticas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (US Customs and Border Protection, CBP) que han sido mencionadas por la DEA.

En Estados Unidos, las muestras de metanfetamina que los agentes envían para análisis forenses —otra señal de su prevalencia— representan aproximadamente una cuarta parte de todas las muestras y aumentaron un 75 por ciento entre los años 2014 y 2019, como informó la DEA en su más reciente evaluación de amenazas.

Según funcionarios de la policía estadounidenses, la metanfetamina se está produciendo en laboratorios y “súper laboratorios” en México, donde la calidad ha ido a la par de la cantidad. La potencia y pureza de la metanfetamina incautada en Estados Unidos es de un promedio de más del 97 por ciento, un aumento con respecto al producto de hace cinco años, que ya era de alta calidad, con cerca del 90 por ciento de potencia y 96 por ciento de pureza. La potencia se refiere a la dosis necesaria para tener efecto en una persona, mientras que la pureza es la cantidad de droga en una muestra dada.

“La pureza y la potencia de la metanfetamina han venido en aumento. Los grupos narcotraficantes mexicanos están obteniendo precursores de calidad industrial en China o India y trabajan en megalaboratorios o laboratorios clandestinos en los cuales pueden sacar un producto mucho mejor”, dijo Pardo en comunicación con InSight Crime.

Estas organizaciones también han diversificado el uso de sus precursores, cambiando de proveedores y productos químicos con el fin de despistar a las autoridades. Los grupos criminales producen la mayor parte de la metanfetamina utilizando lo que se conoce como fenil-2-propanona, o P2P. Hay dos métodos principales para producir P2P, y los investigadores afirman que los grupos criminales oscilan entre ambos métodos.

Tampoco está claro en dónde los grupos están consiguiendo los productos químicos para elaborar P2P. Los datos más recientes de incautaciones de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) en 2018 mencionan a China como la fuente de algunas de las mayores incautaciones de precursores recientemente, y a México como el lugar donde se realizaron las mayores incautaciones. La Evaluación de Amenazas de Drogas, publicada por la DEA en 2020, también menciona a China e India como fuentes de precursores, pero funcionarios antidrogas contactados por InSight Crime dicen que los productos químicos también provienen de muchos otros lugares, entre ellos Alemania.

DIVERSOS ACTORES CRIMINALES

Los grupos criminales mexicanos que más se mencionan como dominantes del comercio de metanfetaminas son el Cartel de Sinaloa y el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), pero hay otras organizaciones criminales con laboratorios y capacidades de transporte cada vez más sofisticados, según dicen autoridades y expertos estadounidenses.

Estas organizaciones criminales se conocen por una multitud de nombres que suelen cambiar. Entre ellos se encuentran Guerreros Unidos y Los Rojos (anteriormente, ambos estaban bajo la bandera de la Organización Beltrán Leyva), el Cartel del Norte (antes Los Zetas) y el Cartel de Juárez y La Línea (este último se separó del Cartel de Juárez). Sin embargo, funcionarios y expertos antidrogas dicen que estos grupos pueden funcionar como marcas, o bien como organizaciones criminales que permiten diversos grados de independencia en su base, especialmente dado que las barreras de entrada son cada vez más bajas.

Es claro que la explosión en la producción de metanfetaminas indica una explosión de grupos de diferentes tamaños y sofisticación, muchos de los cuales pueden estar produciendo la droga en grandes cantidades en el lado mexicano y pasándola a una gran cantidad de grupos de transporte y mayoristas en el lado estadounidense.

La competencia también puede estar provocando, al menos en parte, los niveles récord de violencia en México, que llegó a 27 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2020. Algunos de los peores niveles de violencia se presentaron en el pequeño estado de Colima, donde se encuentra el Puerto de Manzanillo, principal punto de entrada de precursores químicos. También se registró violencia en Baja California y Zacatecas, corredores clave del tráfico de drogas sintéticas, que registraron tasas de homicidios superiores al doble de la media nacional.

UN MORTAL CAMINO

La explosión de la metanfetamina también parece ser otro triunfo de marketing de los grupos criminales, que parecen estar aprendiendo de otros experimentos con drogas como el fentanilo. El potente opioide sintético se suele camuflar en píldoras falsas de OxyContin, Xanax o Percocet. Las píldoras son una vía de ingreso más leve para los consumidores, quienes prefieren los medicamentos recetados y no son conscientes incluso de que están tomando fentanilo.

El engaño cumple un papel importante en el aumento del uso de la droga, así como en el sorprendente número de sobredosis que causa. Pero la metanfetamina está llegando a niveles similares. En 2019, el último año en el que existen datos, el Centro para el Control de Enfermedades (Center for Disease Control, CDC) registró 16.167 muertes por sobredosis de metanfetaminas, frente a las 3.627 sobredosis relacionadas con la droga en 2013.

Cincuenta y dos de esas muertes por sobredosis en 2019 ocurrieron en New Hampshire, una de las razones por las que las píldoras de Adderall llamaron la atención de DeLena, el agente de la DEA.

“Existen organizaciones de narcotráfico, carteles mexicanos, que están tomando la decisión comercial de fabricar pastillas, píldoras de Adderall, hechas solo con metanfetamina”, dijo durante la conferencia de prensa.

El Adderall se utiliza en Estados Unidos para tratar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), pero se suele abusar de esta medicina. Conocido como “el compañero de estudio”, el Adderall es consumido por unos cinco millones de personas anualmente sin receta médica, según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.

En otras palabras, el potencial de crecimiento es enorme. De hecho, según dicen los agentes antinarcóticos, los grupos criminales que comercializan la metanfetamina parecen estar aprovechando numerosos mercados, incluido el mercado de opioides, y están utilizando las mismas redes de distribución bien establecidas para entregar sus productos.

Esta combinación es extraña y mortal. De las 52 sobredosis relacionadas con metanfetamina en New Hampshire en 2019, 46 incluyeron opioides. La misma tendencia se observa en todo el país. “Es quizá uno de los mensajes más importantes que hemos tenido que entregar”, dijo DeLena en su conferencia de prensa. “Esto es algo realmente preocupante.”

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