Foto: Cuartooscuro

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Ciudad de México, 1 de junio, (SinEmbargo).- Tres cuerpos sin vida fueron encontrados ayer por la mañana en Teoloyucan, Estado de México, y fuentes de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) habrían confirmado al periódico El Gráfico que son algunos de los 11 desaparecidos el domingo pasado en el Bar Heaven de la Zona Rosa.

El Gráfico insiste en que confirmó la información con tres fuentes distintas “que trabajan en la investigación”. Sin embargo, el periódico El Universal, que pertenece a la misma casa editorial, no maneja la versión.

El vocero de la Procuraduría de Justicia del Estado de México (PGJEM), Claudio Barrera, dijo este mediodía de sábado al periódico Milenio y dijo que no hubo ningún hallazgo de cuerpos en el municipio. Pero al igual que en el resto de la investigación, todo es a base de versiones. No existe tampoco, por parte de la autoridad del Distrito Federal, un comunicado oficial que explique el situación y dé información certera sobre los hechos.

En su cuenta de Twitter, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, aseguró “Efectivamente no existe información de hallazgo de cuerpos relacionados con el asunto de Tepito en el Edo Méx. Info incorrecta”.

Las fuentes de la PGJDF dijeron que uno de los cadáveres es de Jerzy Ortiz, de 16 años, hijo de Jorge Ortiz Reyes “El Tanque”, sicario condenado a prisión por 23 años, luego de su arresto,  el 20 de septiembre de 2003, por delincuencia organizada, robo, secuestro y extorsión.

El otro cuerpo, de acuerdo con esta versión, sería el de Said Sánchez García, hijo de Alejandro Sánchez Zamudio, “El Papis”, quien también fue sentenciado por extorsión y narcomenudeo.

Hay un tercer cuerpo, de acuerdo con esta información, pero no se conoce su identidad. Tiene aproximadamente 25 años y fue hallado en el kilómetro 17 de la carretera Teoloyucan- Tezontepec.

El Procurador de Justicia del Distrito federal, Rodolfo Ríos, quien junto con el jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, ha rechazado que la desaparición de los 11 esté relacionada con el crimen organizado, pero no ha confirmado la versión hasta este mediodía del sábado.

A cinco días de que los 11 jóvenes de Tepito desaparecieran, las autoridades de la Ciudad de México no han  podido confirmar siquiera que fueron secuestrados por un comando presuntamente armado.

Sin embargo, como parte de una confusa madeja de declaraciones de los funcionarios vinculados al caso, se han puesto en circulación imágenes tomadas de las cámaras de seguridad del sistema C-4.

En estos gráficos se ven dos camionetas tipo Van de modelo reciente, una negra y otra dorada, que habrían circulado en la Zona Rosa, después del “levantón” con rumbo al norte de la Ciudad de México.

Las fotografías simplemente muestran los vehículos en movimiento sobre las calles Lancaster, Hamburgo, Lieja, Campos Elíseos, Arquímedes, Río San Joaquín, Lago Chiem, Carrillo Puerto y Mariano Escobedo.

El gobierno capitalino, que ha sido duramente criticado por una investigación tardía y floja, se ha mantenido en su versión de que no hay crimen organizado en torno a estas desapariciones, aún cuando en paralelo, ha filtrado que los jóvenes de Tepito tenían vínculos con  uno de los brazos más violentos de las bandas criminales del centro del país.

También ha proporcionado información no oficial sobre la posibilidad de que el narcomenudeo y una vendeta entre criminales esté detrás de este secuestro.

DUEÑO DEL ANTRO IMPLICADO

Ayer, SinEmbargo dio a conocer que Ernesto Espinoza Lobo, dueño del  Bar Heaven After, habría sido el autor intelectual del “levantamiento” de jóvenes tepiteños en la Zona Rosa el domingo pasado, de acuerdo a los resultados de las primeras investigaciones.

Los cabecillas del grupo de Tepito conocido como La Unión estaban en el antro –al frente de ellos Jerzy Ortiz Ponce–; distribuían drogas en el lugar y ello sería la causa de que fueran sacados y desaparecidos posteriormente. Por eso el pleito, se dice.

Con ello, quedaría descartada la versión de que fue un enfrentamiento interno entre los líderes de La Unión, como se había manejado inicialmente. También confirmaría que el caso está vinculado al crimen organizado, lo cual fue negado en un principio por las autoridades capitalinas.

Aún más: desde la tarde de este viernes, en el barrio de Tepito, circulan fotografías donde se observa a los jóvenes ahora desaparecidos dentro del antro. En un VIP (un privado) aparece un sujeto sin camisa. Se investiga como el directamente responsable de decirle al grupo armado quiénes sí deberían subir a las camionetas y quiénes no.

El dueño del antro, Espinoza Lobo, desapareció después de que los tepiteños fueron subidos a las camionetas. Hasta esta noche no aparecía.