Este fin de semana, la PGR determinó que cuatro de sus edificios, incluida su sede central en Reforma 211, “no son aptos” para operar después del sismo del 19 de septiembre. Ordenó a unos dos mil funcionarios empacar sus equipos, expedientes y materiales, para ser reubicados. Los inmuebles dañados se ubican en Insurgentes 235 y Tonalá 104, en la Roma; Jaime Nunó 25, en Ampliación Morelos, y el de Paseo de la Reforma, donde despacha el Procurador General de la República, Raúl Cervantes Andrade. 

Sin embargo, trabajadores de la dependencia hicieron llegar a este portal unas fotografías donde se observan puertas caídas y grietas en muros, escaleras, paredes y techos de otro inmueble, el de la colonia Obrera, y que está a unos 30 metros de donde colapsó el edificio de Bolívar y Chimalpopoca.

“En el sismo del 7 de septiembre se cayeron plafones y hubo muchas grietas en escaleras y pisos, puertas caídas y entradas descuadradas, pero lo ‘arreglaron’ y se siguió laborando, pero en el segundo del 19 de septiembre, tuvo daños mucho más significativos, como grietas transversales y horizontales en muros y escaleras”, aseguraron los empleados de la dependencia en una denuncia enviada a SinEmbargo junto con fotografías del interior del inmueble.

Ciudad de México, 1 de octubre (SinEmbargo).- Trabajadores de la Procuraduría General de la República (PGR) denunciaron que sus vidas corren peligro luego de que la dependencia determinó que regresaran a laborar a uno de sus edificios, ubicado en la colonia Obrera, y que sufrió severos daños tras el sismo del pasado 19 de septiembre.

Se trata del inmueble ocupado por la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Cometidos por Servidores Públicos y Contra la Administración de Justicia de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delitos Federales, ubicado en Fray Servando Teresa de Mier 81 en la colonia Obrera, en la Ciudad de México.

Este fin de semana, la PGR determinó que cuatro de sus edificios, incluida su sede central en Reforma 211, “no son aptos” para operar después del sismo del 19 de septiembre. Ordenó a unos dos mil funcionarios empacar sus equipos, expedientes y materiales, para ser reubicados.

Los inmuebles dañados se ubican en Insurgentes 235 y Tonalá 104, en la Roma; Jaime Nunó 25, en Ampliación Morelos, y el de Paseo de la Reforma, donde despacha el Procurador General de la República, Raúl Cervantes Andrade.

Sin embargo, trabajadores de la dependencia hicieron llegar a este portal fotografías donde se observan puertas caídas y grietas en muros, escaleras, paredes y techos de otro inmueble, el de la colonia Obrera, y que está a unos 30 metros de donde colapso el edificio de Bolívar y Chimalpopoca.

Fotos de los mismos empleados, especiales para SinEmbargo

De acuerdo con la denuncia, la PGR determinó que el edificio es “seguro” ya que al parecer es el único de la zona que no sufrió daños, sin embargo, el edificio tiene problemas desde antes de los terremotos del 7, y 19 de septiembre pasados.

“En el sismo del 7 de septiembre se cayeron plafones y hubo muchas grietas en escaleras y pisos, puertas caídas y entradas descuadradas, pero lo ‘arreglaron’ y se siguió laborando, pero en el segundo del 19 de septiembre, tuvo daños mucho más significativos, como grietas transversales y horizontales en muros y escaleras”, aseguraron los empleados de la dependencia en un texto enviado a SinEmbargo junto con fotografías del interior del inmueble.

Los trabajadores señalaron que al día siguiente del sismo, el día 20 de septiembre, la dependencia llevó a personas al inmueble para “reparar y restaurar” el edificio, esto, dijeron, “sin contar con el dictamen estructural correspondiente ni nadie de protección civil lo visitó para evaluar los daños”.

Los empleados del edificio de la PGR en la colonia Obrera aseguraron que antes del sismo el inmueble tenía problemas por unas filtraciones de agua en el sótano, las cuales al parecer podían ser causadas por algún manantial subterráneo.

“Los trabajadores sienten que ese inmueble no es nada seguro y puede ser una bomba de tiempo para otra tragedia, agregando que quieren meter a otras 250 personas más a laborar ahí”, denunciaron.

Fotos de los mismos empleados, especiales para SinEmbargo

LA REUBICACIÓN

De acuerdo con el diario Reforma, la Dirección General de Seguridad Institucional de la PGR envió al personal de los cuatro edificios dañados un “Protocolo de seguridad para la salida de artículos”, a fin de organizar el embalaje y enviarlo temporalmente a un almacén de Calzada Vallejo.

Un total de 450 empleados de la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo han sido enviados provisionalmente a las oficinas de la Delegación de la PGR en la Ciudad de México y sus subsedes.

El diario mencionó que el edificio de Paseo de la Reforma 211-213 fue comprado en 350 millones de pesos a Banco Santander en tiempos del Procurador Rafael Macedo de la Concha y es sede de la institución desde 2002.

El edificio de Insurgentes 235, el segundo más importante de la PGR en el país, es una construcción de 16 pisos a base de concreto, tabla roca, losas de concreto armado y lozas de 13 mil 290 metros cuadrados.

El de Jaime Nunó 25 es propiedad del Gobierno federal, tiene 6 pisos y 4 mil 996 metros cuadrados de construcción a base de concreto armado, block de cemento, tabla roca, loza de concreto y loza acero. Se estima que su valor es de 18 millones 589 mil 902 pesos.

En cuanto al de Tonalá 104, también propiedad federal, cuenta con 5 pisos, 997 metros cuadrados de construcción con columnas, trabes y loza maciza.

El edificio de Paseo de la Reforma 211-213 fue comprado en 350 millones de pesos a Banco Santander en tiempos del Procurador Rafael Macedo de la Concha y es sede de la institución desde 2002. Foto: Enrique Ordoñez, Cuartoscuro.