“Frida” y sus compañeros del equipo de rescate de la Secretaría de Marina cobraron notoriedad a raíz del terremoto del pasado 19 de septiembre. Sin embargo, mucha gente desconoce aún quiénes entrenan a estos perros, cómo lo hacen y lo que significa para esos oficiales de la Semar apoyar a ciudadanos en desgracia no sólo en México, sino a nivel internacional.

El capitán Israel Monterde dice, en entrevista, que a partir de la popularidad de “Frida” la sociedad se ha sensibilizado más respecto al trabajo que realiza la Semar. “No tanto para nosotros como personas o como militares, porque nosotros tenemos estas funciones de salvaguardar la vida humana bajo cualquier circunstancia y en cualquier lugar. La diferencia es que ahora la sociedad nos volteó a ver, conocen más nuestro trabajo, se sensibilizaron más con el trabajo de los perros”, afirma.

Por Marcela Ortiz

Ciudad de México, 3 de octubre (SinEmbargo).– La semana pasada, como miles de mexicanos, supimos de la existencia de “Frida”, la perrita rescatista. Lamentablemente la conocimos por el terremoto del 19 de septiembre, y no en otras circunstancias. Pero así fue y así también nos hemos podido acercar a lo que hace esa área de la Secretaría de Marina (Semar).

En las redes sociales, en especial en Twitter, circularon rumores y comentarios sobre estos canes: que si los tratan mal, que si los someten a jornadas muy largas… en fin; comentarios que a veces uno llega a compartir y están lejos de la realidad.

Es por esto y, claro, por lo hermosa que es Frida, que me acerqué a la Semar para despejar dudas y compartirles información de primera mano.

La sección canina de la Marina hace labores de búsqueda de personas, detección de explosivos y narcóticos. Tienen un departamento de crianza con un macho, llamado “Rocky”, y cinco hembras. Él es un semental holandés de dos años y tiene… 56 hijos. Desde que nacen, esos perros son atendidos y estimulados por médicos veterinarios y manejadores.

De cachorros fijan su atractor [o juguete para trabajo]; esto es importante para que sigan los niveles de entrenamiento. Después vendrá la socialización, así podrán convivir con los otros cachorros y no serán agresivos entre ellos ni con las personas. Luego vendrá la fase de los aromas, los cuales se pondrán en los atractores.

Delante de algunos medios, los oficiales hicieron una demostración con “Dorado”. Le gritan con su atractor en mano: “Dorado, búscame”, le dice un militar de esta sección que estaba escondido debajo de una coladera, y el perro inmediatamente se echó a correr, empezó a olfatear y ladró. Acto seguido, el hombre salió de la coladera, se felicita al perro y se le da una recompensa (el atractor).

El entrenamiento empieza desde cachorritos, pues un perro de un año puede traer traumas por lo cual puede tomar el entrenamiento pero su rendimiento no sería igual. Estos hermosos animales permanecen en perreras, pero jamás amarrados. Es importante destacar que solamente realizan una función a la vez: sea la de búsqueda de narcóticos o personas.

Su vida de trabajo es de siete u ochos años, y en algunas ocasiones hasta 12; esto depende de su salud, movilidad y características particulares.

El entrenamiento de un perro rescatista es realizado por oficiales especializados de la Semar. Foto: Marcela Ortiz.

“Dorado” hace una demostración de búsqueda en la sección canina de la Marina. Foto: Marcela Ortiz

“Frida” es hoy la estrella del equipo de rescatistas de la Semar, e irresistible para quienes la conocen. Foto: Marcela Ortiz

Al terminar con este ciclo se vuelven perros de confirmación, salen al campo con perros más  jóvenes, que realizarán el marcaje; el perro de confirmación será el profesor y verificará el marcaje hecho.

Cuando se retiran son donados al personal de la Armada de México o a los manejadores, por aquello del rumor que decía que subastarían a “Frida”. Para nada, eso es falso.

La Armada cuenta con 290 perros en toda la República Mexicana, y en la Ciudad de México hay 59 ejemplares y 400 manejadores. Se entrenan y se distribuyen. La mayor cantidad son perros que detectan narcóticos. También hay los que sólo son utilizados para su reproducción.

Muchos se preguntan si “Frida” ya fue madre y la respuesta es no, pues todos estos perros rescatistas están esterilizados.

Otro punto a destacar, por aquello de que –desde Twitter y Facebook– se le reclamaba a la Semar de abuso, es el de la duración de sus jornadas. Éstas no son de días u horas, son de 25 a 35 minutos. No más. Los descansos duran una hora, o una hora quince minutos, y tienen dos turnos.

En áreas inestables los perritos rescatistas se cansan más rápido así como en zonas de calor; en estos lugares se reduce su tiempo de trabajo. Se debe de crear un entorno seguro, no llegan a áreas para enseguida trabajar, primero se van familiarizando con el sitio y después empiezan con su labor. Se sectoriza por prioridades.

“Frida” y sus compañeros se alimentan de croquetas Premium con mucha proteína, son perros de alto rendimiento y comen una vez al día. “Frida” pesa 30 kilogramos y hoy, tras convertirse en una estrella en medio de la tragedia, tiene muchas solicitudes de adopción por parte de civiles, artistas y políticos.

ORGULLOS DE LA NAVAL

“Frida” ha localizado a 52 personas de las cuales 12 estaban con vida, lo mismo en la Ciudad de México y Juchitán, Oaxaca, que en Haití, Ecuador y Guatemala.

Su equipo consta de goggles [que son especiales y la protegen de gases y otras sustancias que se encuentren en el aire y que son tóxicas], arnés, chaleco, agarradera para subir o bajar con ayuda del manejador, botitas flexibles y antiderrapantes.

En Juchitán, por ejemplo, trabajaron “Eco” y “Evil”, y “Frida” fue su maestra, pues ella ayudó en la confirmación del hallazgo de personas. A pesar de su edad, “Frida” todavía tiene mucha energía.

El capitán Israel Monterde, en entrevista, explicó a detalles las tareas que se realizan en la Semar con estos animales.

–¿Cómo llegó a esta posición, a trabajar con estos perros?

–Yo pertenezco al Cuartel General del Alto Mando, dentro de su área está la de la sección canina, llevo aquí dos años y medio. Definitivamente debes de tener empatía con los perros si no.. no te puedes desarrollar igual, yo tengo perro, me gustan los perros y aquí he aprendido mucho, más cosas de las que yo sabía por parte de los manejadores, entrenadores y veterinarios.

–¿”Frida” nace aquí, es producto del criadero de la Semar?

–Sí, del que se tenía anteriormente ya que ahora sólo tenemos puro pastor belga. Toda su formación ha sido aquí.

–Nos puede compartir alguna experiencia con estos perros, ya sea la más fuerte, la más dolorosa o la más bonita.

–La experiencias cuando estás con el equipo de rescate, la que siempre te deja sin aliento, es cuando los perros se meten bajo los escombros. Es un momento donde no los escuchas, donde no sabes si están bien o si van a regresar; es un lapso en que estás con el alma en un hilo, se te paraliza el corazón. Sólo estás esperando a que ladre el perro o que salga, porque sabemos que si ladra es porque encontró una persona viva.

–A partir del 19 de septiembre, ¿cómo han cambiado aquí las cosas, cómo notan a “Frida”, cómo han cambiado para ustedes?

–Sí, ha cambiado bastante, no tanto para nosotros como personas o como militares, porque nosotros tenemos estas funciones de salvaguardar la vida humana bajo cualquier circunstancia y en cualquier lugar. La diferencia es que ahora la sociedad nos volteó a ver, conocen más nuestro trabajo, se sensibilizaron más con el trabajo de los perros. Obviamente “Frida” es una perrita extremadamente carismática, tiene bondad en su cara, tiene un ángel atrás de ella. Y yo creo que el vínculo que hubo entre la sociedad a través de “Frida” con la Marina nos ha llenado primero de mucho orgullo, de saber que tenemos una perrita rescatista con tanto renombre a nivel internacional, y nos creó un vínculo de imagen hacia los demás de la convivencia que tenemos que tener con los animales. Aquí a los perritos no los lastimamos, son súper cuidados y el acercamiento que tenemos con la ciudadanía a través de Frida y de todas las acciones que tuvimos nosotros aquí nos llena de satisfacción. Te ve la gente en la calle y te felicitan, te dan las gracias, te abrazan con las lágrimas en los ojos; la verdad lo sientes.

–La rumorología decía que la iban a subastar, ¿es así?

–No, para nada. Seguirá siendo una perrita operativa un par de años más, luego será una de confirmación, junto con “Evil” y “Eco”.

–Algo más que quiera agregar.

–Se han dado muchos rumores: que nos excedemos de trabajo con los perros, por ejemplo, pero créeme que no es así. Trabajan 25 y descansan más de una hora, esto por dos o tres periodos; no más porque el perro se agota. Su equipamiento es hecho a su medida, no les molesta. Muchos dicen que está dormida… no está dormida, sus facciones son así: las de un perro adulto. No está lastimada. Su estado es saludable.

–El ir al derrumbe es casi que una actividad de su diario vivir, dado a su entrenamiento, para ellos es lo más normal, no les afecta; no lo registran como algo aparatoso.

–Exacto, para ellos es un juego, un ejercicio. Ellos quieren su juguete, localizar a la persona y acariciarlo es su recompensa.

En esta oportunidad también se entrevistó a Israel Arauz Salinas, manejador y tercer maestro de infantería en la Semar.

–Israel, ¿cómo llega a la Marina, siempre le gustaron los animales?

–Me llamó la atención la Marina cuando hice el servicio militar, me enlisté y tengo 18 años de servicio y 16 años y medio de entrenador y manejador de perros.

–¿Nos puede compartir alguna de sus experiencias, incluyendo a “Frida”?

–Lo bonito es estar con ella, lo duro cuando encontramos o ella nos indica donde está el cuerpo de una persona. La experiencia más dura y que ella me ayudó a superar fue el haber encontrado –mediante el olfato de “Frida”– el cuerpo de una pareja abrazados con su bebé. Ellos murieron en el temblor de Ecuador.

–Se dice (tal vez como creencia popular) que los perros presienten los temblores, que se ponen inquietos, que aúllan, ¿notaron algo en ella?

–No, tal vez lo más que pudieran llegar a hacer es que, si están echados y por los sensores que tienen en sus cojinetes, tengan una percepción más fuertede que viene algo extraño; se levanten y se te acerquen para avisar, algo así como: “hey… algo va a pasar”. Pero que aúllen y demás, no.

–¿Cómo ha cambiado su vida y también la de “Frida” a partir de S19?

–Han llegado muchos obsequios para Frida, por parte de los mexicanos. Me siento muy orgulloso pues me incluyen, me nombran y es algo muy especial, muy bonito.

–Algún mensaje para los que aman a los animales y para los que no les gustan tanto.

–Que confíen en la Armada, en los elementos caninos que tenemos y que seguimos trabajando para el pueblo mexicano. También invitarlos a que formen parte de la familia naval, de la cual estamos orgullosos de pertenecer, y de ayudar a México. Aquí estamos todavía, agradeciendo el poder ver la luz, agradeciendo a estos hombres y mujeres que trabajan con tanta dedicación y esmero para entrenar a estos perros rescatistas. Aquí estamos, también, despejando rumores e invitando a que el proceder en redes sea con responsabilidad.