La autora Celia del Palacio desvela a las mujeres de armas tomar, esposas, madres, las mujeres de la élite; así también los detalles de sus vidas y lo que padecieron: la pérdida de sus familiares, sus hijos, el poco acceso a servicios básicos como la educación, el ser madres o enfrentar duros procesos como el encarcelamiento u otras vejaciones.

Este libro hace justicia a las protagonistas de nuestra historia, aviva su indispensable participación que ha sido reducida y que, en el mejor de los casos, es brevemente mencionada o, lamentablemente, dejada en el olvido.

Ciudad de México, 4 de enero (SinEmbargo).- La lucha por la Independencia de México convocó a un sinnúmero de mujeres; sin embargo, su indispensable participación en la historia ha sido reducida, en el mejor de los casos, a breves menciones en los libros o simplemente dejada al olvido.

Celia del Palacio, novelista e historiadora, recupera las vidas y los nombres de todas estas mujeres de armas tomar que son fundamentales para comprender el destino de la causa insurgente, las pasiones y los anhelos que la animaron.

Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario o la Güera Rodríguez son sólo algunas de las más conocidas «adictas a la insurgencia», como se les clasificó en su tiempo.

Pero este apasionante libro, muy al estilo de Vidas imaginarias de Marcel Schwob, también rescata las historias de María Luisa Camba, la Fernandita, concubina de Hidalgo que lo acompañó en su levantamiento vestida de hombre; las Once Mil Vírgenes, habitantes de Tepozán que se ocupaban de seducir a las tropas realistas para convertirlas a la causa rebelde; las mujeres de Miahuatlán, quienes al ver a sus maridos e hijos presos por el ejército imperial los rescataron con lo que tenían, piedras y sartenes; entre muchas otras mujeres que dieron la vida y empeñaron la libertada para alcanzar sus ideales.

El movimiento independentista de nuestro país también fue protagonizado por mujeres, esenciales para la consumación de este proceso. Si bien en algunos casos acompañaban a los hombres, todas ellas abonaron con acciones definitorias y pensamiento propio a este episodio de la historia de nuestro país.

En Adictas a la insurgencia. La historia perdida de las mujeres que lucharon por la libertad de México, publicado por Planeta, la autora Celia del Palacio desvela a las mujeres de armas tomar, esposas, madres, las mujeres de la élite; así también los detalles de sus vidas y lo que padecieron: la pérdida de sus familiares, sus hijos, el poco acceso a servicios básicos como la educación, el ser madres o enfrentar duros procesos como el encarcelamiento u otras vejaciones.

Este libro hace justicia a las protagonistas de nuestra historia, aviva su indispensable participación que ha sido reducida y que, en el mejor de los casos, es brevemente mencionada o, lamentablemente, dejada en el olvido. Te presentamos la entrevista para Puntos y Comas.

—¿Qué te inspiró a contar las historias de las mujeres involucradas en la Independencia de México?

—Cuando escribí una novela sobre la vida de Leona Vicario me encontré con muchas otras mujeres que participaron en la guerra de Independencia y pensé que era muy injusto que las historias de estas mujeres estén totalmente olvidadas y que no las conozca casi nadie, ni siquiera los historiadores. En general, los libros de historia y de texto nos presentan muy pocas mujeres, dos o tres nada más. Con esto hemos tenido la creencias de que las mujeres no hicieron nada importante en esa época como para ser mencionadas en los libros de historia.

Me pareció muy interesante que fueron muy heroicas, perdieron a familia, perdieron dinero, perdieron la libertad e incluso la vida y por eso consideré importante que la gente las conozca. También es importante entender que venimos de una larga historia de mujeres valientes que se enfrentaron a muchas cosas por convencer a otros de sus ideas.

—En tu libro divides a las mujeres en grupos específicos: las mujeres de la élite, las esposas, concubinas y madres, las mujeres de armas tomar y las seductoras y conspiradoras. ¿Cuáles fueron las diferencias principales entre estas mujeres?

—Es una división un poco artificial; simplemente para analizar mejor o presentar de una manera más esquemática, pero muchas de estas mujeres de hecho podían estar en varias de estas categorías. Varias eran esposas y al mismo tiempo lucharon.

Las mujeres de la elite no necesariamente tuvieron más libertad o facilidades que las otras. También arriesgaron sus posición social pues no era común que una mujer participara de la política.

Cada quien, desde su ámbito, hicieron distintas cosas.

—¿Quién es el personaje que te inspira más? ¿Tienes alguna favorita?

—Conocemos bien a María Josefa Crescencia y Ortiz Téllez Girón, la Corregidora, pero poco se sabe de su infancia y adolescencia: “Josefa ahí andaba, detrás de las faldas de su hermana Sotero, invisible, con mucho miedo, pensando en qué le pasaba a su mamá que estaba como dormida y sin poder despertar. Llegaron al velorio parientes que ella nunca había visto”. Mucho menos hemos de haber escuchado acerca de María Ignacia, José María, Mariano, María Juana y María Micaela, los nombres de algunos de sus hijos de esta mujer que jugó uno de los papeles principales para lograr la Independencia de México.

Mariana Rodríguez del Toro de Lazarín y Lazo de vega, María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, Gertrudis Bocanegra de Lazo de la Vega, María Luisa Camba, Hélene La Mar, son otras de las valientes que empeñaron la libertad para alcanzar sus ideales.

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Celia del Palacio es doctora en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores, de la Academia Mexicana de la Ciencia y del Pen Club Internacional. Como investigadora ha abordado los siguientes temas: violencia contra los periodistas; periodismo en México, siglos XIX y XX; y las relaciones entre ficción y la historia. Es autora de los libros: No me alcanzará la vida, novela histórica sobre la guerra de Reforma; Hollywood era el cielo, biografía novelada de la actriz potosina Lupe Vélez; Leona (reeditada en 2018 por Planeta), que cuenta la vida de Leona Vicario; y Las mujeres de la tormenta (reeditada en 2019 por Planeta), donde narra la historia de Veracruz a través de seis vidas enlazadas por el valor.