Husker exhortó a difundir que la alarma es una forma de prepararse mentalmente ante una inminente sacudida, como ocurre en Japón. “Desafortunadamente, aquí la mayoría de la gente no toma en cuenta las medidas de protección civil, además el ruido ambiental a veces hace difícil escuchar la alarma”, reconoció.

Ciudad de México, 5 de enero (SinEmbargo).– Aunque en México se ha trabajo para crear una cultura sísmica, los resultados no han sido los esperados, ya que la respuesta de la población ante el sonido de la alarma sísmica no es la adecuada, pues se asustan y quedan paralizados.

Allen Husker, del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM alertó que un pequeño grupo de la población responde de manera imperfecta ante la alerta, lo que podría traer consecuencias graves.

“Se ha trabajado para crear una cultura sísmica con las alertas y simulacros, pero en realidad las personas se asustan al escucharlas, incluso más que cuando se presenta el movimiento. Quedan paralizadas ante el sismo y a veces hasta saltan por las ventanas por el temor de que su edificio colapse”, detalló.

El experto explicó que las alarmas fueron creadas por sismólogos para alertar sobre los temblores pero les hizo falta contemplar la parte humana, para evitar asustar a la población. Por lo que Husker exhortó a difundir que la alarma es una forma de prepararse mentalmente ante una inminente sacudida, y así poder actuar de forma correcta.

El universitario también resaltó que la gente se molesta porque suena la alarma sísmica, pero no se percibe el temblor. Explicó que debido a que en nuestro país la alerta suena por cualquier movimiento de magnitud 5 o más, la cantidad de alertamientos es considerable, pero no se perciben porque el epicentro es lejano y la intensidad al llegar a la CdMx es muy baja.

El pasado 3 de enero habitantes de la Ciudad de México abandonaron sus hogares y sitios de trabajo después de que se activara la alerta sísmica. Más tarde la Jefa de Gobierno anunció que sólo se había tratado de un error. Pero ésta no es la primera vez que suena por equivocación, en varias ocasiones las personas han tenido que salir de sus casas, incluso de madrugada, luego de que sonara por error.

El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano opera para la Ciudad de México desde 1991, y para Oaxaca desde 2003, y trata de ampliar su rango de acción.