Durante 2018, en la mitad del territorio mexicano crecieron las muertes violentas de mujeres. Los estados con una fuerte presencia de crimen organizado registraron un alarmante incremento de asesinato de mujeres, destaca María Salguero, geofísica y creadora del Mapa de los Feminicidios en México.

Los altos niveles de violencia del país y la presencia de células criminales ha exacerbado la violencia feminicida, coinciden activistas y especialistas entrevistados por SinEmbargo. El aumento de los homicidios de mujeres, donde hay integrantes de la delincuencia organizada, no necesariamente implica que ellas estén vinculadas y eso no lo están previendo o investigando las autoridades, plantearon.

Ciudad de México, 5 de febrero (SinEmbargo).– Las protestas en las calles de la Ciudad de México y en las redes sociales contra la violencia de género y los feminicidios se acentuaron en los últimos días a raíz de la ola de testimonios de intentos de secuestros, raptos y/o desapariciones forzadas en el Metro de la capital del país. Sin embargo, el aumento de los ataques contra mujeres se extendió durante todo 2018 en gran parte del territorio mexicano.

En México se mata entre nueve y 10 mujeres al día y con un total anual de 3 mil 580 muertes violentas –de las que sólo 834 son investigadas como feminicidios–, el número de asesinatos contra mujeres perpetrados en 2018 subió a nivel nacional 9.41 por ciento, en comparación con 2017, cuando se reportaron 3 mil 272 casos y sólo 735 de estos se indagan como feminicidios, de acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

De esta forma, la cifra de asesinatos de mujeres creció en 16 entidades federativas: el 50 por ciento del país. Guanajuato, Jalisco, Baja California, Campeche y Quintana Roo son los estados donde porcentualmente se disparó este delito.

Guanajuato mostró el comportamiento más crítico, pues en un año se duplicaron los asesinatos de mujeres al pasar de 171 casos en 2017 a 326 en 2018, lo que representa un alza de 90.64 por ciento; Además, el número de muertes es de los más altos del país: se sitúa sólo por debajo de Estado de México, que nuevamente se ubicó como el más letal para las mujeres con 396 asesinatos.

Si bien Campeche es un estado que tiene una incidencia muy baja de muertes violentas de mujeres, es la entidad federativa donde porcentualmente más se eleva el delito: un 100 ciento, pues los asesinatos se duplicaron al pasar de 7 casos en 2017 a 14 en 2018.

En Quintana Roo, Jalisco y Baja California los ataques subieron 83.3, 70.50 y 57.27 por ciento, respectivamente.

María Salguero, geofísica y creadora del Mapa de Feminicidios en México, explica en relación a la  tasa de asesinatos de mujeres por cada 100 mil habitantes, las entidades más violentas son Colima, Baja California, Guerrero, Chihuahua, Zacatecas, Guanajuato y Quintana Roo, pues registran un nivel mayor de 10 víctimas por cada cien mil mujeres.

“Esos estados ya tienen una epidemia de violencia, una tasa mayor a diez muertes violentas por cada cien mil habitantes representa para la Organización Mundial de la Salud (OMS) una epidemia de violencia. Los niveles de violencia en México son ya padecimientos”, expone Salguero en entrevista por SinEmbargo.

Los demás estados donde subieron los asesinatos de mujeres el año pasado –en comparación a 2017– son: Nuevo León, con 96 asesinatos en 2018 y un aumento de  36 por ciento; Michoacán (173), 25 por ciento más; Morelos (82), 24 por ciento; Guerrero (260), 12 por ciento; Oaxaca (125), 11 por ciento; Edomex (396), 10 por ciento; Ciudad de México, 9 por ciento (148); Nayarit (49), 8 por ciento; San Luis Potosí (53), 8 por ciento; Colima (79), con un aumento de 6 por ciento.

A nivel nacional, el crecimiento de asesinatos de mujeres se registra desde hace tres años: en 2017, con 3 mil 272 asesinatos, creció un 17.31 por ciento con respecto a 2016, año que reportó al menos 2 mil 789 asesinatos. En 2016, el crecimiento fue de 30.08 por ciento con respecto al 2015, cuando se registraron 2 mil 144 asesinatos de mujeres.

CRIMEN ORGANIZADO EXACERBA FEMINICIDIOS

Los altos niveles de violencia en el país –que cerró 2018 con un total de 33 mil víctimas de homicidio doloso y 28 mil 816 carpetas de investigación abiertas – y la presencia del crimen organizado han exacerbado las expresiones de violencia feminicida, coincidieron las activistas entrevistadas.

María de la Luz Estrada, del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), explicó que la violencia sistemática que se vive en México, originada por diversas estructuras delincuenciales, bandas criminales, también “está violentando a las mujeres”. “Yo lo veo en Guanajuato, lo veo en Veracruz; son casos muy parecidos” dijo.

Para María Salguero, del Mapa de Feminicidios,  lugares como Guanajuato, Guerrero, Jalisco y Baja California, el crimen organizado es quien provocó el alza de los asesinatos de mujeres en un 90 por ciento.

“Las pugnas por el huachicol, en Guanajuato, hicieron que los asesinatos de mujeres se incrementaran un 90 por ciento”, ejemplificó.

En 2018, los feminicidios crecieron 9.41 por ciento, respecto al año anterior; en 2017, esos homicidios subieron 17. 31 por ciento y en 2016 crecieron 30.08 por ciento, con respecto al 2015. Foto: Karen Castillo, SinEmbargo

Los asesinatos de mujeres vinculados al crimen organizado, explicaron las especialistas, son aquellos donde hay indicios de que los perpetradores podrían ser integrantes de la delincuencia organizada. Sin embargo, no necesariamente implica que las víctimas estén vinculadas al crimen organizado o sean criminales, destacaron.

“Hay mujeres que son asesinadas por ser la pareja sentimental de uno de los miembros de la otra banda, eso es una forma de hacer daño al enemigo, asesinando a sus mujeres, o van con la mamá. En Zacatecas hay un caso que, como no pudieron matar a un policía, a los 8 días regresaron por la esposa. En Guanajuato, han levantado a mamás de policías municipales, y esos son casos son mujeres que no estaban involucradas, y seguro hay muchos más”, ilustró Salguero.

Salguero resaltó que en Baja California el 80 por ciento de los asesinatos de mujeres ocurrieron en Tijuana, el municipio más sangriento de 2018: “También las mujeres pueden ser víctimas de la delincuencia organizada sin tener ningún vínculo. En el caso de Tijuana, el mismo subprocurador lo ha dicho: ‘las mujeres en Tijuana que se han llegado a involucrar en temas de delincuencia organizada es por cuestiones de desigualdad’”.

“NEGATIVA POR RECONOCER EL FEMINICIDIO”

María de la Luz Estrada, del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, denunció que las autoridades sólo vinculan la violencia feminicida al ámbito doméstico; es decir, que los agresores quedan sólo en el circulo cercano de las víctimas: familiares, amigos o conocidos; sin embargo la activista destacó que la violencia feminicida también corresponde a delincuencia organizada.

“Hay un problema que tiene que ver con el crimen organizado, que es de trata de personas y de desaparición […] Hay casos donde las mujeres, niñas, fueron brutalmente asesinadas, empaquetadas, y de antemano eso se tiene que investigar como feminicidio, eso es lo que hemos venido peleando con ellos [autoridades], que lo ven sólo asesinatos ligados al crimen”, expuso.

De acuerdo con información de la Agencia Digital de Innovación Pública de la Ciudad de México, la Procuraduría capitalina tiene registro de 51 carpetas de investigación por delito de secuestro. Foto: Ilse García, SInEmbargo

Este 6 de febrero se cumple un año que se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF)  el acuerdo del Consejo Nacional de Seguridad Pública con la Procuraduría General de la República (PGR) y las Fiscalías Generales de Justicia de las 32 entidades del país para iniciar la investigación de “toda muerte violenta de carácter doloso de mujeres bajo protocolos de feminicidio”.

Las especialistas explicaron que desde que se tipificó el delito de feminicidio, todos los homicidios dolosos deben investigarse con perspectiva de género para descartar que se trata de un feminicidio; pero en la práctica no ocurre así.

De los 3 mil 580 asesinatos de mujeres ocurridos en 2018, sólo 834 son investigados como feminicidios; de los 3 mil 272 ocurridos en 2017, al menos 735 fueron clasificados como feminicidios. En 2016, de 2 mil 789 asesinatos, 584 están clasificados como feminicidios y en 2015, de los 1 mil 737 crímenes, solo 407 son investigados bajo ese tipo penal.

María de la Luz Estrada insistió que hay una negativa de las autoridades por reconocer e investigar los feminicidios como tal y se aferran en señalar que los asesinatos vinculados al crimen son sólo por motivos de delincuencia y los clasifican por homicidios dolosos. Estrada consideró que se niegan a indagar todas las muertes violentas como feminicidio porque “no quieren sus estadísticas o cifras de feminicidios crezcan”.

“Eso es lo que hemos estado peleando, aquí la Suprema Corte [de Justicia de la Nación] habla de que toda muerte violenta de mujer debe iniciarse la investigación con perspectiva de género [….] para nosotras es fundamental esa premisa en la investigación, pero estamos viendo mucha resistencia en reconocer el feminicidio, la autoridad se está negando, oigan pero es un estándar”, manifestó la especialista.

María Salguero coincidió que no todos los estados reportan los asesinatos de mujeres como feminicidios, “aunque lo sean. Es una forma de ocultar las cifras por parte de las procuradurías”.

La importancia que se investiguen como feminicidios, destacó Estrada Mendoza, es para conocer las causas de la problemática y haya una claridad sobre qué política de prevención debe tener el Estado para resolverla.

“Para saber qué es lo que pasa, y quién está privando de la vida a las mujeres para saber qué van hacer. Lo ves en todos los Gobiernos: una total negativa. Parece que las autoridades son las que no quieren reconocer la gravedad y que realmente tendría que ser la exigencia de la ciudadanía de obligar a los Gobierno a dar prioridad a este tema que está cobrando vidas y desintegrando familias”, puntualizó la experta.

Especialistas explican que desde que se tipificó el delito de feminicidio, todos los homicidios dolosos deben investigarse con perspectiva de género, pero en la práctica no ocurre así. Foto: Andrea Murcia, Cuartoscuro 

María Salguero coincidió que es necesaria una investigación del contexto de la víctima, sin criminalizarlas, “para saber qué las lleva a terminar en estas situaciones o para conocer qué lleva a una mujer involucrarse en el crimen organizado, y qué mujeres son agredidas por miembros del crimen organizado y que no están relacionadas con el crimen”, destacó.

El número de asesinatos contra mujeres de 0 a 17 años creció al menos 32.30 por ciento en 2018 con respecto a la cifra de 2017 y los especialistas dicen “al menos” porque no hay certeza de que en las cifras oficiales se reporten todos los asesinatos de menores en la República Mexicana.

Durante año pasado, el más sangriento en la historia moderna del país, se reportaron un total de 86 niñas y adolescentes asesinadas, 21 casos más que en 2017, cuando se registraron 65 casos, de acuerdo con las cifras procesadas por la organización civil Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), que también toma datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

En general, los feminicidios de mujeres de todas las edades mantienen una alza sostenida en los últimos años; sin embargo, “el ritmo de crecimiento en feminicidios de niñas y las adolescentes es más acelerado respecto al de las mujeres de 18 años y más”, destaca la Redim.

LOS MÁS VIOLENTOS

Estado de México nuevamente se colocó como el estado más letal para ser mujer durante el 2018 al registrar un total de 396 asesinatos de mujeres, de los cuales, solo 106 son investigados como feminicidios. En segunda posición, Guanajuato con un total de 326 muertes – solo 106 investigados como feminicidios– y Baja California con 304 casos – solo 16 investigados como feminicidios–.

En cuanto a la tasa de asesinatos por cada cien mil mujeres, Colima tiene la tasa más alta durante el 2018. En feminicidios, registró al menos 3 mujeres víctimas de feminicidio por cada cien mil mujeres y al menos 17.10 víctimas de homicidio doloso por cada cien mil mujeres.

El estado de Veracruz registra el mayor número de secuestros de mujeres. De 300 delitos cometidos en 2018, la entidad veracruzana reporta 50 casos. Le sigue, Estado de México con 45 casos y Tamaulipas con 35 casos.

Tamaulipas tiene la tasa más alta de secuestros de mujeres con un total de 1.88 víctimas de secuestro por cada cien mil mujeres.

CIUDAD DE MÉXICO: TRATA Y VIOLACIÓN

La Ciudad de México se colocó como el estado con mayor número absoluto de denuncias de trata de mujeres entre 2018 y 2017: con 92 y 133 víctimas en cada año, respectivamente, de acuerdo con cifras oficiales; le sigue el estado de Oaxaca con 41 casos, Chiapas y Nuevo León con 2 casos cada uno, Tlaxcala con 26 casos y Chihuahua con 25 casos.

La capital del país también concentra el mayor número de llamadas de emergencia relacionadas con delitos de violación, acoso y hostigamiento sexual. Sobre los reportes de violación, Ciudad de México acumuló total de 596 llamadas en 2018; le sigue Nuevo León con un total de 518 llamadas y el Estado de México con 358.   En relación a las  llamadas de emergencia relacionadas con incidentes de acoso y hostigamiento sexual a mujeres, la capital concentra con un total de 848 reportes en 2018, seguido del estado de Chihuahua que acumuló 815 reportes.

Sin embargo, Nuevo León es la entidad que registra la mayor tasa de violación con un total de 19.4 víctimas por cada cien mil mujeres; le sigue, Quintana Roo con una tasa de 15.4; Baja California, con 13.9; Chihuahua, con 13.5 y Ciudad de México con 13.5 víctimas por cada cien mil mujeres.

Chihuahua es el estado que registra la tasa más alta de llamadas relacionadas con incidentes de acoso y hostigamiento sexual a mujeres con un estimado de 42 casos por cada cien mil mujeres; le sigue, Colima con  35; Baja California con 28, Ciudad de México y Querétaro con 18 “incidentes” por cada cien mil mujeres.