El experto Wang Linfa afirma estar seguro de que otro coronavirus saltará entre especies a lo largo de los próximos diez años. La única pregunta es cuándo y qué tan grave será el brote.

Ciudad de México, 7 de julio (RT).- En diciembre de 2013, después de que el MERS-CoV emergiera en Arabia Saudita, Wang Linfa, experto en enfermedades infecciosas de Singapur, advirtió que otro coronavirus saltaría de animales a humanos a lo largo de la década. Su predicción ha demostrado ser correcta con la aparición del SARS-Cov-2.

Ahora, hablando en un seminario en línea dedicado a la pandemia de COVID-19 organizado por la Universidad Nacional de Singapur, el especialista volvió a enviar una señal de alerta, reseña The Straits Times.

Linfa recordó que el SARS-CoV-2 es el tercer coronavirus que pasó de animales a humanos y vaticinó que no será el último. Los dos primeros fueron el síndrome respiratorio agudo severo (SARS) en 2003 y el síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS) en 2012.

El experto afirmó estar seguro de que otro coronavirus saltará entre especies dentro de la próxima década. La única pregunta es cuándo y qué tan grave será.

Linfa recordó que el SARS-CoV-2 es el tercer coronavirus que pasó de animales a humanos y vaticinó que no será el último. Foto: Joe Cavaretta/South Florida Sun-Sentinel vía AP

“La propagación de un coronavirus definitivamente va a suceder. La pregunta es cuándo. La otra incertidumbre es si será un brote grande o pequeño”, aseveró.

DE HUMANOS A ANIMALES Y DE NUEVO A HUMANOS

Además de otro nuevo brote de coronavirus, también existe el temor entre los científicos de que el SARS-CoV-2 pueda pasar de humanos a animales y luego saltar de nuevo a los humanos.

En ese sentido, el profesor singapurense advirtió que el gran brote de COVID-19 en Sudamérica puede contribuir al proceso debido a la gran cantidad de murciélagos que habitan en la región, sobre todo en la selva amazónica.

Si somos realmente desafortunados, señaló Linfa, el coronavirus saltará a los murciélagos allí y estos animales podrían volver a transmitir el virus sin síntomas a los humanos.

EL CORONAVIRUS PODRÍA ESTAR LATENTE EN TODO EL MUNDO

El coronavirus puede haber estado latente en todo el mundo hasta emerger en condiciones ambientales favorables, no siendo China su lugar de origen, sugiere Tom Jefferson, del Centro de Medicina Basada en la Evidencia (CEBM) de la Universidad de Oxford, en una entrevista con The Daily Telegraph.

Una serie de estudios recientes han encontrado rastros del coronavirus en muestras de aguas residuales de España, Italia y Brasil que son anteriores a su descubrimiento en China.

El coronavirus puede haber estado latente en todo el mundo hasta emerger en condiciones ambientales favorables. Foto: Bebeto Matthews, AP

“Creo que el virus ya estaba aquí, y aquí significa en todas partes. Puede que estemos viendo un virus latente que se ha activado por las condiciones ambientales”, afirma el experto.

Según Jefferson, “cosas extrañas como esta sucedieron con la gripe española”. En este sentido, recuerda que en 1918 alrededor del 30 por ciento de la población de Samoa Occidental murió de la enfermedad, pese a no haber tenido “ninguna comunicación con el mundo exterior”.

“SIEMPRE ESTÁN AQUÍ”

“La explicación de esto sólo podría ser que estos agentes no vienen ni se van a ningún lado. Siempre están aquí y algo los enciende, tal vez la densidad humana o las condiciones ambientales, y esto es lo que deberíamos estar buscando”, indicó.

El experto pide también una investigación sobre cómo y por qué el virus parece prosperar en entornos como las fábricas de alimentos y las plantas empacadoras de carne.

Jefferson comparte la opinión del director del CEBM, el profesor Carl Heneghan, en el sentido de que esto podría permitir descubrir nuevas rutas de transmisión, bien a través del sistema de alcantarillado o de instalaciones de baños compartidos, en condiciones frescas que permiten que el virus prospere.

De hecho, el profesor detalla que “hay una alta concentración allí donde las aguas residuales están a 4 °C” —que es la temperatura ideal para que el virus “se estabilice y, presumiblemente, se active”—, mientras que las plantas empacadoras de carne también están a menudo a 4 °C.

“Creo que el virus ya estaba aquí, y aquí significa en todas partes”, señaló Tom Jefferson. Foto: Luis Benavides, AP

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