El Presidente pidió al periodista de la cadena de televisión CNN que le deje gobernar el país y que pasara su turno de pregunta a otro compañero en el enésimo enfrentamiento con un profesional de este canal. En una escena insólita, una ayudante del Presidente apareció en escena para tratar de arrebatar el micrófono al reportero, aunque finalmente no lo logró y fue este quien cedió el turno.

Washington, 7 nov (EFE).- El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se enfrentó hoy a un periodista en la rueda de prensa sobre los resultados de las elecciones legislativas y volvió a referirse a los medios de comunicación como “el enemigo del pueblo”.

“Deja el micrófono… Te diré una cosa, la CNN debería estar avergonzada de sí misma por tenerte a ti trabajando para ellos. Eres un maleducado, una persona terrible”, dijo el mandatario, que volvió a referirse a los medios como “el enemigo del pueblo”.

Trump respondió así cuando el periodista le preguntó sobre temas migratorios y el mandatario le dijo que “era suficiente”.

El Presidente pidió al periodista de la cadena de televisión CNN que le deje gobernar el país y que pasara su turno de pregunta a otro compañero en el enésimo enfrentamiento con un profesional de este canal.

“¡Ya, suficiente!”, el Presidente Trump ordena retirarle el miocrófoto al periodista de CNN. Foto tomada de video de NBC News.

“Honestamente, creo que deberías dejarme dirigir el país”, comentó Trump.

En una escena insólita, una ayudante del Presidente apareció en escena para tratar de arrebatar el micrófono al reportero, aunque finalmente no lo logró y fue este quien cedió el turno.

El Presidente afirmó que cuando los medios estadounidenses informan sobre supuestas “noticias falsas” son negativos para la población.

“Cuando informan de noticias falsas, y CNN lo hace mucho, son el enemigo del pueblo”, incidió Trump, quien suele recurrir a este término de “noticias falsas” para referirse al trabajo de los medios de comunicación con los que no está contento.

El periodista insultado por Trump fue defendido por un compañero de profesión que tenía el turno siguiente, ante lo que el mandatario contestó que tampoco era un gran fan de su cadena, en este caso la NBC.

Entonces, el reportero de la CNN volvió a levantarse de su asiento y provocó el enfado del presidente: “Siéntate, por favor”, espetó Trump.

Se trata del último episodio de los ataques de Trump contra la libertad de prensa en el país.

RESULTADOS HISTÓRICOS: TRUMP

Momentos antes, Trump, aseguró que el Partido Republicano “desafió la historia al ampliar su mayoría en el Senado” en las elecciones legislativas, y opinó que fue casi una “victoria completa” porque confía en poder llegar a acuerdos con los demócratas, que tomaron la Cámara Baja.

“Ayer fue un gran día, un día increíble. Anoche el Partido Republicano desafió la historia para ampliar nuestra mayoría en el Senado”, dijo Trump.

“Esta elección marca el mayor avance en el Senado del partido de un presidente en su primer mandato desde por lo menos (el mandato del mandatario John F.) Kennedy en 1962”, añadió.

Trump no reconoció ningún tipo de derrota a pesar de que los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes, y expresó su esperanza en poder trabajar con ellos en legislación sobre “infraestructuras y sanidad”, entre otros asuntos.

“Creo que conseguimos algo muy cercano a una victoria completa. Cuando lo miras desde el punto de vista de las negociaciones, realmente creo que tenemos una oportunidad muy buena de llevarnos bien con los demócratas”, afirmó.

El Presidente aseguró que la mayoría de los candidatos a los que él apoyó en sus 30 mítines de los últimos dos meses “lograron tremendos éxitos anoche”, y atribuyó las derrotas de algunos republicanos a que no se ligaron lo suficientemente a él y a sus políticas.

“Mia Love no demostró ningún amor (love) por mí, y perdió. Qué pena”, indicó Trump en referencia a una candidata republicana a un escaño en Utah.

El mandatario mencionó en tono burlesco a varios aspirantes conservadores que perdieron las elecciones, y dijo, por ejemplo, que la congresista Barbara Comstock “podría haber ganado, pero no quiso vincularse” a él.

Trump pronosticó que los republicanos recuperarán “tres o cuatro, o dos” escaños en el Senado, cuyos resultados aún no están definidos del todo.

MURO COMPLETO: TRUMP

El Presidente estadounidense, Donald Trump, subrayó hoy que quiere que se construya “el muro completo” en la frontera con México y no solo “partes”, al comentar los resultados de las elecciones legislativas del martes en las que su partido perdió el control de la Cámara de Representantes.

“Necesitamos el dinero para construir el muro, el muro completo, no partes de él”, dijo Trump en una rueda de prensa en la Casa Blanca, al ser preguntado por el obstáculo que supone que los demócratas dominen ahora una de las dos cámaras del Congreso y puedan bloquear sus iniciativas.

Hasta ahora, los demócratas han criticado y tratado de frenar el plan de Trump de ampliar y reforzar el muro en la frontera sur de EU, una de sus principales y más controvertidas promesas electorales de 2016 y como parte de su discurso de mano dura contra la inmigración.

“Los demócratas saben que necesitamos el muro, y vamos a tener que esperar a ver qué es lo que ocurre”, añadió.

Trump había prometido en un primer momento que fuese México quien se hiciese cargo de la factura, algo rechazado de plano por las autoridades del vecino del sur.

El último presupuesto, correspondiente al años fiscal 2018 que concluyó en septiembre y aprobado en el Congreso con el respaldo de los líderes demócratas, incluye una partida de mil 600 millones de dólares para iniciar la construcción del muro en la frontera sur con México.

La cifra está lejos de los 25 mil millones solicitados en un primer momento por el mandatario.

Dicha partida establece, además, restricciones sobre la cantidad de kilómetros de muro que pueden construirse o dónde pueden ubicarse, determinado por ejemplo que, de los mil 600 millones de dólares, 251 millones deben emplearse en renovar la doble verja que ya existe entre San Diego (California, EE.UU.) y Tijuana (México).

La frontera entre EEU y México tiene más de 3 mil 200 kilómetros y, de ellos, ya hay vallados cerca de mil kilómetros.