Ciudad de México, 8 feb (SinEmbargo).- A un año de su muerte, Luis Alberto Spinetta, compositor, cantante, guitarrista y uno de los artistas más lúcidos y coherentes de la cultura latinoamericana, es recordado a través de su inmenso legado, un patrimonio de canciones inolvidables, de las que extrajimos 10 fundamentales.

“Bajan”, del álbum Artaud (1973), considerado el mejor álbum de rock argentino de todos los tiempos. Aunque está firmado por Pescado Rabioso, lo cierto es que es un disco grabado íntegramente por el Flaco, junto a sus ex compañeros de Almendra, Rodolfo García y Emilio del Guercio y su hermano Carlos Gustavo Spinetta. De este tema, Gustavo Cerati, un artista con un estilo muy cercano al de Luis Alberto, hizo una versión conmovedora que integra el álbum en solitario Amor amarillo.

“Cantata de puentes amarillos”. También forma parte del disco Artaud y es clara muestra de la alta poesía aplicada a las canciones populares, un ejercicio en el que Spinetta fue maestro y pionero: “¿Aquellas sombras del camino azul, dónde están?, yo las comparo con cipreses que vi sólo en sueños”, canta, por ejemplo, en uno de los versos. La canción está inspirada en las cartas de Vincent Van Gogh a su hermano Theo.

El bajista, cantante, compositor y ex integrante de La máquina de hacer pájaros, Pedro Aznar, ha hecho una versión de “Cantata de puentes amarillos” durante un homenaje al Flaco en Buenos Aires y en el que Pedro, sin duda un virtuoso, logró que la guitarra sonara como la original.

“Encadenado al ánima”, especie de suite de 16 minutos de duración, toda una obra en sí misma, que forma parte del segundo y celebrado disco de Invisible, Durazno Sangrando (1975). Otra vez, el lirismo de Spinetta en plenitud, con frases de antología como “Se niega el recuerdo por sano y se quema, en las puertas de una ciudad que aúlla sin ser vista”.

“Pleamar de águilas” forma parte también de Durazno sangrando y es la expresión de una forma condensada de creación que tenía el Flaco, capaz de resumir en menos de 3 minutos una historia musical y poética. Este disco y este tema muestran, además, la calidad guitarrística de Spinetta sin duda un gran instrumentista.

“Los libros de la buena memoria”. Forma parte del álbum de Invisible El jardín de los presentes (1976). Podría ser considerada entre el grupo de las 10 mejores canciones del rock argentino de todos los tiempos. De este tema Gustavo Cerati y Los Pericos realizaron sendas versiones.

“Alma de diamante”, canción que dio título al primer álbum (1980) de Spinetta Jade, constituye además uno de los temas más conocidos del Flaco. De ese disco se extrae también “Dale gracias”, un oratorio de gratitud de honda sensibilidad y muy propio para la fecha.

“Barro tal vez” es una especie de zamba folclórica argentina que forma parte del disco en solitario Kamikaze (1982). “Si no canto lo que siento, me voy a morir por dentro. He de gritarle a los vientos hasta reventa, aunque sólo quede tiempo en mi lugar. Si quiero me toco el alma, pues mi carne ya no es nada…”.

“Barro tal vez” es la canción que eligió Mercedes Sosa, para su disco doble Cantora, del 2009. Spinetta y Mercedes Sosa grabaron el tema en un estudio de Buenos Aires. Al poco tiempo, la Negra fallecería.

La joven cantante Ligia Piro y la banda de reggae puertorriqueña Cultura Profética, hicieron sendas versiones.

“Tema de Pototo” es una canción que forma parte del primer disco de Almendra. Un flaco jovencísimo que perpetúa aquello de “La soledad es un amigo que no está”, que luego se hizo poster y tarjetas de celebración en Argentina, un país que hace de la amistad un culto casi sagrado.

Increíblemente, la canción se hizo popular pero en la voz del cineasta Leonard Favio, quien en los 70 era un cantante de baladas muy conocido. Su versión es antológica y es la que conoció el gran público, incluso antes de que Spinetta fuera conocido. Favio le puso el título “Para saber cómo es la soledad”, porque no le gustaba el que le había puesto el Flaco.

Otra versión muy elogiada fue la que hizo en los 80 el cantante rosarino Juan Carlos Baglietto. Luego también la grabó Fabiana Cantilo, la cantante ex mujer de Fito Páez.

“A estos hombres tristes”, del primer álbum de Almendra (1968), un disco donde todas las canciones son hits, entre ellas la muy conocida “Muchachas ojos de papel”. El tema es triste como pocos, en una muestra del color que más ha sabido pintar Spinetta: la melancolía, la futilidad de la existencia. Salve, Flaco.