De acuerdo con el abogado Paulo Díez Gargari, quien lleva un litigio en contra de Aleatica, construir una vía en un tramo de vía federal, “es un delito que se sanciona con hasta 12 años de prisión y procede la pérdida de las obras e instalaciones en beneficio de la Nación, sin derecho a indemnización”.

Ciudad de México, 8 de noviembre, (SinEmbargo).- La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) investiga la construcción del Viaducto Bicentenario, en el Estado de México, ya que, aparentemente, se habría edificado sobre un tramo de vía federal y no estatal, detalló el titular de la dependencia, Javier Jiménez Espriú.

“En el tema del Viaducto Bicentenario estamos analizando porque es una concesión que no es de la SCT y vamos a ver cómo se dio esa concesión, en qué se basaron para otorgarla, y este es uno de los temas que está dentro de este complejo de relaciones que está entre la SCT, el Estado de México y OHL. Hay una presunta irregularidad porque el Viaducto está sobre una vía federal”, dijo el Secretario en conferencia de prensa.

Jiménez Espriú agregó que el viaducto está sobre el derecho a una vía federal, por lo que “estamos viendo en qué se basó el Estado de México para dar esa concesión”.

De acuerdo con el abogado Paulo Díez Gargari, quien lleva un litio en contra de Aleatica, construir una vía en un tramo de vía federal, “es un delito que se sanciona con hasta 12 años de prisión y procede la pérdida de las obras e instalaciones en beneficio de la Nación, sin derecho a indemnización”.

La concesión del Viaducto Bicentenario, una vialidad que une varios municipios de la zona conurbada del Estado de México con la Ciudad de México, fue otorgada en mayo de 2008 por el Gobierno mexiquense, en ese entonces encabezado por Enrique Peña Nieto.

El proyecto está estructurado en tres fases: la primera (ya construida) consiste en un viaducto con carácter reversible de 22 kilómetros, entre el ex-Toreo y Tepalcapa; en la segunda fase (en construcción) se ejecutará un segundo viaducto en paralelo una vez alcanzado el máximo aforo vehicular, y en la tercera (en construcción) se prolongarán 10 km ambos viaductos.

Al 31 de diciembre de 2017, la supuesta inversión pendiente de recuperar con cargo a esta autopista alcanzaba los 26 mil 176.4 millones de pesos. Lo anterior, a pesar de que falta por construir la otra mitad del proyecto.

A la fecha, el Viaducto Bicentenario cobra peajes que van de los 5.33 a los 80.77 pesos, de acuerdo con los tramos transitados.

Tanto el Viaducto Bicentenario como el Circuito Exterior Mexiquense, son dos de las obras que mayores ganancias dejan a la empresa OHL, hoy Alética, en México.

A la fecha, el Viaducto Bicentenario cobra peajes que van de los 5.33 a los 80.77 pesos, de acuerdo con los tramos transitados. Foto: Saúl López, Cuartoscuro.

En septiembre pasado, el abogado Díaz Gargari presentó un escrito en el que pidió aJiménez Espriú que recupere el Viaducto Bicentenario (obra construida por OHL) en beneficio de la Nación y que le garantizara el libre tránsito por esa autopista, sin cuota alguna, reclamó que en México no avancen las acusaciones en contra de la empresa española.

El titular de la SCT reveló que han identificado “cientos de irregularidades” en construcciones realizadas durante la administración de Enrique Peña Nieto.

Añadió que, a la fecha, han presentado 500 denuncias ante instancias como la Secretaría de la Función Pública (SFP), la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP); así como en los organismos internos de la SCT.

Las denuncias, precisó, giran en torno a pos indebidos de obras, sobre costos, mala planeación, entre otros.

LAS CUOTAS

Una investigación realizada por SinEmbargo arroja que los mexicanos que alcanzaron la mayoría de edad en 2018, tendrán 63 años cuando concluya la última de las concesiones que la constructora española Obrascón Huarte Lain (OHL) obtuvo entre 2003 y 2014 de manos del Gobierno federal. En 45 años, la empresa denunciada por despojo de tierras ejidales, además de abuso y colusión en el cobro de tarifas de peaje, seguirá cobrando en casetas de autopistas y vialidades.

Casi anualmente, la constructora ha aumentado el peaje de la vía. Este hecho han permitido que los ingresos de OHL por este concepto aumenten de manera dramática. Entre 2013 y 2017, refieren datos financieros de la empresa, percibió casi tres veces más dinero por el cobro en casetas de pago –las utilidades antes de gastos financieros, impuestos, depreciación y amortización (UAFIDA) de OHL pasaron de 1 mil 482 a 4 mil 246 millones de pesos anuales–. Sin embargo, parte de esta variación tiene que ver con la incorporación de los cobros del Libramiento Elevado de Puebla, cuya concesión empezó a generarle ingresos a partir de 2016.

De acuerdo con los informes de OHL ante la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), “la principal fuente de ingresos en efectivo de la compañía está representada por las cuotas de peaje que cobra en sus autopistas”, máxime las del CEM que, en promedio entre 2013 y 2017, representaron el 59 por ciento de los ingresos por peaje, por un monto acumulado de 14 mil 487 millones 038 mil pesos.

El Viaducto. Foto: Saúl López, Cuartoscruro.

El resto de las concesiones de peaje de OHL –las autopistas Amozoc-Perote y Urbana Norte, así como el Viaducto Bicentenario, la Supervía Poetas y el Libramiento Elevado de Puebla– le generó ingresos por 10 mil 251 millones 179 mil pesos para el periodo. Sólo en el primer semestre de 2018, las seis concesiones de la constructora española reportaron “ingresos por cuotas de peaje” por 2 mil 453 millones 385 mil pesos.

El portafolio de activos de OHL incluye, además, un proyecto en etapa de construcción (la Autopista Atizapán‐Atlacomulco) y la concesión del Aeropuerto Internacional de Toluca que, entre 2013 y 2017, generó ingresos por 1 mil 074 millones 729 mil pesos.

“Desde su constitución, la compañía se ha dedicado casi exclusivamente al desarrollo y la construcción y operación de autopistas al amparo de los programas de concesiones establecidos por el Gobierno Federal, el Estado de México, la Ciudad de México y Puebla”, refiere uno de los informes financieros de OHL México. La empresa, que se dedica a financiar proyectos con inversiones de capital y préstamos, “no recibe ingresos por peaje de un proyecto hasta que el mismo entre en operación, ya sea total o parcialmente”.

VILLAR MIR Y CONCESIONES EN EDOMEX

La historia de OHL –hoy Aleatica– en México comenzó en el año 2002 cuando con la constructora española incursionó bajo el nombre de OHL Concesiones. Su primera participación fue en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, pero su operación más redituable se dio al año siguiente con el Circuito Exterior Mexiquense, obra adjudicada en la administración del ex Gobernador Arturo Montiel Rojas.

La firma del empresario español Juan Villar Mir aparece en el documento del Título de Concesión del Circuito Exterior Mexiquense otorgado a OHL el 25 de febrero de 2003.

Para el año 2005, cuando Montiel aún era Gobernador del Estado de México, OHL se adjudicó la concesión del Aeropuerto Internacional de Toluca. La concesión le permite ampliar, mejorar, desarrollar y operar hasta 2055 el aeropuerto.

La operación del Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT) estuvo bajo la administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) hasta el 2 de junio de 2006, cuando pasó a cargo de la Administradora Mexiquense del Aeropuerto Internacional de Toluca (AMAIT).

El día 29 de ese mismo año, OHL adquirió 480 millones de acciones de la AMAIT, con lo que se convirtió en el accionista principal de la empresa.

En el año 2008, ya con Enrique Peña Nieto como Gobernador del Estado de México, la constructora obtuvo la adjudicación del Viaducto Elevado Bicentenario, con vigencia hasta 2038.

En el mismo año 2008, OHL también ganó la licitación para el Libramiento Norte de Puebla.

Dos años después, en 2010, se adjudicó la Supervía Poetas y la Autopista Urbana Norte. Para el 2014 obtiene la adjudicación AT-AT y el Libramiento Elevado de Puebla.

Tras años de bonanza en México, con nueve obras adjudicadas, OHL se colocó en el ojo público en el 2015 cuando una serie de audios la vincularon con diversos políticos mexicanos en probables prácticas de corrupción, como el pago de sobornos a cambio de aumentos en los peajes.