Destacó como fortaleza la estrategia territorial en zonas de alta y muy alta marginación y que el programa dispone de información para determinar si un joven cumple con los criterios de elegibilidad.

Pero el programa no puede caracterizarlos socioeconómicamente; además, el problema público a resolver es dispar en los documentos, con lo que no quedan claros los objetivos a cumplir.

Ciudad de México, 9 de julio (SinEmbargo).- El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) recomendó al Programa Jóvenes Construyendo el Futuro (JCF) incorporar en los instrumentos normativos los principios de progresividad y equidad.

JCF está enfocado a personas de entre 18 a 29 años de edad quienes han presentado las mayores dificultades para incorporarse en el mercado del trabajo, de acuerdo con el planteamiento del Gobierno federal. En el se prioriza la participación de personas jóvenes que viven en contextos de alta o muy alta marginación.

“Otorga de manera integral, durante un periodo máximo de 12 meses: capacitación en un Centro de Trabajo, una beca mensual de 3 mil 748 y un seguro médico facultativo”, destacó el Consejo.

Con base en la “Evaluación de Diseño con Trabajo de Campo 2019-2020” que el Coneval realizó sobre 17 programas sociales prioritarios analizó tanto el diseño como el funcionamiento del programa.

La investigación se realizó con entrevistas tanto a beneficiarios como a operadores, así como a directivos de los programas sociales concluyó aciertos y oportunidades para el proyecto gubernamental.

Destacó como acierto el uso de las Nuevas Tecnologías de la Información para acercar sus bienes y servicios a una generación cada vez más digitalizada, pero destacó que, para quienes residen en zonas rurales y son hablantes de lengua indígena el acceso a los posibles centros de trabajo en estas áreas, además del acceso a internet y equipos de cómputo puede ser limitado.

Destacó como fortaleza la estrategia territorial en zonas de alta y muy alta marginación, lo que permite evitar, en la medida de lo posible, la intervención de gestores ajenos al programa que busquen beneficios particulares.

“El programa dispone de información para determinar si un joven cumple con los criterios de elegibilidad, pero no para caracterizarlos socioeconómicamente de manera precisa, tampoco para conocer si pertenecen a alguno o varios de los grupos que son considerados población prioritaria de atención”, puntualizó el Coneval.

Además, el problema público que busca atender el programa es distinto entre los documentos normativos, por lo que se genera incertidumbre ante la problemática que se busca combatir y, con ello, los resultados que se quieren alcanzar en el corto y mediano plazos.

Para ello, sugirió generar los mecanismos y la información transparentar los resultados en materia de seguimiento al objetivo de la capacitación del programa. Sin embargo, Coneval reconoció que  Jóvenes Construyendo el Futuro implementó mejoras que coinciden con las recomendaciones realizadas.