México

El terror de Los Ardillos

El grupo criminal ligado con Alcaldesa de Morena tiene historial de años de violencia

09/07/2023 - 7:30 pm

“Los Ardillos” es un grupo criminal que se creó aproximadamente en el 2000. Su fundador fue Celso Ortega Rosas, alias “La Ardilla”, un expolicía rural que fue asesinado en 2011, por lo que actualmente la organización es liderada por sus hijos, Antonio Ortega Jiménez, Jorge Iván Ortega Jiménez y Celso Ortega Jiménez.

Ciudad de México, 9 de julio (SinEmbargo).- Por más de 20 años, “Los Ardillos” ha sido una de las principales organizaciones criminales generadoras de violencia en Guerrero, de acuerdo con diversos reportes que las autoridades correspondientes han hecho a lo largo de este tiempo.

Narcotráfico, secuestros y extorsiones son algunas de las actividades ligadas a este grupo criminal, de la cual uno de sus líderes presuntamente se habría reunido en días recientes con Norma Otilia Hernández, Alcaldesa de Chilpancingo, situación por la que el Presidente Andrés Manuel López Obrador solicitó una investigación.

“Los Ardillos” es un grupo criminal que se creó aproximadamente en el año 2000, su fundador fue Celso Ortega Rosas, alias “La Ardilla”, un expolicía rural y tres de sus siete hijos. En un inicio, la organización fungió como brazo armado del Cártel de los Beltrán Leyva. Sus actividades principales eran la extorsión y secuestro, después incursionaron en el narcomenudeo.

Esta organización criminal opera en Guerrero, principalmente en los municipios de Quechualtengo, en donde su fundador cultivaba amapola, Chilapa, Zitlala y Joaquín Herrera. Actualmente es liderada por Celso Ortega Jiménez, Antonio Ortega Jiménez y Jorge Iván Ortega Jiménez, tres de los hijos de Ortega Rosas tras la muerte de este.

“El Ardilla” fue asesinado a balazos por integrantes de “Los Rojos”, su grupo rival, el 26 de enero de 2011, en Tlanicuilulco, Quechultenango luego de que saliera de la cárcel, donde estuvo pagando una sentencia de alrededor de dos años, de 2008 a 2010, acusado del secuestro de una mujer y de asesinar a dos agentes de la entonces Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Seido).

La Alcaldesa de Chilpancinga fue vista en un video con una persona señalada como supuesto integrante del grupo criminal “Los Ardillos”. Foto: Norma Otilia Hernández Martínez, Facebook

Además, de los líderes de “Los Ardillos”, Bernardo Ortega Jiménez, quien se desempeñó como presidente municipal de Quechultenango entre 2002 y 2005, así como exdiputado por el Partido Revolucionario Demócrata (PRD), es identificado como otro de los hijos de “La Ardilla”, sin embargo, el exfuncionario en diversas ocasiones se ha deslindado de las actividades ilícitas de sus hermanos

Fue presuntamente con Celso Ortega Jiménez con quien fue captada Norma Otilia Hernández, Alcaldesa de Chilpancingo, situación que fue registrada en un video que se difundió en redes sociales.

Tras la difusión de las imágenes, la propia edil reconoció el encuentro en declaraciones a medios locales y pidió a las autoridades que investigaran el video que comenzó a circular este miércoles 5 de julio.

“Ahorita que veo el video, no se habla alguna situación. Yo quiero que se filtre bien el video, qué fue lo que se habló. No fue un pacto de la delincuencia lo que se habló, quiero que se extraiga ese video y quiero que se investigue”, apuntó la Alcaldesa sobre el video al ser cuestionada en la clausura escolar realizada en el Salón Diamante de Chilpancingo.

Hernández insistió en que el video “está editado” y consideró que el encuentro “fue algo fortuito”. Además, destacó que se trató de un encuentro con policías comunitarios en el que se le hicieron peticiones para reforzar la seguridad con la instalación de bases de operaciones del Ejército Mexicano y descartó que en esa reunión se haya dado un pacto con criminales.

La presunta reunión de la alcaldesa de Chilpancingo con el líder de “Los Ardillos” tuvo lugar después de que fueron abandonados siete cuerpos desmembrados, y cinco cabezas con un mensaje dirigido a la edil, así como otro para el Síndico Andrey Marmolejo. El hallazgo ocurrió el pasado 24 de junio, en el populoso barrio de San Mateo, en la plazoleta de la parroquia.

Respecto a las víctimas, se dio a conocer que cuatro de ellas pertenecían a la familia que desapareció la madrugada del 10 de junio en la carretera federal a Palo Blanco y de las que presentaron denuncia sus familiares: Eloy Peralta, de 38 años; su esposa, Elizabeth Catalán, de 39; el hijo de estos, un adolescente de 17 años y su novia de 16.

Tras el hallazgo, la Alcaldesa se pronunció, el 27 de junio, y confirmó que los mensajes estaban dirigidos a ella y al síndico Andrei Marmolejo, de los cuales sostuvo que eran “distractores de alguien que quiere manchar mi imagen”, y deslizó que tras eso podrían estar integrantes de la Fiscalía General del Estado (FGE).

“Yo no tengo ningún pacto con la corrupción ni con la impunidad y, por supuesto, con ningún grupo delictivo”, aseguró en conferencia de prensa.

Durante 20 años, “Los Ardillos” ha sido una de las principales organizaciones criminales generadoras de violencia en Guerrero, según reportes oficiales, y al contrario de muchos otros grupos armados, las ambiciones de este grupo nunca parecieron ir más allá de su territorio, por lo que desde hace diez años libran una batalla territorial con un subgrupo de la Organización Beltrán Leyva, conocido como “Los Rojos”.

Tras la desintegración de la Organización Beltrán Leyva, su control sobre Guerrero menguó, y “Los Ardillos” aparecieron como firmes aspirantes a controlar el territorio, por lo que se comenzaron a dedicar al narcotráfico en las montañas de ese estado, al mismo tiempo que continuaron con el secuestro y la extorsión, actividades que formaban parte de su modus operandi.

Por ejemplo, en enero de 2018, diez indígenas nahuas de la comunidad de Alcozacán, municipio de Chilapa, fueron emboscados, asesinados y sus cuerpos incinerados en el camino Mexcalzingo-Tlayelpa, municipio de Chilapa de Álvarez, hecho del que la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) responsabilizó a “Los Ardillos”.

En noviembre de 2022, el Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ) acusó a “Los Ardillos”, en presunta complicidad de corporaciones policiacas, del asesinato de tres de sus integrantes en Chilapa, quienes fueron identificados como Adán Linares Silverio, Moisés Cuapipistenco y Guillermo Hilario Morales.

Los indígenas fueron encontrados asesinados en la carretera Chilapa-Chilpancingo, cerca de Xochimilco. Antes, según el dirigente del Cipog-EZ, Jesús Plácido Galindo, habían sido retenidos por agentes de Tránsito de Chilapa y vigilados por un motociclista, por lo que también acusó de estar “coludidos” a los diputados locales Bernardo Ortega, Jesús Parra García y al entonces Alcalde de Chilapa, Aldy Esteban Román, en dicho homicidio.

A finales de enero de 2022, presuntos integrantes del grupo delincuencial “Los Ardillos” atacaron la comandancia de la Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) en Buenavista de la Salud, municipio de Chilpancingo, y dejaron cuatro policías muertos, entre ellos el comandante y dirigente de la CETEG, Mario Zamora.

En el lugar hubo además un civil armado muerto y tres policías de la fuerza local heridos de bala en el lugar.

Después unos ocho policías de la UPOEG que se encontraban en su base, repelieron la agresión y el enfrentamiento armado duró una hora, en que cuatro integrantes de la organización murieron, uno de ellos era el comandante y dirigente de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), Mario Zamora.

En abril de 2021, se dio a conocer que alrededor de 17 menores de edad, de entre de entre 6 y 15 años, se unieron a las autodefensas de Ayahualtempa, localidad perteneciente al municipio de José Joaquín Herrera, que tenía el principal objetivo de combatir al grupo de “Los Ardillos”.

La violencia en Guerrero y la ausencia de un Estado que los proteja los orilló a defenderse solos, aseguró la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias – Policía Comunitaria, Pueblos Fundadores (CRAC-PC PF), que presentó a los niños como policías comunitarios, que se sumaron a los 14 que se incorporaron en febrero de ese mismo año, lo que daba un total de 34 niños en ese momento.

Los “niños comunitarios”, como se les ha conocido a nivel internacional, reciben adiestramiento táctico tipo militar para disparar y saber posicionarse con las armas, pero solamente los que tienen más de 12 años usan armas de verdad, mientras que los más pequeños usan armas de madera o palos que simulan ser Ak-47 (cuernos de chivo) o AR-15.

En mayo de 2019, al menos 12 personas murieron y dos más resultaron heridas en un enfrentamiento ocurrido entre policías del Sistema Comunitario de los Pueblos Origibarios y presuntos integrantes del grupo delincuencial Los Ardillos, en las inmediaciones del poblado de Zoyapozco. Foto: Especial, Cuartoscuro

La mañana de este viernes 7 de julio, durante su habitual conferencia de prensa matutina, el Presidente López Obrador se refirió a la reunión que sostuvo Norma Otilia Hernández con un presunto líder del grupo “Los Ardillos”, y confirmó que se iniciará una investigación, por lo que adelantó que se puso en contacto con la Gobernadora de la entidad, Evelyn Salgado, para hablar sobre el tema.

Asimismo, reiteró que en su administración “no se permite la impunidad“. “Se va a hacer una investigación sobre este tema, ya se habló con la gobernadora de Guerrero para que se inicie una investigación sobre este tema”, aseguró el mandatario federal.

López Obrador fue cuestionado sobre si la funcionaria sería separada de su cargo, sin embargo, no confirmó dicha información, pues comentó que apenas se iniciará el proceso. “No sabemos, es un proceso que se va a iniciar. No puede haber contaminación, eso era cuando había corrupción e impunidad, ahora no se tolera la delincuencia”, explicó.

“No tiene que ver con lo político. No debe de haber distinción, sea quien sea, nosotros mantenemos como criterio que no debe haber amiguismo ni influyentismo ni mucho menos corrupción, ninguna lacra de la política en el ejercicio del Gobierno”, insistió.

– Con información de El Sur e InSightCrime

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