Las declaraciones del líder de la banca mexicana ocurren entre reportes de medios estadounidenses de una visita a México este martes de Robert Lighthizer, representante comercial de Washington, y el asesor presidencial de la Casa Blanca, Jared Kushner, quien también es yerno del presidente Donald Trump.

México, 9 dic (EFE).- Es “importante” que este año ocurra la ratificación del nuevo tratado comercial de México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para eludir el proceso electoral y político estadounidense que se avecina en 2020, señaló este lunes Luis Niño de Rivera, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM).

Aunque rechazó declarar que “confía” en la próxima ratificación del acuerdo comercial, congelado en el Congreso estadounidense, Niño de Rivera afirmó que el sector privado mexicano “hasta ahora ha sido escuchado” y “ha acompañado al Gobierno en todas las negociaciones”, que de manera “ideal” deberían concluir este mes.

“Debemos seguir participando y seguir opinando porque al final del día quienes hacen las transacciones comerciales son las empresas privadas; entonces sí debemos seguir en ese contexto y está sucediendo. Hay una estrecha relación entre el Gobierno y todo el equipo que está negociando”, aseguró.

Las declaraciones del líder de la banca mexicana ocurren entre reportes de medios estadounidenses de una visita a México este martes de Robert Lighthizer, representante comercial de Washington, y el asesor presidencial de la Casa Blanca, Jared Kushner, quien también es yerno del Presidente Donald Trump.

En tanto, la prensa canadiense reporta la asistencia de Chrystia Freeland, Viceprimera Ministra de Canadá, para reunirse también con estos funcionarios estadounidenses y parte del gabinete mexicano para ultimar los detalles del acuerdo, que suplirá al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en vigor desde 1994.

Para el líder de la ABM, el acuerdo es “muy relevante” para la relación con Canadá y Estados Unidos, donde el crecimiento económico es también importante para el envío de remesas a México, que en octubre alcanzaron un máximo histórico de 36 mil millones de dólares de forma anualizada.

“En Estados Unidos, en lugar de una recesión, que es lo que se anticipaba, va a ser solo una leve contracción y eso nos da pie a que las personas que envían remesas continúen haciéndolo como están hasta ahorita. Y las remesas son el segundo generador de divisas en el país”, expuso Niño de Rivera.

Por otra parte, el líder banquero informó que, pese al “crecimiento cero” en la economía mexicana en el tercer trimestre, el crédito al sector privado ha aumentado 6.5 por ciento en lo que va del año, el crédito al consumo 6 por ciento, y los hipotecarios y de nómina 11 por ciento, lo que muestra la confianza del consumidor.

Estos factores se suman, añadió, al programa de infraestructura con recursos privados que anunciaron el Gobierno federal y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) hace dos semanas por un monto aproximado de 431 mil millones de pesos (22 mil 408 millones de dólares) para el año próximo.efeda

Al reiterar que la banca mexicana tiene disponibles 600 mil millones de pesos (31 mil 194 millones de dólares) para prestar a proyectos públicos y privados, Niño de Rivera también consideró que habrá más certidumbre cuando el Gobierno federal publique su Plan Nacional de Infraestructura dentro de los próximos meses.

“Eso nos va a dar la pauta de cuánto quiere invertir el Gobierno en todos los frentes, principalmente en generación de energía, petróleo y gas, comunicaciones y transportes, en salud, y eso nos va a permitir tener una idea más precisa de cuánto puede crecer la cartera”, indicó.

Sobre la intención del Presidente Andrés Manuel López Obrador de exhibir a los bancos que cobren más comisiones al envío de remesas, anunciada en su conferencia de prensa matutina este lunes, Niño de Rivera detalló que estas comisiones han bajado 35 por ciento.

El mandatario también pidió a los bancos abrir más sucursales, a lo que el presidente de la ABM respondió que “siempre están dispuestos a apoyar al Gobierno”, pero “dentro de un marco de costo y rentabilidad”.