Los números diarios reportados por la petrolera mexicana la sitúan como la compañía con más defunciones entre sus trabajadores por la COVID-19. Pese a la cifra de contagios, más de 8 mil, Pemex sigue operando durante la contingencia sanitaria. El plan que la empresa diseñó para tratar de contener la enfermedad entre sus plataformas petrolíferas no ha dado resultados positivos.

Madrid, 10 de septiembre (Europa Press).– Petróleos Mexicanos (Pemex), la petrolera estatal de México, es en la actualidad la compañía que cuenta con el mayor número de trabajadores fallecidos por coronavirus de todo el mundo, con un total de 313 defunciones de trabajadores en activo.

Los datos se desprenden de los reportes de salud que la empresa emite a diario, en los que informa sobre el estado de salud de sus trabajadores y la evolución del brote vírico.

En su último informe del miércoles, la petrolera informó que hasta la fecha había realizado 13 mil 104 pruebas diagnósticas de la enfermedad, con las que se habían confirmado hasta 8 mil 166 casos de COVID-19, de los cuales el 7.3 por ciento ya había sido dado de alta.

Además, los números no incluyen la cifra de fallecidos de jubilados o familiares de trabajadores, que alcanzan cifras de 583 y 413 defunciones, respectivamente.

Pese a estos registros, la compañía ha continuado sus operaciones durante la contingencia sanitaria pese al colapso en los precios del petróleo ocurrido en marzo y abril y a los acuerdos para recortar la producción de crudo.

Estas cifras se producen a pesar del plan que la empresa diseñó para tratar de contener la enfermedad entre sus plataformas petrolíferas.

En concreto, la compañía realizó labores de acercamiento de servicios de salud a jubilados y familiares de trabajadores sin tener que salir de casa, así como otras forma de asistencia sanitaria telemática.

Además, en marzo desplegó un plan de seguridad y medidas sanitarias en la mayoría de sus plantas en tierra, incluyendo refinerías y plantas petroquímicas, de modo que los trabajadores debían usar gel hidroalcohólico y mascarillas, además de pasar un control rutinario de temperatura y adoptar medidas de distancia de seguridad.

Aún así, la empresa incluye en su informe que “en apego a la política de la empresa productiva del Estado, de que los trabajadores son el activo más valioso, la estrategia de prevención integral contra la COVID-19 ha logrado contener la propagación de contagios entre los trabajadores”.

“Pemex reconoce la responsabilidad, disciplina y solidaridad de toda la comunidad petrolera ante la actual contingencia, en especial al personal médico de sus servicios de salud por su gran labor en beneficio de la salud del mayor activo de la empresa: sus empleados y sus familias”, apostilla.

PÉRDIDAS DE 23 mil 573 MILLONES

Por otro lado, el impacto de la pandemia a nivel sanitario no es la única preocupación para la petrolera, puesto que sus pérdidas netas hasta junio alcanzaron los 606 mil 687 millones de pesos mexicanos, mientras que su deuda financiera fue de unos 2 mil 461 millones de pesos, un 24.1 por ciento más que el año anterior.

En su informe de resultados, Pemex explicaba que a pesar de vivir una de las crisis “más profundas de que se tenga memoria en la industria petrolera”, no ha suspendido actividades ni pago a proveedores y contratistas, cumpliendo “puntualmente” con sus obligaciones financieras de pago del servicio de su deuda.

“Ante este escenario, nos dimos a la tarea de asegurar el funcionamiento operativo y garantizar la estabilidad financiera de la empresa más grande del país”, apostillaba el texto.