Estados Unidos, China y Emiratos Árabes Unidos enviarán naves a Marte con el objetivo de encontrar indicios de vida microscópica antigua y conocer las condiciones para poder enviar a futuros astronautas; hasta el momento sólo el 50 por ciento de las expediciones que lo han intentado, han llegado a ese planeta.

Por Marcia Dunn

Cabo Cañaveral, Florida, Estados Unidos, 13 de julio (AP).- Marte está a punto de ser invadido por la Tierra, a lo grande.

Tres países, Estados Unidos, China y Emiratos Árabes Unidos enviarán naves no tripuladas al planeta rojo en rápida sucesión a partir de esta semana, en el esfuerzo más grande hasta la fecha por buscar indicios de antigua vida microscópica y explorar el lugar para futuros astronautas.

Estados Unidos enviando un vehículo de seis ruedas del tamaño de un auto, llamado Perseverance, para reunir muestras de rocas que serán enviadas de vuelta a la Tierra para su análisis aproximadamente dentro de una década.

“Ahora mismo, más que nunca, ese nombre es muy importante”, dijo el administrador de la NASA Jim Bridenstine mientras continuaban los preparativos pese al brote de coronavirus, que reducía al mínimo la lista de invitados al lanzamiento.

Una sonda marciana es elevada para una prueba de sus capacidades de planeo, evasión de obstáculos y deceleración en una instalación en Huailai, en la provincia china de Hebei. Foto: Andy Wong, AP

Cada nave viajará más de 483 millones de kilómetros (300 millones de millas) antes de llegar a Marte el próximo febrero. Hacen falta entre seis y siete meses, como mínimo, para una nave de la órbita terrestre y sincronizar con la órbita más lejana de Marte alrededor del sol.

Los científicos quieren saber cómo era Marte hace millas de millones de años, cuando tenían ríos, lagos y océanos que podrían haber permitido la proliferación de organismos diminutos y sencillos, antes de que el planeta se convierta en el mundo árido y estéril que es hoy.

“Intentar confirmar que existe vida en otro planeta es algo grande. Tiene una carga de la prueba muy grande ”, indicó Ken Farley, de Caltech en Pasadena, California, científico del proyecto Perseverance.

No es coincidencia que los tres lanzamientos sean casi simultáneos. La fecha viene marcada por la apertura de una ventana de un mes en la que Marte y la Tierra están en una alineación ideal en el mismo lado del Sol, lo que minimiza el tiempo de viaje y el consumo de combustible. Esa ventana solo se produce una vez cada 26 meses.

Hace mucho tiempo que Marte ejerce un poderoso influjo sobre la imaginación humana, pero el planeta se ha convertido en el cementerio de muchas misiones. Algunas naves estallaron, ardieron o se estrellaron, y la tasa de bajas al largo de las décadas supera el 50 por ciento. El último intento de China, en colaboración con Rusia en 2011, terminó en éxito.

Sólo Estados Unidos ha logrado llevar a cabo un éxito con una Marte, haciéndolo en ocho ocasiones desde el éxito de las sondas gemelas Viking en 1976. Ahora hay dos módulos operativos allí, InSight y Curiosity. Hay otras seis naves que exploran el planeta orbitando a su alrededor: tres estadounidenses, dos europeas y dos indias.

EMIRATOS ÁRABES Y CHINA SE UNEN

La nave espacial de los EAU, llamada Amal, que significa Esperanza en árabe, es una sonda orbital que tiene previsto despegar el miércoles desde Japón, en la primera misión interplanetaria del mundo árabe. La nave, construida en alianza con la Universidad de Colorado Boulder, llegó a Marte, en el 50 aniversario de la fundación de Emiratos Árabes Unidos.

“Emiratos Árabes Unidos querían enviar un mensaje muy fuerte a los jóvenes árabes”, dijo el director de proyecto, Omran Sharaf. “El mensaje aquí es que si los Emiratos Árabes Unidos pueden llegar a Marte en menos de 50 años, entonces se puede hacer mucho más (…) Lo bonito del espacio es que pone el rasero muy alto”.

La estación climatológica celeste, controlada por Dubái, intenta alcanzar una órbita muy alta en Marte, 22 mil kilómetros por 44 mil kilómetros (13 mil 670 millas por 27 mil 340 millas) para estudiar las capas superiores de la atmósfera y monitorear el cambio climático.

Sarah Amiri, subdirectora de proyecto de la misión a Marte de Emiratos Árabes Unidos, habla sobre Amal, o “Esperanza” en árabe, que tiene previsto despegar en 2020. Foto: Kamran Jebreili, AP

El siguiente lanzamiento será de China, que enviará un vehículo y una sonda orbital en torno al 23 de julio. Las autoridades chinas no han publicado muchos detalles. La misión se llama Tianwen, o Preguntas para el cielo.

La NASA, por su parte, ha previsto su lanzamiento para el 30 de julio desde Cabo Cañaveral.

Perseverancia espera aterrizar en el antiguo delta de un río y un lago conocido como Cráter Jezero. El vehículo chino, más pequeño, aspirará a un objetivo más llano y sencillo.

Para llegar a la superficie marciana, las naves difíciles pueden atravesar los cielos rojos de Marte en lo que se conoce como los “siete minutos de terror”, la parte más difícil y arriesgada de enviar una nave al planeta.

El Cráter Jezero está lleno de piedras, acantilados, dunas de arena y depresiones, cualquiera de las cuales podría terminar con la misión. Nuevas tecnologías de paracaídas y dirección ayudarán a alejar a la nave de los peligros. Los procedimientos de tierra se ven impotentes, dados los 10 minutos que tardan las transmisiones de radio en hacer el recorrido entre la Tierra y Marte.

La NASA quiere volver a llevar astronautas a la Luna para 2024, y llevarlos de allí a Marte para la década de 2030. Con ese objetivo, la agencia especial enviará muestras de material de trajes espaciales con Perseverancia para ver cómo resistir el duro entorno marciano.

La misión Perseverance, incluido el vuelo y un mínimo de dos años de operaciones en Marte, está valorada en casi 3 mil millones de dólares. El proyecto de Emiratos Árabes Unidos cuesta 200 millones de dólares, incluido el lanzamiento pero no las operaciones de misiones. China no ha revelado sus costos. Europa y Rusia cancelaron sus aviones de enviar un vehículo que busca restos de vida en Marte este verano, tras el duro golpe de la pandemia de COVID-19.