Toda cabeza es un mundo y aunque a veces se trate de ocultar, los problemas que se viven en el núcleo familiar y que se llevan arrastrando por años pueden llegar a afectar a una persona en otras áreas de su vida.

Ciudad de México, 13 de octubre (SinEmbargo).- Alguien, en algún lugar (Deux Moi), filme del cineasta Cédric Klapisch es parte del Tour de Cine Francés y ha llegado para ahondar en los beneficios que puede llegar a tener la psicoterapia en la vida de una persona.

Toda cabeza es un mundo y aunque a veces se trate de ocultar, los problemas que se viven en el núcleo familiar y que se llevan arrastrando por años pueden llegar a afectar a una persona en otras áreas de su vida.

¿Por qué no puedo ser feliz con nadie? ¿Qué debo hacer para crecer laboralmente? ¿Por qué mi última relación no funcionó? Para responder a estas cuestiones, por muy choteadas que sean, a veces es necesario hacer una introspección para entender en qué se está fallando y que topes se puede llegar a poner uno mismo.

De acuerdo a la sinopsis oficial de Alguien, en algún lugar, “Rémy y Mélanie tienen treinta años y viven en el mismo barrio de París. Ella es una bióloga que multiplica, sin parar, las citas fallidas en las redes sociales; mientras que él tiene un trabajo que no le apasiona y trata, sin mucho empeño, de conocer a una chica”.

Durante una mesa virtual con medios nacionales, Cédric Klapisch platicó sobre el significado de la historia que llevó a la pantalla grande, la importancia de acudir a terapia y el cambio que han sufrido las relaciones interpersonales a causa de las nuevas tecnologías.

“La película habla mucho de que la palabra es mucho más importante que los medicamentos. Al inicio de la cinta los protagonistas toman medicinas para resolver sus problemas y no funciona, en cambio a través de la palabra con los psicoanalistas y con su familia comienzan a sanar. Me parece que hablar es importante en nuestra época”, aseguró el cineasta.

Mélanie acude a terapia para trabajar en sus problemas. Foto: Cortesía para SinEmbargo

Conforme el filme va avanzando, Klapisch ahonda en los problemas que ambos personajes van arrastrando desde su niñez. En su necesidad de mejorar su círculo social y tener más contacto con otras personas, deciden “apoyarse” de las redes sociales y plataformas de citas similares a Tinder.

En un par de preguntas cedidas a SinEmbargo, el director oriundo de Neuilly-sur-Seine, Francia, aseguró “que ligar ya no es lo mismo que hace diez años”. Las aplicaciones de citas han modificado el proceso de conocer y coquetear con una persona pero en vez de ayudar a sus usuarios, lo único que consiguen es frustrarlos más.

“Uno siempre tiene la sensación de que llegará alguien mejor, tal y como funciona con las imágenes. Claro, hay chicas y chicos que son muy guapos, ellos siempre son elegidos, pero hay una gran diferencia entre la imagen y la verdadera persona. Cuando uno conoce a la verdadera persona, no se trata de pasar nada más de las dos dimensiones a las tres dimensiones sino que además aparecen muchos otros elementos, es decir, el hecho de que uno sea guapo no es suficiente. Hay que lograr entenderse con esa otra persona”, comentó.

Mélanie abre su cuenta de Tinder para intentar superar a su ex novio con ayuda de alguien más. Foto: Cortesía para SinEmbargo

Además, el también guionista aseguró que la adicción a este tipo de plataforma sólo es el resultado de “una especie de insatisfacción ya que se trata de una elección infinita. Es como cuando uno va al supermercado y hay 20 jugos de naranja distintos. Uno se vuelve loco y no sabe cuál escoger”.

La constancia que Rémy y Mélanie ponen a sus terapias tiene como resultado principalmente que ellos se sientan mejor consigo mismos, pero sobre todo que las cosas comienzan a fluir positivamente a su alrededor.

“Es cierto que primero hay que trabajar en uno mismo para después estar bien con los demás. Uno piensa que debe trabajar las relaciones con los demás para poder estar bien, pero cuando uno está bien tiene mejores relaciones. Las dos cosas deben trabajarse juntas”, expuso a SinEmbargo.

De acuerdo a Cédric, antes de realizar la cinta entrevistó a cinco psicoanalistas para darse una idea de cómo abordaría este tema. Tristemente, el director comentó que varios de ellos le confesaron que su número de pacientes había incrementado en los últimos diez años.

La depresión de Rémy no le permitía conciliar el sueño. Foto: Cortesía para SinEmbargo

“Extrañamente las redes sociales fabrican depresión. La gente piensa que esto acerca a las personas y que da felicidad pero en realidad, crea soldad y depresión”, puntualizo.

Cédric Klapisch confesó que se inspiró en sí mismo a la hora de desarrollar la historia de sus personajes. “Cuando tenía 20 años tuve un periodo de depresión que fue bastante corto. Durante un mes no lograba dormir, fui a ver un psicoanalista y con una sola frase resolvió mi problema”.

“Me sorprendí con ver que a veces basta con hablar”, señaló.

Alguien, en algún lugar, protagonizada por Ana Girardot y François Civil, forma parte de los títulos de la 24 edición del Tour de Cine Francés, muestra que se llevará a cabo hasta el 11 noviembre de 2020.

 

Póster de Alguien, en algún lugar. Foto: Especial