Desde Palacio Nacional, el Jefe del Ejecutivo federal hizo un llamado a comunidades como Aguililla, en Michoacán, para que se ayude a la pacificación sin el uso de la fuerza.

Ciudad de México, 14 de abril (SinEmbargo).– El Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo esta mañana que “todos cometemos errores” después de que se dieran a conocer videos en los que el Gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Cornejo, empuja a un ciudadano al que después acusa de estar al servicio del crimen organizado, ser “halcón” o vigilante.

“Pues todos cometemos errores porque no somos perfectos. Siempre he dicho que la perfección tiene que ver con el Creador. Nosotros pues siempre cometemos errores”, comentó antes de proyectar las imágenes frente a los medios de comunicación.

Como en los videos se observa la presencia del Ejército, el político tabasqueño aclaró que ese grupo de las Fuerzas Armadas no participó en los hechos y que no está de acuerdo en estas acciones, con el objetivo de que “no se piense que es un asunto concertado”.

“Pero imagínense si no se le da protección al Gobernador de un estado en una situación así. Entonces lo acompañaron y sucedió esto que ustedes van a ver. Baja el Gobernador y hay uno con pancarta y eso es todo. […] Si se dan cuenta, ahí no hay militares, es su guardia personal”, destacó. Por ello, llamó a la conciliación, ya que el Gobierno federal debe mantener buenas relaciones con las autoridades de Michoacán.

También aseguró que el mandatario perredista pedía que el Ejército mexicano interviniera en Aguililla, una población tomada por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que dirige Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como “El Mencho”, pero lo que se decidió fue tener “una reunión” con pobladores en un cuartel militar.

“Lo que sucedió en Aguililla es que después de muchas insistencias del Gobierno del estado para que participara el Ejército y se utilizara la fuerza, se acordó llevar a cabo una reunión en un cuartel militar de la Secretaría de la Defensa. Llegó el Gobernador, estaba el Comandante de la zona, habían oficiales, pero era para llevar a cabo ahí la reunión. Se habló”, explicó López Obrador.

En el encuentro, detalló, se volvió a sostener la postura del Gobierno federal de que no se iba a utilizar la fuerza, y que se tiene que privilegiar el diálogo y el acuerdo, pues “la gente así lo entiende y así se ha ido avanzando a pesar de que hay presencia de grupos de la delincuencia organizada en la zona”. Sin embargo, destacó que la mayoría del pueblo es gente honesta, trabajadora y pacífica.

El Jefe del Ejecutivo federal señaló que se hizo la reunión para reafirmar la postura de la Sedena y que “ya estando ahí, el Gobernador decidió ir a la plaza y para protegerlo –porque llegó a Aguililla, a la base, en helicóptero– se le dio protección del Ejército. Entonces llegó a la plaza y había un grupo manifestándose. No muchos por cierto, como 10 o 20”.

En su conferencia de prensa matutina, reveló que dicha reunión fue solicitada incluso por sacerdotes católicos. “Nos ha pedido el obispo de Apatzingán que se intervenga y lo que quieren es una solución pacífica, y se les ha estado atendiendo”, añadió.

“Tenemos que llamar a todos a la serenidad, a la tranquilidad, a buscar la paz. No a la violencia”, sostuvo el mandatario mexicano, quien recordó que se debe actuar de manera institucional y que el uso de las Fuerzas Armadas no depende de los gobernadores.

De acuerdo con la Constitución, subrayó, eso tiene que ver con el Ejecutivo federal y “a pesar de que es un asunto penoso, al mismo tiempo celebro el comportamiento de los militares, el ser respetuosos de la gente, el no actuar de manera autoritaria, el apostar a proteger los derechos humanos”.

A su vez, el Presidente aprovechó para hacer un llamado a Aguililla y a todas las comunidades de Michoacán “para que ayudemos a la pacificación sin el uso de la fuerza”, debido a que “no se puede enfrentar la violencia con la violencia. No se puede apagar el fuego con el fuego. No se puede enfrentar el mal con el mal. El mal hay que enfrentarlo haciendo el bien”.

“Por eso en el caso de Michoacán, en Aguililla, actuó muy bien la Secretaría de la Defensa, porque no ha dado motivo para el enfrentamiento, para la confrontación, y ha actuado muy responsable y ha logrado dialogar con la población para que se permita que lleguen los programas sociales, los programas de bienestar y la gente lo está aceptando, pero hay visiones distintas. Existe la opinión de que tiene que usarse la fuerza. Nosotros no compartimos ese punto de vista”, concluyó.

AUREOLES LLAMA “HALCONEROS” A MANIFESTANTES

Ayer, Silvano Aureoles Conejo llamó “halconeros” a ciudadanos que le pidieron hacer su trabajo y devolverle la paz a los habitantes de Aguililla, Michoacán, una zona que ha estado en guerra permanente y que se disputan fuerzas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y las de la alianza Cárteles Unidos.

Para el Gobernador de Michoacán, los manifestantes que exhibían cartulinas que le exigían restablecer el orden, agredieron a la Guardia Nacional, al Ejército y a los elementos de la Marina, y él dio la cara.

En varios videos que circularon en redes sociales, se ve a un puñado de ciudadanos portar cartulinas con diversos mensajes pidiendo que el Gobernador haga el trabajo para el que se le paga, y en ningún momento se percibe una agresión directa.

Tan no hay agresión que los militares y personal de seguridad que rodeaba al Gobernador Aureoles Conejo no intervienen en el momento en que el mandatario local empuja a un maestro, mientras habitantes de Aguililla le silban y le gritan: “¡Fuera, fuera, fuera!”.

Los “halcones”, en el argot del crimen, son aquellas personas que le sirven de vigilantes y dan alertas sobre movimientos de autoridades o grupos enemigos.

Eso significa que el Gobernador de Michoacán señaló, sin pruebas, de criminales a los ciudadanos que le reclamaron también viajar por carretera y no en helicóptero para que se dé cuenta de la situación violenta que ellos viven todos los días.

“Señor Gober, viaja por tierra para que veas la realidad que vivimos”, dice una de las cartulinas. “Quiero vivir libre en mi pueblo de Aguililla, Michoacán”, señala otra. Esos mensajes son los que hicieron que Silvano Aureoles Conejo, Gobernador de Michoacán, enfureciera y empujara a un maestro.

AGUILILLA 

La toma de Aguililla, en Michoacán, es para el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) un acto de fuerte carga simbólica, pues representa la conquista del espacio natural en donde esta agrupación había crecido como organización criminal, y significa una muestra de afianzamiento por el control territorial en México, el cual ya se extiende internacionalmente, consideraron analistas y expertos en seguridad y política criminal.

El municipio es una joya para la corona de este Cártel: de ahí es Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, su líder, pero además es un punto estratégico al ser la entrada a Tierra Caliente y a una zona donde se elaboran drogas sintéticas.

El pasado 5 de abril, un convoy de integrantes del CJNG fuertemente armados llegó hasta la cabecera municipal de Aguililla, en Michoacán, y provocaron que algunos pobladores abandonaran sus hogares por el terror. Un mes antes, en marzo, un video divulgado por el periodista Jacobo García, en un texto de El País, sugirió un hecho que quizá sea inédito: el Cártel Jalisco Nueva Generación, es decir, una fuerza que viene de otro estado, había tomado Aguililla.

En redes sociales circularon diversos videos donde se apreciaba el arribo de los presuntos sicarios el lunes de la semana anterior, pero las imágenes más impactantes se registraron tres días después, cuando diversos medios locales consignaron la retirada de elementos del Ejército y la Guardia Nacional, quienes habrían dejado el territorio para “evitar confrontaciones”.

El CJNG se ha mantenido en los titulares de las noticias por su desplazamiento, atentados contra funcionarios, por pasearse por las calles en caravanas mostrando su poder bélico y actos violentos; pero también porque es el grupo delictivo que está en la mira de las autoridades internacionales.

Un informe de la Administración de Drogas y Narcóticos (DEA) revela que este Cártel es la organización de mayor crecimiento en Estados Unidos durante el año anterior. El estudio “Evaluación Nacional de Amenazas de Drogas 2020” expone que además de México, el cártel está en 26 de las ciudades más importantes de EU. Por ello, la Agencia Antinarcóticos califica al CJNG como uno de los grupos delictivos “de más rápido crecimiento” y uno de los más dominantes en México, junto con el Cártel de Sinaloa.

Desde marzo del año pasado, la DEA de Los Ángeles colocó anuncios publicitarios con la ficha de búsqueda Nemesio Oseguera, conocido como “El Mencho”, por quien ofrecen una recompensa de 10 millones de dólares a quien tenga información para ayudar a su detención.

Según datos de la DEA, la rápida expansión del CJNG se ha caracterizado por su participación en actos violentos y enfrentamientos con el Gobierno mexicano, fuerzas de seguridad y otros cárteles rivales.