El tiempo de la vaquita marina se agota, no es un tema nuevo, lo han alertado expertos y organizaciones de la sociedad civil desde hace años. La población de la marsopa más pequeña del mundo ha disminuido drásticamente en los últimos cinco años: en 2012, 200 ejemplares nadaban en el Alto Golfo de California y actualmente hay menos de 30 ejemplares.

Ciudad de México, 15 de mayo (SinEmbargo).- Esta tarde, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) hizo un llamado a que se realice una acción global “urgente y coordinada” a fin de evitar que la vaquita marina de extinga, ya que en la actualidad apenas 30 individuos de la especie nadan en el Alto Golfo de California, lo que significa una disminución del 90 por ciento entre 2011 y 2016.

Al presentar el reporte “Se esfuma la vaquita: salvando al mamífero marino más amenazado del mundo”, Jorge Rickards, director general interino de WWF alertó: “A pesar de que descubrimos a la vaquita hace menos de 60 años, los humanos la hemos llevado al borde de la extinción. Sus números increíblemente bajos son un claro recordatorio de que nuestros esfuerzos para proteger a esta especie y su hábitat no han sido suficientes. A menos que actuemos decisivamente hoy, podríamos perder a la vaquita para siempre”.

Por ello, hizo el lanzamiento formal de la campaña Salva a la Vaquita, donde la sociedad puede firmar una carta en la página oficial de la organización, dirigida a Enrique Peña Nieto, en la que se le exige evitar que la “especie única en todo el mundo” desaparezca para siempre.

El 9 de mayo pasado, la ONG lanzó la petición en línea, a fin de invitar a las personas de todo el planeta a escribirle al Presidente de México para que tome “acciones inmediatas” para proteger a la vaquita y apoye el bienestar de las comunidades locales del Golfo de California, sitio de Patrimonio Mundial. Hasta el momento ha recabado más de 64 mil firmas, con el apoyo en redes sociales del actor y miembro del Consejo Directivo de WWF Estados Unidos Leonardo DiCaprio.

“No es demasiado tarde. Sí se puede salvar a la vaquita […] No podemos bajar la guardia, todavía hay esperanza”, remarcó.

En conferencia de prensa en la biblioteca del Museo Franz Mayer en la Ciudad de México, María José Villanueva, directora adjunta de Estrategia y Ciencia en la organización global, subrayó que el hogar de la vaquita es uno de los ecosistemas más diversos del planeta, pues alberga 80 por ciento de las especies de mamíferos marinos.

“No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras otra especie desaparece”, dijo y agregó que “perderla sería perder un pedazo de México […] Es el ser más amenazado del mundo”.

En su oportunidad, Enrique Sanjurjo, coordinador de Política y Desarrollo en la ONG conservacionista, aseguró que los pescadores que se concentran en el lado de Sonora y en Baja California son parte “peimordial” para ayudar a que la vaquita marina continúe nadando en el Mar de Cortés.

Por ello, hizo un llamado a la autoridad a otorgar permisos para que los pescadores utilicen trampas para peces e implementen la pesca con anzuelo y no redes de enmalle potencialmente dañinas para el pequeño cetáceo.

“Hay alternativas para los pecadores”, recalcó.

Asimismo, indicó que sólo entre febrero y abril de 2017, autoridades y organizaciones retiraron 374 redes de enmalle abandonadas, mismas que afectan a la vaquita.

UN TEMA URGENTE

El tiempo de la vaquita marina se agota, no es un tema nuevo, lo han alertado expertos y organizaciones de la sociedad civil desde hace años. La población de la marsopa más pequeña del mundo ha disminuido drásticamente en los últimos cinco años: en 2012, 200 ejemplares nadaban en el Alto Golfo de California y actualmente hay menos de 30, de acuerdo con el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA).

Organizaciones de la sociedad civil auguraban desde entonces que sin la implementación de medidas efectivas, la especie desaparecería entre 2018 y 2020, no obstante, tras los hallazgos de cadáveres de la especie en sólo algunas semanas entre marzo y abril, en entrevista para este diario digital pronosticaron que la extinción podría ocurrir antes del cambio de Presidente. Hoy lo reiteró WWF.

¿Las razones? La pesca de totoaba –otra especie en peligro de extinción- y la falta de vigilancia en el hábitat de la especie endémica del Golfo de California para evitar el uso de redes de enmalle dañinas.

Incluso han subrayado que la pesca ilegal de dicha especie ha sido la principal causante del declive de la población de la vaquita, pues es altamente demandada en el mercado asiático debido a supuestas propiedades medicinales e incluso afrodisíacas y han denunciado que las autoridades no han actuado de forma eficiente para evitarla.

Aunado a ello, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y el CIRVA anunciaron un plan de emergencia que consiste en la captura y cautiverio de vaquitas en los próximos meses. Ante este panorama, los integrantes de WWF señalaron que es una medida necesaria.

No obstante, organizaciones como Greenpeace México y el Centro para la Diversidad Biológica (CDB) han asegurado reiteradamente que se trata de un intento “desesperado” por salvarla y critican que el Gobierno federal únicamente “busca ganar tiempo” a fin de que la marsopa no se extinga durante la administración actual.

SALVAR A LA VAQUITA, TAREA COLECTIVA

Ante la situación, WWF llamó al Gobierno mexicano a actuar “de inmediato” para proteger y recuperar la población de la vaquita y restaurar el Alto Golfo de California con el objetivo de salvaguardar el ecosistema en su totalidad, así como sus habitantes. Enlistó una serie de acciones que la administración de EPN debe implementar:

  • Establecer inmediatamente una veda permanente a las redes de enmalle y retirar y destruir las redes fantasma para prevenir la captura incidental de la vaquita
    y otras especies marinas y crear las condiciones que permitan pesquerías sustentables y resilientes.
  • Permitir a los pescadores el uso de las artes de pesca alternativas que no afectan a la vaquita y proveer incentivos para su adopción y uso inmediato.
  • Continuar desarrollando soluciones innovadoras que mejoren las artes y tecnologías pesqueras permitiendo a las pesquerías ser sustentables y redituables.
  • Detener la pesca ilegal y fortalecer las leyes y regulaciones relevantes para facilitar su aplicación.
  • Comprometerse a cumplir e implementar un plan robusto para la recuperación de la vaquita en su hábitat natural, que incluya plazos y metas de incremento poblacional específicos.

Asimismo, exhortó a los gobiernos de China y Estados Unidos a colaborar con el Gobierno de México a fin de detener la pesca y el comercio ilegal de la totoaba. El llamado para las tres naciones es a:

  • Incrementar los esfuerzos para interceptar y detener el transporte, entrada y venta ilegal de productos de totoaba.
  • Comprometerse públicamente, en plazos definidos, a reducir la demanda de los consumidores de la vejiga natatoria o “buche” de la totoaba.
  • Combatir de manera efectiva el comercio ilegal de totoaba en el marco de la Orden Ejecutiva Presidencial de Estados Unidos de 2017 sobre el cumplimiento de la ley federal referente a las organizaciones criminales transnacionales y la prevención del tráfico internacional.
  • La organización que utiliza un panda en su imagen también exhortó a las instituciones internacionales, incluyendo al Comité del Patrimonio Mundial y a CITES, a responsabilizar a los tres países por la alarmante disminución de la vaquita y el incremento del comercio ilegal de productos de totoaba.

DAÑOS COLATERALES

Greenpeace México señaló que hacer conservación sin las personas es complicado, ya que si se dejan del lado sus necesidades, en este caso las de los pescadores. Foto: Greenpeace

En marzo pasado, más de 40 organizaciones de la sociedad civil en pro del medio ambiente con sede en Estados Unidos anunciaron un boicot en contra del camarón proveniente de México, a fin de presionar al Gobierno de Peña Nieto a que proteja a la vaquita marina de una extinción inminente. Entre las exigencias para las autoridades mexicanas enlistaron:

  • Prohibir permanente e inmediatamente todas las redes de enmalle en el hábitat de la vaquita.
  • Reforzar drásticamente la aplicación de la Ley en el agua y en las fronteras de México.
  • Eliminar todas las redes ilegales del norte del Golfo de California.

La campaña “Boycott Mexican Shrimp” [Boicot al Camarón Mexicano] se lanzó a tres días de la inauguración en Boston de la Seafood Expo North América, una de las exposiciones comerciales más importantes del sector pesquero del mundo, y pocos días después del descubrimiento de una cría de vaquita muerta en el Alto Golfo de California, en México.

En 2015, en un esfuerzo por detener el declive de la vaquita, las autoridades mexicanas establecieron una prohibición de dos años al uso de redes de enmalle dentro del rango distribución de la vaquita, sin embargo, ONGs criticaron en su momento que la implementación de la veda fue “catastrófica”, ya que la pesca ilegal se extendió en todo el hábitat de la especie, incluyendo barcos camaroneros que continúan navegando por las aguas del Refugio de la Vaquita, una zona donde la pesca está restringida. Finalmente, el Gobierno tardó en anunciar soluciones al concluir la veda y sólo la extendió.

Semarnat y a Conapesca deben ponerse de acuerdo para buscar soluciones que salven a la vaquita marina y una alternativa para las más de mil 300 familias que dependen de la pesca. Foto: Cuartoscuro

Además, en febrero pasado, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) prohibió algunos tipos de pesca con red, entre ellas la de curvina, en el también conocido como Mar de Cortés, pero los pescadores no lo tomaron a bien.

Las personas tienen como un único modo de vida la pesca, por lo que algunas protagonizaron un ataque en contra de personal y propiedad de la Profepa y del Consejo Nacional de Pesca (Conapesca), en Sonora, en protesta a la medida.

Ante este panorama, Miguel Alejandro Rivas Soto, de Greenpeace México, señaló que hacer conservación sin las personas es complicado, ya que si se dejan del lado sus necesidades, en este caso las de los pescadores, se pone a los pueblos “en contra del medio ambiente”.