Uniformes parchados, prestados o inservibles; apoyos cancelados y ausencia de médicos, pero masajista y novia a bordo, son algunas de las acusaciones que los deportistas mexicanos han lanzado para criticar la gestión de Alfredo Castillo al frente de la Conade, que en su primer año de gestión aumentó mil 434 por ciento el dinero que gastó en publicidad.

Ciudad de México, 16 de agosto (SinEmbargo).- Al frente de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) Alfredo Castillo negó el apoyo financiero a las federaciones de box, tiro con arco, atletismo y remo. La razón, dijo, fue por falta de comprobación de gastos, a pesar de que los Juegos Olímpicos de Río estaban prontos a realizarse y que él sólo llevaba cuatro meses en el cargo.

Pero hubo otras prioridades en el gasto. A finales de 2015, en noviembre y diciembre se pagó a medios de comunicación 110 millones 762 mil 198 pesos para publicitar a la Conade; en eso se ocupó el 13 por ciento del presupuesto total que recibió para su ejercicio de ese año, según las bases de datos definitivas de comunicación social que se encuentran en el portal de la Secretaría de la Función Pública (SFP).

Sobresalen pagos a Televisa por 35 millones 199 mil 997 pesos, a la Organización Editorial Mexicana (OEM), por 8 millones 991 mil 698 pesos y 11 millones 949 mil 999 pesos a Estudios Azteca.

 

La Conade pagó por comerciales en televisión y radio de 30 segundos, medias planas en diarios impresos y publicidad en calles e Internet.

En 2014 la historia fue distinta, ya que el gasto de publicidad, indicado en las mismas bases de datos de la SFP, fue de 7 millones 220 mil 189 pesos. Lo que indica que el gasto en ese rubro tuvo una tasa de crecimiento anual de mil 434 por ciento.

En lo que respecta al año 2016, sólo se ha registrado un contrato por producción con el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano por 5 millones 999 mil 999 pesos.

Para este año, la Conade perdió 94 millones de pesos del presupuesto que se le destinó en 2015.

Al frente de la Comisión, a la que llegó por decisión del Presidente Enrique Peña Nieto, Castillo recibe un sueldo mensual de 190 mil 021 pesos. Además recibe al mes 5 mil pesos para pagar su celular y 7 mil 500 para transporte. Goza de prima vacacional, a dos periodos vacacionales de 10 días, gratificación de fin de año y ayuda para despensa.

El Gobierno le brinda cuatro seguros: uno institucional, de retiro, médico y de separación.

En un artículo publicado en Milenio en agosto de 2015, Castillo señaló que las federaciones sólo se dedicaban a pedir dinero y la Conade lo otorgaba sin supervisar su comprobación y sin evaluar el resultado del ejercicio presupuestal.

Agregó que si las federaciones querían evitar la intromisión del Estado, deberían convertirse en sociedades mercantiles y generar sus propios ingresos y “dejar de fingir que son asociaciones sin fines de lucro”.

Ahí sentenció a los deportistas y dijo que Conade no volvería a “sufragar” un solo evento, viaje, campamento o competencia, sin estar aprobada previamente como de alto rendimiento.

Desde que asumió el mando de la Conade, Castillo ordenó auditorías a las asociaciones de remo y tiro con arco, desconoció a las federaciones de lucha, frontón y boxeo y revocó el registro de la de béisbol por irregularidades financieras y administrativas.

Mientras las federaciones deportivas nacionales reclamaban autonomía, la Conade exigió la correcta comprobación de recursos que da el Gobierno a las federaciones deportivas, incluso el funcionario federal le quitó el título de “Federación” a algunos organismos que regulaban deportes olímpicos y no olímpicos.

Los presidentes de diversas disciplinas reclamaron que Castillo llegó a la Conade para tratarlos como delincuentes. Ricardo Contreras, presidente de la Federación de Boxeo, calificó al funcionario federal como “ignorante” y lo culpó de dejar “por el piso la reputación del deporte mexicano”.

 

El 11 de diciembre, la Conade y el COM firmaron un documento de cinco puntos para dar fin al conflicto, donde, por su parte, Castillo expresó su respeto al principio de autonomía del movimiento olímpico y se comprometió a evitar realizar cualquier actividad que pudiese interferir con el mandato interno del COM y de las federaciones deportivas locales.

El destaca que la federación deportiva que solicite recursos públicos a la Conade “estará sujeta a la correcta comprobación de dichos recursos, a fin de cumplir con lo establecido en la Ley General de Cultura Física y Deporte, su reglamento, la Ley de Responsabilidad de los Servidores Públicos y la Ley Hacendaria, debiendo presentar su comprobación” en un plazo de treinta días.

En un artículo publicado en Milenio en agosto de 2015, Castillo señaló que las federaciones sólo se dedicaban a pedir dinero y la Conade lo otorgaba sin supervisar su comprobación y sin evaluar el resultado del ejercicio presupuestal.

Agregó que si las federaciones querían evitar la intromisión del Estado, deberían convertirse en sociedades mercantiles y generar sus propios ingresos y “dejar de fingir que son asociaciones sin fines de lucro”.

Sin embargo, en la información del Registro de Servidores Públicos, el funcionario se limitó a hacer pública su experiencia profesional; no hizo públicos sus datos patrimoniales y sus posibles relaciones de conflicto de interés.