La inauguración de la temporada lírica de La Scala está en duda, pues el coronavirus lleva días disparándose en Italia, afectando especialmente a la ciudad de Milán, donde se esperan próximamente nuevas medidas y restricciones para contener el avance de la pandemia.

Roma, 16 de octubre (EFE).- El repunte de la pandemia en Italia amenaza la inauguración o “Prima” de la temporada lírica de La Scala de Milán, una de las óperas más prestigiosas del mundo, que ahora espera a ver cómo evoluciona la situación para subir o no el telón.

La institución decidió hoy en el último momento posponer la rueda de prensa con la que debía desvelar su programa con los espectáculos hasta el próximo mes de marzo, aunque por el momento mantiene los previstos hasta el 19 de octubre.

“La Scala sigue la evolución de la situación e informará acerca las sucesivas representaciones en cuanto el cuadro normativo sea aclarado”, refirió este templo lírico en un comunicado.

Una de esas “representaciones sucesivas” es la conocida como La Prima, la obra que cada año el 7 de diciembre, San Ambrosio, inaugura su temporada, todo un acontecimiento cultural en Italia y seguido además por los amantes del Bel Canto de medio mundo.

Sin embargo la Prima está en duda, según advierte a Efe una fuente de la institución. “No lo sabemos”, responde a la pregunta de si tendrá lugar.

Esto se debe a que el coronavirus lleva varios días disparado en Italia, ayer con 8 mil 800 nuevos contagios, y está afectando de forma especial a la ciudad de Milán, donde se esperan próximamente nuevas medidas y restricciones para contener el avance de la pandemia.

Este año, revela la fuente, la ópera escogida para abrir la temporada lírica había sido el drama “Lucia de Lammermoor” del compositor Gaetano Donizetti, protagonizado por la soprano estadounidense de ascendencia cubana Lisette Oropesa.

En cualquier caso todo está por ver. La Scala prefiere esperar a las normas que el Gobierno, el ayuntamiento de Milán y el ejecutivo regional adoptarán en este territorio ante “esta situación difícil”.

El programa lírico está ya definido, con una consecuente reducción del aforo a más de la mitad, pero la institución no quería sacar a la venta entradas, generalmente caras, sin saber si sería posible subir el telón.

“Ha sido una elección de seriedad y de honestidad hacia el público”, refiere la fuente.