Osman Karaca, quien se nacionalizó como mexicano en 2018, fue arrestado el pasado lunes por orden de las autoridades turcas al Gobiernos de Camboya. Cabe destacar que el activista político es acusado de instigar al golpe de Estado fallido en 2016.

Bangkok, 18 oct (EFE).– El activista político turco-mexicano, Osman Karaca, permanece en paradero desconocido después de que la policía de Camboya lo detuviera a principios de semana en la capital del país asiático, denunció este viernes su mujer.

“Han pasado cuatro días y no sé nada de ti. Estoy muy preocupada y temo por su vida”, declaró entre lágrimas Grace Lalrinmawii Karaca, esposa del detenido, en un vídeo publicado en su cuenta de Twitter.

Karaca, que había sido contratado recientemente como consultor educativo en una universidad en Phnom Penh, fue arrestado el lunes a petición de las autoridades turcas al Gobierno de Camboya, denuncia este viernes la organización Amnistía Internacional (AI).

Desde entonces la familia desconoce el paradero de Karaca, nacionalizado mexicano el año pasado, a quien el gobierno turno acusa de instigar al golpe de Estado fallido de 2016.

“Camboya tiene un historial vergonzoso de confabularse con otros gobiernos para devolver a las personas buscadas sin el debido proceso. Las autoridades camboyanas deben confirmar de inmediato el destino y el paradero de Osman Karaca, después de que lo vieran por última vez en un vehículo policial”, insta Nicholas Bequelin, director regional de AI para el Sudeste Asiático.

La mujer del desaparecido apunta que están en contacto con la Secretaría de Relaciones Exteriores de México y la embajada de México en Hanoi, que se ocupa de Camboya.

De momento, Efe no ha podido confirmar con la embajada de México en Hanoi su posible intervención en el caso.

“Si está bajo custodia, debe tener acceso a un abogado y se debe garantizar su seguridad. Las autoridades deben llevarlo sin demora ante un juez o liberarlo de inmediato (…) Si es devuelto por la fuerza a Turquía, afronta un riego alto de sufrir abusos contra sus derechos humanos”, apunta Bequelin.

El director de AI además recuerda a Camboya su “obligación de proteger a los ciudadanos perseguidos y no colaborar con el abuso”.