Cientos de personas perdieron la vida luego de que un sismo con epicentro al sureste de Axochiapan, Morelos, provocara la caída de casas y edificios en México. 

Ciudad de México, 19 de septiembre (EFE/SinEmbargo).– Este año no habrá simulacro en Ciudad de México ni otras entidades por la pandemia de la COVID-19, pero las heridas que dejó el sismo de septiembre de 2017 continúan presentes entre los mexicanos. 

Fue justo a las 13 horas con 14 minutos del 19 de septiembre de 2017, año en que se conmemoraban los 32 años del sismo de 1985, que un temblor con epicentro al sureste de Axochiapan, Morelos, provocó la muerte de cientos de personas en México, así como incontables daños.

396 personas perdieron la vida tras la caída de edificios y casas. 228 de las muertes ocurrieron en la Ciudad de México; 74 en Morelos; 45 en Puebla; 15 en el Estado de México; seis en Guerrero y una en Oaxaca, de acuerdo con datos de Protección Civil.

Los miles de damnificados en la Ciudad de México que dejó el sismo del 19 de septiembre de 2017 han vivido los últimos meses entre la incertidumbre por recibir ayuda, la reconstrucción de sus viviendas y la infausta pandemia de la COVID-19, que se ha llevado más de 11 mil 300 vidas en la capital.

Según datos de la Comisión para la Reconstrucción del Gobierno capitalino actualizados al 31 de julio, entre vivienda multifamiliares y unifamiliares un total de 7 mil 774 inmuebles resultaron dañadas por el terremoto de hace tres años, de magnitud 7,1, dejando más de 20 mil damnificados.

A la desesperante situación se sumó la llegada del coronavirus, por lo que mayoría arribó al tercer año del sismo con la esperanza de que la reconstrucción y la posterior entrega de sus viviendas ocurriera, aunque no siempre ha sido así.

Días después del sismo, la ayuda y donaciones internacionales de prácticamente todo el mundo comenzaron a llegar a México hasta sumar más de 90 mil millones de pesos.

Pero tres años después, muchos damnificados denuncian que los recursos se esfumaron por posible malos manejos.

–Con información de Juan Manuel Ramírez G., reportero de EFE.