Delfina Gómez asumió a inicios de esta semana el timón de la Secretaría de Educación Pública (SEP) con el principal reto de regresar a clases una vez que el Semáforo Epidemiológico lo permita. No obstante, expertos en política educativa señalaron a SinEmbargo que esta tarea requiere otros esfuerzos como un plan que sea adecuado a las necesidades de cada estado y municipio, realizar diagnósticos para la detección y atención del rezago educativo que se agravó durante el confinamiento, y contrarrestar el abandono escolar al que recurrieron algunos alumnos a causa de la dinámica que impuso la pandemia con el aprendizaje a distancia.

Ciudad de México, 20 de febrero (SinEmbargo).- El ansiado regreso a clases, la atención del rezago educativo que ha implicado el estar un año lejos de las aulas, así como el diagnóstico que tendrán que realizar las autoridades para determinar el número de estudiantes que por cuestiones económicas o emocionales abandonaron sus estudios, son algunos de los principales retos que tendrá que encarar la nueva Secretaria de Educación Pública, Delfina Gómez Álvarez.

La realidad es que el sistema educativo mexicano se ha visto trastocado con la pandemia de la COVID-19, que en marzo del año pasado llevó a las autoridades a suspender las clases presenciales, justo en la recta final de un ciclo escolar que concluyó de manera apresurada. A éste siguió en agosto un nuevo periodo que ha sido atendido con clases por televisión como parte del programa Aprende en Casa y, en los mejores casos, con clases virtuales a las cuales los estudiantes y sus padres han tratado de adaptarse.

No obstante, estas condiciones no son las mismas para toda la población, como señalan expertos en materia educativa consultados por SinEmbargo, quienes advierten sobre las carencias que se han marcado durante estos casi 12 meses de confinamiento en las zonas más marginadas, las cuales impactarán a futuro en el rezago educativo de los estudiantes.

En ese sentido, resaltan la necesidad de trazar un plan de regreso a clases una vez que el Semáforo Epidemiológico lo permita, que tome en consideración las diferencias que existen en cada estado y en cada región, en donde no se cuenta con la infraestructura necesaria ni para poder estar de vuelta en las escuelas ni para continuar en un proceso de enseñanza virtual.

“Primero hay que trabajar mucho en mejorar el acceso para los alumnos más desfavorecidos en lo que queda de esta modalidad de educación a distancia. Segundo, hay que diseñar unas estrategias para el regreso de clases porque sabemos que no puede ser una situación generalizada en todo el país”, expuso Marion Lloyd, investigadora del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La propia Delfina Gómez reconoció el lunes pasado, al asumir la titularidad de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que el principal reto que tiene que afrontar es el retorno seguro a los salones, para lo cual tendrá que corroborar que los planteles educativos tengan los insumos básicos como agua y jabón, una realidad que no comparten los colegios instalados en las zonas más marginadas del país. A esto hay que sumar la necesidad de implementar estrategias para solventar los aprendizajes deficientes que puedan tener algunos estudiantes.

“No solamente es decir vamos a regresar tal día y vamos a tener necesidad de agua, jabón, espaciar los lugares, ventilarlos y demás. Sino, cuál es la ruta pedagógica, qué vamos a hacer en los siguientes años y meses para poder ir recuperando los aprendizajes que no se desarrollaron o que se perdieron”, refirió a su vez Marco Fernández, profesor-investigador de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey e investigador asociado de México Evalúa.

Una muestra de las complicaciones que se han presentado durante las semanas en las que se ha extendido esta nueva dinámica de aprendizaje, es lo que arroja la encuesta levantada por el diario Reforma y la Iniciativa de Educación con Equidad y Calidad del Tecnológico de Monterrey, “¿Qué opinan las madres y padres de familia de ‘Aprende en Casa II’?”, según la cual, tres de cada cuatro padres consideran que sus hijos no aprenden lo mismo con las clases a distancia. 

El sondeo, realizado del 17 al 27 de octubre de 2020, señala que para el 62 por ciento de los padres de familia la principal desventaja de las clases por televisión es no tener la orientación del docente, mientras que en seis de cada 10 casos, ellos son quienes se encargan de resolver dudas de clase y tareas.  El 73 por ciento de ellos señala además que las clases a distancia les han complicado sus actividades cotidianas.

INEQUIDAD Y EL REZAGO EDUCATIVO

Para Carlos Ornelas, especialista en Educación Básica de la Universidad Autónoma de México (UAM), la pandemia agravó “muchos males” que persistían en el sistema educativo como los problemas de deserción, de insuficiencias en el aprendizaje y de inequidad entre unos y otros alumnos.

“La inequidad se va a agravar ahora con la pandemia porque quienes pueden avanzar algo, no mucho, son aquellos niños de clases medias urbanas que tienen Internet, que los maestros también pueden tener contacto con ellos. Otro 50 por ciento que tiene televisión, que se conecta dos o tres veces por semana y le piden tareas, pues su aprendizaje va a estar más limitado de lo que ya estaba antes. El seis o cinco por ciento de los niños pobres, de zonas indígenas o alejadas, pues no tienen acceso”, alertó Ornelas.

En ese sentido, la doctora Marion Lloyd subraya la importancia de que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador cierre la brecha digital, como se comprometió en campaña cuando anunció que habría Internet universal para todo el país al final de su mandato. “Ese es un punto muy importante. Sabemos que más de la mitad de los alumnos no tiene acceso a Internet y eso es particularmente grave o marcado en alumnos que viven en áreas rurales, en pequeñas localidades, en comunidades indígenas”, señaló.

De acuerdo con una evaluación diagnóstica realizada en agosto de 2020 por la Coordinación General de Planeación y Evaluación del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), se estima que casi dos de cada cinco hablantes de lengua indígena, el 38.1 por ciento, estaban en condición de rezago educativo, cifra que equivale casi al doble de la población total en dicha condición, 18.6 por ciento.

A nivel general, las personas mayores de 15 años que presentaban rezago educativo en todo el país ascendían a 30 millones 472 mil 241, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Hogares (ENH) 2017 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Es por ello, que los expertos en materia educativa refieren la necesidad de discutir cuál será el camino a seguir una vez que se retomen las clases presenciales.

“Necesitamos una discusión muy seria de qué vamos a hacer para poder utilizar los veranos o parte de los sábados o qué vamos a hacer para poco a poco, como comunidad educativa, ir recuperando lo que no se ha alcanzado en este ciclo escolar y eso es una de las cosas más importantes y básicas, porque de no hacerlo las afectaciones no van a hacer del corto plazo, van a permanecer en el tiempo”, advirtió el doctor Marco Fernández. 

Para el doctor Carlos Ornelas el rezago con esta pandemia va a agravar la tendencia que ya traíamos. Refirió que en los últimos años se había mostrado cierto avance en algunas áreas, los cuales serán afectados por la actual contingencia. “Si a eso le agregamos una embestida de la derecha de que están en contra de la educación sexual y que quieren meter el PIN parental y que ha habido reformas que se han echado para atrás, pero que han tratado de progresar en Nuevo León, en Puebla, en otras partes, pues tenemos dificultades severas”, alertó.

Por su parte, la doctora Lloyd subrayó la importancia de diseñar cursos propedéuticos que busquen revertir la falta de aprendizaje de muchas comunidades y entre muchos alumnos. Por ello, indicó que las autoridades educativas primero deben hacer un diagnóstico en cuanto regresen a las aulas, o inclusive ahora que están a la distancia, para ver cómo están y ver qué necesidades hay en cada escuela y en cada grupo, y sobre eso armar programas compensatorios que busquen revertir estas necesidades.

ABANDONO ESCOLAR

Marco Fernández indica a su vez las implicaciones que ha tenido el encierro en el estado de ánimo de los estudiantes más jóvenes, una situación que puede contribuir a la frustración, la falta de un adecuado aprendizaje e incluso a que abandonen los estudios.

“El abandono escolar no es solo por razones económicas, sino precisamente por razones tanto académicas como emocionales porque cuando el chico no comprende lo que se le está tratando de enseñar, no tiene la manera de poder explicar o de poder contactar a su maestro para que le pueda explicar con mayor detalle pues las cosas que no entiende, impacta en la parte emotiva”, expresó.

El profesor-investigador de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey e investigador asociado de México Evalúa advirtió en ese sentido que esta deserción no debe ser atendida únicamente por el Gobierno de López Obrador mediante el programa de Becas, el cual se comprometió la Secretaría Delfina Gómez a cumplir al pie de la letra. 

“Las razones, tanto académicas como emocionales, llevan a muchos chicos a tirar la toalla y a abandonar la escuela. Entonces, si eso no lo traemos claro en el diagnóstico y pensamos que solo con becas vamos a resolver el problema, pues tenemos una situación preocupante”, criticó.

De acuerdo con la encuesta “¿Qué opinan las madres y padres de familia de ‘Aprende en Casa II’?”, el 70 por ciento de los padres de familia señala que la pandemia del coronavirus ha afectado el estado de ánimo de sus hijos y el 51 por ciento en cuestiones psicológicas. Los principales síntomas que notaron los padres en sus hijos fueron: miedo (67 por ciento), ansiedad (53 por ciento), tristeza (51 por ciento), aumento de peso (42 por ciento), miedo (29 por ciento) y depresión (22 por ciento). 

Para la doctora Marion Lloyd un punto que deben atender las autoridades educativas es realizar un buen diagnóstico del nivel de abandono escolar en cada zona escolar y en cada escuela para saber qué alumnos no están acudiendo a las clases y contactar directamente a sus familias para saber cuáles es la situación y tratar de incentivarlos de regresar a la escuela.

“Tiene que haber esfuerzos muy concertados en los cuales los maestros, los directores de escuela o el equipo que sea que busquen a estas familias y vean cuáles son las necesidades, si es por que no tienen una computadora, por que no tienen televisión, entonces hay que sustituir con materiales impresos y luego tratar de motivarlos a regresar”, comentó.

 LOS OTROS RETOS

Los académicos expertos en materia educativa también subrayaron otros retos que tiene la Secretaria de Educación, Delfina Gómez, como son enfrentar las diferentes facciones dentro del magisterio así como la injerencia que llega a tener el Presidente Andrés Manuel López Obrador en las secretarías de Estado.

En ese sentido, el doctor Carlo Ornelas indica que el principal reto de Delfina Gómez va a ser lidiar con el Presidente López Obrador ya que “él centraliza mucho y no deja que nadie de su Gabinete haga cosas independientes.

El experto en Educación Básica de la UAM señala además el otro desafío que tendrá que ver con cómo va atender a las diferentes facciones del magisterio. “La Coordinadora (Nacional de Trabajadores de la Educación) es la favorita de Palacio Nacional, pero quien tiene la relación contractual es la parte mayoritaria, la de Alfonso Cepeda Salas (Secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)”, comentó.