Proceso encontró, al revisar diversos documentos, distintas empresas europeas ligadas a la compra-venta de Fertinal, que incluye al menos cinco compañías fachadas que se crearon entre junio y diciembre de 2019 en el paraíso fiscal de Luxemburgo. Algunas de estas empresas, como Sezmi Corporation, tenía como cliente a Iusacell, y luego en 2012 cuando arrancó operaciones Totalmovie se anunció que el arranque de esa nueva empresa fue gracias a la compra de Sezmi.

Ciudad de México, 20 de julio (SinEmbargo).–El empresario Ricardo Salinas Pliego se hizo socio de Grupo Fertinal –la empresa quebrada que Petróleos Mexicanos (Pemex) compró en el sexenio pasado– antes de que se llevara a cabo esa transacción, según revela el semanario Proceso en su más reciente edición. En un amplio reportaje de Mathieu Tourliere detalla que el dueño de Grupo Salinas tuvo puestos clave dentro de la compañía, según documentos corporativos internos de Grupo Fertinal a los que tuvo acceso.

La revista recuerda que Salinas Pliego aseguró que no era socio de Fertinal, y sólo había reconocido que Banco Azteca y Arrendadora Internacional Azteca –ambas de Grupo Salinas– hicieron un préstamo de 406 millones de dólares a la empresa de fertilizantes entre 2008 y 2015. Y según los documentos consultados por Proceso, a cambio se quedaron en prenda con todos los bienes y las acciones de Fabio Massimo Cobarrubias Piffer –quien fue director general de Fertinal entre 1992 y 2016–.

La compra de Fertinal, llamada Proyecto Kimora, se realizó en 2015, cuando Emilio Lozoya Austin era el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Proceso encontró, al revisar diversos documentos, distintas empresas europeas ligadas a la compra-venta de Fertinal, que incluye al menos cinco compañías fachadas que se crearon entre junio y diciembre de 2019 en el paraíso fiscal de Luxemburgo. Algunas de estas empresas, como Sezmi Corporation, tenía como cliente a Iusacell, y luego en 2012 cuando arrancó operaciones Totalmovie se anunció que el arranque de esa nueva empresa fue gracias a la compra de Sezmi.

También indica que desde 2011 se sospechaba de la participación de Salinas en Fertinal, pues el banco de inversión Goldman Sachs, que realizó un prospecto para encontrar inversionistas y compradores potenciales en Canadá, pidió “definir de manera adecuada el nivel de involucramiento de Grupo Salinas” en la empresa de fertilizantes para poder colocar su oferta en la bolsa de valores canadiense.

El semanario cita también una entrevista que realizó el pasado 26 de junio la periodista Carmen Aristegui al empresario Covarrubias Piffer, donde le cuestionó si Salinas Pliego está involucrado con la compra-venta de Fertinal. “No lo sé, sinceramente. Pero que yo sepa, no”, afirmó y dijo que detrás de esa transacción estuvieron bancos de inversión.

Sin embargo, de acuerdo con Proceso, hay dos razones por las cuales es inverosímil que Covarrubias no sepa si Salinas está o no involucrado. La primera, porque ha sido socio de Salinas Pliego en varios negocios en México y Estados Unidos.

Además de que Covarrubias estuvo en el centro del proceso de subasta de las acciones de Fertinal que se llevó a cabo entre julio y agosto de 2006 por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario. En ese proceso se pusieron a la venta el 47 por ciento de las acciones, y tres sociedades fachada, que se crearon dos meses antes en Bélgica, fueron quienes compraron las acciones por 89 millones 100 mil pesos. Estas sociedades además tenían como accionistas a NPK Holding AB y Base Chemical AB, relacionadas con Salinas Pliego.

Proceso explica que el representante de esas sociedades fue Miguel Noriega Cándano, asesor financiero de Covarrubias Piffer, según su semblanza curricular elaborada por Fertinal que cita el semanario. Mientras, Miguel Irrutia Tomasena, se convirtió en el representante legal de las sociedades belgas mes y medio después del traspaso de acciones de Fertinal en 2006. Él fue miembro del consejo de Grupo Elektra, Salinas y Rocha y Banco Azteca.

Luego, el 31 de octubre de 2006, Irrutia –a nombre de las sociedades– firmó un contrato de crédito a Fertinal por 155 millones de dólares; mientras, en paralelo la firma de fertilizantes hipotecó todos sus bienes e integró el fideicomiso F470 en Baco Azteca, en el que se concentraron todas sus acciones menos una. Y en esa misma fecha, Covarrubias y sus allegados acordaron, en un “acuerdo entre accionistas”, entregar cualquier ingreso o dividendo al fideicomiso creado “a efecto de cubrir el pago de intereses y principal” del préstamos.

Luego, en diciembre de 2008, Banco Azteca dio otro préstamo a la empresa de fertilizantes por 45 millones de dólares, y en diciembre de 2010 la institución financiera terminó de sustituir a las sociedades belgas, con un préstamo de 220 millones de dólares, como acreedor de Fertinal. En abril de 2014, Arrendadora Internacional Azteca le prestó otros 60 millones de dólares y cambio, esa empresa de Salinas se quedó con las acciones de Covarrubias en prensa, pero no tocó las acciones de las sociedades extranjeras.

Y en 2015, Arrendadora Internacional Azteca firmó otro contrato de prenda ya con esas sociedades y así refrendó su control sobre la empresa.

Proceso indica que el traspaso de las acciones de Fertinal a Pemex no terminó con el papel de los operadores de Salinas Pliego, pues meses después de esa compra-venta, dos cercanos de Covarrubias y Salinas distribuyeron 38 millones de dólares que la paraestatal dejó como “pago de depósito” en un fideicomiso en Banco Invex.