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Muere reportero icónico

Terry fue corresponsal y rehén en Líbano; tuvo millones y los perdió. Murió a los 76

21/04/2024 - 6:07 pm

Anderson murió por complicaciones de una cirugía reciente de corazón, señaló su hija.

Por John Rogers

Los Ángeles, 21 de abril (AP) — Terry Anderson, el corresponsal trotamundos de The Associated Press que se convirtió en uno de los rehenes estadounidenses que más tiempo permaneció cautivo después de ser secuestrado en una calle de Líbano en 1985 y retenido durante casi siete años, murió a los 76 años.

Anderson, quien narró su secuestro y tortuoso cautiverio a manos de extremistas islámicos en su exitosa autobiografía Den of Lions (Guarida de leones), publicada en 1993, falleció el domingo en su residencia de Greenwood Lake, Nueva York, informó su hija Sulome Anderson.

Anderson murió por complicaciones de una cirugía reciente de corazón, señaló su hija.

“Nunca le gustó que lo llamaran héroe, pero todo el mundo insistía en llamarlo así”, dijo Sulome Anderson. “Lo vi hace una semana y mi pareja le preguntó si había algo pendiente en su lista de cosas que quisiera hacer. Respondió: ‘He vivido tanto y he hecho tanto. Estoy contento'”.

Después de regresar a Estados Unidos en 1991, Anderson llevó una vida itinerante como orador, maestro de periodismo en varias universidades de renombre y, en distintas ocasiones, dirigiendo un bar, un restaurante de comida cajún, un rancho de caballos y un restaurante gourmet.

Además sufrió trastorno de estrés postraumático, ganó millones de dólares en activos iraníes congelados después de que un tribunal federal determinó que ese país desempeñó un papel en su secuestro, y luego perdió casi todo ese dinero en malas inversiones. Se declaró en bancarrota en 2009.

Tras jubilarse de la Universidad de Florida en 2015, Anderson se estableció en una pequeña granja de caballos en una tranquila sección rural del norte de Virginia, la cual descubrió mientras acampaba con unos amigos.

“Vivo en el campo y aquí hay un clima aceptable y es un lugar tranquilo y bonito, así que estoy bien”, dijo riéndose durante una entrevista con The Associated Press en 2018.

En 1985 se convirtió en una de varias personas de Occidente que fueron secuestradas por el grupo miliciano chií Hezbollah durante una época de guerra que había sumido al Líbano en el caos.

Luego de su liberación, se le dio un recibimiento de héroe en la oficina central de la AP en Nueva York.

En su papel de corresponsal principal de la AP para Oriente Medio, Anderson informó durante años sobre el incremento en la violencia que azotaba a Líbano mientras el país libraba una guerra contra Israel, e Irán financiaba a grupos insurgentes que trataban de derrocar al gobierno.

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