Los Lobos aborda la vida de una familia migrante, la maternidad y las dificultades de vivir en un país extraño, el filme destaca lo complicado que resulta ser una persona invisible para una sociedad en la que solo importa la economía.

Guadalajara (México), 22 de enero (EFE).- Los migrantes indocumentados en Estados Unidos están destinados a convertirse en fantasmas, en seres que no son visibles para una sociedad en la que solo importa lo que ellos aportan a la economía, dijo este miércoles a Efe el director mexicano Samuel Kishi.

El realizador, quien vivió parte de su infancia en Estados Unidos, estrena Los Lobos, una película que aborda la vida de una familia migrante, la maternidad y las dificultades de vivir en un país extraño.

“Aparte del arraigo y desarraigo, algo importante era contar que cuando llegas ahí, especialmente los migrantes en Estados Unidos, te conviertes en una especie de fantasma, no existes legalmente para la sociedad, sin embargo estas generando una derrama, pero eres un ser invisible”, señaló Kishi.

Samuel Kishi junto a la protagonista Martha Reyes Arias. Foto: EFE

El filme narra una parte de la vida personal del director y muestra la historia de Lucía, una mujer que deja a su esposo y se va con sus dos hijos de 8 y 5 años y probar suerte a Estados Unidos con la promesa de llevarlos a Disneyland.

Una vez ahí consigue un trabajo a tiempo completo y deja solos a los niños en el apartamento, acompañados solo de canciones e historias que ella misma les graba en un viejo magnetófono.

DESDE OTRO PUNTO DE VISTA

Kishi, director del cortometraje Mari pepa (2011), ganador del Premio Ariel, buscó reflejar la migración desde la mirada de los niños quienes se ven orillados a madurar y a entender la vida desde un lugar que no conocen.

“Los niños son esperanza y verlo desde el filtro de ellos te permite de alguna manera sopesar esa dureza, la crueldad y la pesadez con la que se enfrenta a alguien con otro punto de vista y cómo van entiendo qué es ser migrante y llegar a un nuevo lugar”, señaló.

Los niños Maximiliano y Leonardo Nájar fueron encontrados en un casting de miles de pequeños en todo México y tomaron talleres de actuación para representar a sus personajes.

El filme muestra también cómo vive la maternidad una mujer migrante que se enfrenta a una nueva vida en la que debe aprender un nuevo idioma, educar y cuidar a sus hijos desde lejos, afirma Kishi.

Los niños se quedan encerrados en un pequeño apartamento mientras su madre va a trabajar. Foto: Especial

La actriz Martha Reyes, quien dio vida a Lucía reveló que las mujeres migrantes deben sacar el coraje para enfrentarse a una nueva realidad porque el lugar de donde son no les permite vivir con dignidad.

“Refleja a cualquier madre, sin importar si es migrante o no, porque no tomamos en cuenta como sociedad todo el trabajo que hace una mamá, criar una persona no es una cosa sencilla, y esta ideología de que se hace por amor, pero con este personaje descubrí que es una decisión que se toma y que deberíamos de darle crédito”, aseguró.

Los Lobos fue rodada en Albuquerque, Nuevo México (EU.), en donde el director buscó involucrar a los miembros de la comunidad como extras en el rodaje para transmitir el ambiente de diversidad y multiculturalidad en la película.

La protagonista contó que incluso trabajó unos días en una lavandería industrial donde fueron rodadas algunas escenas para imprimir más realismo al personaje.

Los Lobos fue estrenada en diciembre pasado en el Festival Internacional de Cine de la Habana, donde ganó el premio Signis, además de estar en festivales cinematográficos de Corea y China.

En febrero próximo formará parte de la selección del Festival Internacional de Cine de Berlín y será estrenada en salas comerciales de México en el 30 de abril.