Tegucigalpa, 22 ago (EFE).- Un grupo de médicos hondureños logró separar hoy a los siameses que nacieron el pasado domingo unidos por el abdomen y compartiendo el hígado y parte del intestino, pero su estado es crítico, informó una fuente oficial.

Los siameses, llamados José Jacob y José Eusac, se encuentran en “estado crítico” en el estatal Hospital Materno Infantil de Tegucigalpa, declaró a periodistas la coordinadora de la junta directiva del nosocomio, Elsa Palou.

En principio, las fuentes médicas habían informado que se trataba de unas siamesas, que nacieron con un peso de 4,1 kilos juntas.

La operación realizada este jueves, que duró entre cuatro y cinco horas, estaba prevista para los próximos días, pero fue adelantada porque uno de las niños “tenía problemas cardiacos”, agregó Palou.

“Han sido separados, pero su situación es crítica, sobre todo del bebé que tiene problemas cardiacos”, explicó la coordinadora tras señalar que “el riesgo de muerte es alto”.

Los niños nacieron el pasado día 18 por cesárea y sus padres son dos jóvenes de escasos recursos originarios del sur de Honduras.

Este es el tercer caso de siameses que se registra en Honduras desde 2010, cuando en noviembre de ese año nacieron dos niñas unidas por el tórax que fallecieron una semana después de haber nacido.

En 2011, nacieron dos niñas unidas por el tórax y que compartían el hígado, la pelvis y los riñones y murieron casi dos semanas después. EFE