Hablar de una dieta libre de gluten implica eliminar cualquier alimento o ingrediente derivado de los granos de trigo, centeno o cebada, entre lo que se incluye pan, pasta y productos horneados con harinas que contengan la sustancia que evitamos. “Otra forma de encontrar el gluten en los productos es a través de contaminación cruzada, es decir, el gluten puede llegar a los productos que no estén envasados porque se utilizan los mismos utensilios o máquinas para su manejo”, contó Katia García de de El Poder del Consumidor. Pero ¿qué tan cierto es que una dieta libre de gluten es más saludable?

Ciudad de México, 24 de mayo (SinEmbargo).- Desde hace algún tiempo se puede encontrar una oferta de alimentos con la leyenda “libre de gluten” y las dietas en las que se excluye este alimento parecen haberse instalado entre las más populares, pero ¿es en realidad saludable una dieta libre de gluten? ¿Todos deberíamos seguirla?

A continuación te compartimos algunos mitos y realidades del gluten para identificar qué tan bueno es dejar de integrarlo a la alimentación.

¿QUÉ ES EL GLUTEN?

Lo primero es saber qué es. El gluten es la combinación de dos proteínas llamadas gliadina y glutenina encontradas en el trigo, centeno y la cebada; estas proteínas se encargan de dar la textura a alimentos como el pan.

“El gluten es una proteína que se encuentra presente en diversos tipos de cereales (trigo, avena, cebada, centeno, etc) que regularmente son utilizados para hacer harinas, pan, pastas, productos horneados debido a que le da una consistencia firme a este tipo de masas”, explicó Katia García, Coordinadora de Salud Alimentaria de El Poder del Consumidor, a Mundano.

El pan no es el único alimento que contiene gluten. (Imagen ilustrativa) Foto: Hilda Ríos, Cuartoscuro

García dijo que el gluten está presente en las cervezas elaboradas con cebada o trigo, pero también es utilizado por la industria alimentaria para potenciar el sabor y como espesante al ponerle a algunos productos almidón modificado o vegetal que proviene del trigo o directamente harina de trigo, es por eso que también podemos encontrarlo en salsas, cubos de caldo concentrado, cremas y embutidos.

BENEFICIOS DEL GLUTEN

“Dado que el gluten está presente en los cereales, los beneficios de su consumo tienen que ver con su alto contenido de fibra, por lo que ayudan a combatir el estreñimiento y a equilibrar los niveles de azúcar en la sangre. Además, los cereales han sido la base de la alimentación de los diferentes pueblos y culturas del mundo al ser ricos en vitaminas, minerales, fibra, carbohidratos y proteínas”, señaló la especialista.

Katia hizo hincapié en que actualmente al hablar de cereales se piensa en los cereales de caja industrializados que regularmente contienen altas cantidades de azúcar y “están muy lejos de proporcionar los beneficios nutricionales que aportan los verdaderos cereales”.

MITOS MÁS COMUNES 

Dieta saludable: la Coordinadora de Salud Alimentaria de El Poder del Consumidor refirió que no sólo por dejar de consumir gluten se convierte en una dieta saludable. “La calidad de la dieta no depende únicamente de si un alimento tiene o no gluten, por el contrario, depende de la suma de todos los alimentos y bebidas que se consumen durante todo el día; por lo tanto, para poder perder peso, se recomienda seguir las reglas para logra una buena dieta, la cual debe de ser suficiente, completa, equilibrada, adecuada y variada”.

Los productos sin gluten se volvieron muy populares. (Imagen ilustrativa) Foto: EFE

Perder peso: las dietas libres de gluten suelen promocionarse como las perfectas para perder peso, sin embargo, está dieta es saludable pero para las personas que sufren de enfermedad celiaca, en realidad no hay evidencias que indiquen que es benéfica para las personas que no padecen esta enfermedad.

“Se tienen la idea de que los alimentos libres de gluten son bajos en calorías y por lo tanto ayudan a bajar de peso. Sin embargo, un producto sin gluten no necesariamente contiene pocas calorías, pues es frecuente que la industria alimentaria agregue grasas y/o azúcar para tratar de compensar los cambios de sabor y textura por la eliminación del gluten”, señaló la especialista.

La enfermedad celiaca es muy común: De acuerdo con Katia Gracía, hasta hace algunos años la enfermedad celiaca era considerada como una enfermedad rara, pero la industria de alimentos y los medios de comunicación se han encargado de exponernos constantemente con sus productos “libres de gluten” y promocionarlos con efectos positivos para la salud, lo cual ha contribuido a que la población se deje llevar por esta publicidad y consuma estos productos por moda.

“La enfermedad celiaca se presenta en 1-2 por ciento de la población, por lo cual no es común que se presente, sin embargo, sus síntomas no son bien conocidos por la mayoría de la población, por lo que su presencia puede estar subestimada o mal diagnosticada. De cualquier manera, el consumo de productos libres de gluten sólo es medicamente recomendado cuando se presenta alguna intolerancia a esta proteína”.

Vice recoge que en Estados Unidos los investigadores han descubierto que la la gran mayoría de sus habitantes no tienen ningún problema relacionado con el gluten, incluso podría resultar en un efecto contrario el retirar el gluten. “Hemos visto que las personas que no sufren de enfermedad celíaca, pero que [sí] tienen una ingesta de gluten baja suelen tener riesgo más alto de diabetes tipo 2”, dijo Walter Willett, a profesor de epidemiología y nutrición en la Escuela Harvard de Salud Pública, citando su propia investigación.

La enfermedad celíaca se asocia con una intolerancia permanente al gluten. Foto: EFE

ENFERMEDAD CELIACA

La enfermedad celiaca es un desorden en el que al consumir gluten se daña el intestino delgado debido a una respuesta auto-inmune; entre los síntomas se encuentran dolor, nauseas, inflamación, diarrea y deficiencia vitamínica que lleva a otros problemas de salud. También existen personas sensibles al gluten que aunque presentan síntomas parecidos su intestino delgado no sufre daños y no representa un peligro; ninguna de estas esta clasificada como alergia. Ante es muy importante el diagnostico de un médico que a través de un examen de sangre podrá identificar si se padece de la enfermedad.

“La enfermedad celiaca puede aparecer en cualquier edad de la vida y algunos factores que se han relacionado para su desarrollo son: la ausencia de lactancia materna y la inducción temprana de cereales en la dieta de personas susceptibles, por lo cual, la recomendación de la Organización Mundial de la Salud es mantener lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida de los bebés, esto quiere decir que no es necesario darles atoles o ningún otro tipo de bebida o alimento porque la leche materna les brinda todos los nutrimentos necesarios para un óptimo crecimiento y desarrollo”, explicó Katia.

DIETA LIBRE DE GLUTEN

Hablar de una dieta libre de gluten implica eliminar cualquier alimento o ingrediente derivado de los granos de trigo, centeno o cebada, entre lo que se incluye pan, pasta y productos horneados con harinas que contengan la sustancia que evitamos. “Otra forma de encontrar el gluten en los productos es a través de contaminación cruzada, es decir, el gluten puede llegar a los productos que no estén envasados porque se utilizan los mismos utensilios o máquinas para su manejo o porque se siembra en tierras donde se habían cultivado cereales con anterioridad, dejando trazos de gluten que pueden llegar a alimentos fritos, frutos secos, té verde o de manzanilla, etc.”, contó Katia García.

“Las únicas personas que médicamente deben seguir una dieta libre de gluten son las que padecen enfermedad celiaca debido a que tienen una intolerancia permanente al gluten que afecta la digestión, por lo que pueden presentar episodios de dolor y distensión abdominal, diarrea y/o estreñimiento. En estos casos, una dieta estricta sin gluten de por vida es la clave para su tratamiento exitoso”.