La Conade fue un desastre con Jesús Mena Campos y Alfredo Castillo Cervantes al frente. Durante el sexenio pasado, el presupuesto de la dependencia y los apoyos a deportistas fueron reducidos a la mitad. Hubo gasto “irregular” y “deficiente”, de acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación. Propaganda, excursiones, banquetes e idas a Six Flags fueron parte de los gastos millonarios entre 2013 y 2018, a la par que el medallero olímpico nacional tocaba fondo.

Ciudad de México, 25 de marzo (SinEmbargo).- La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) erogó al menos 397.86 millones de pesos en gastos dispensables durante el sexenio pasado (2013-2018). Dicha cantidad fue 1.8 veces mayor a lo que la dependencia federal invirtió en becas económicas y educativas para deportistas (216.60 millones de pesos) durante el periodo.

En esos cinco años en que hubo gasto ocioso, la Conade estuvo a cargo del ex clavadista mexicano Jesús Mena Campos (2012-2015) y del ex Procurador de Justicia del Estado de México Alfredo Castillo Cervantes (2015-2018), quien en el Gobierno de Enrique Peña Nieto también fungió como Comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral de Michoacán.

Durante su gestión, el 16 por ciento (417 de 2 mil 661) de los contratos registrados por la Conade en el portal CompraNet, equivalente al 20 por ciento (397.86 de 2 mil mdp) de los gastos de contratación durante 2013-2018, fue destinado a bienes y servicios que representaron una oportunidad de ahorro para la dependencia federal.

El 71 por ciento (296 de 417) de los contratos dispensables, de acuerdo con una revisión hecha por SinEmbargo, fue para campañas de difusión, propaganda, medios de comunicación y síntesis informativas. Estas erogaciones supusieron 205.3 millones de pesos en cinco años.

Además, la Conade gastó 67.35 millones en vales y monederos de despensa para trabajadores de base; 47.41 millones para eventos y banquetes (de difusión, por días festivos, oficiales, de premiación, entre otros); y poco más de 34 millones en viáticos y boletos de transporte aéreo y/o terrestre, entre los que se cuentan al menos 719 mil pesos para “excursiones” a destinos como Acapulco, Cancún, Ixtapa Zihuatanejo y Tuxtla Gutiérrez.

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La designación de Ana Gabriela Guevara Espinoza como titular de la Conade fue “un acierto” porque ella “está impulsando todas las prácticas y disciplinas deportivas”, dijo AMLO a principios de año. Guevara tiene el reto de resolver los problemas heredados por Jesús Mena (derecha) y Alfredo Castillo (izquierda). Foto: Conade.

El resto (66) de los contratos fue para ceremonias de diversa índole (14.65 mdp); gasolina (12 mdp); artículos de cafetería (7.5 mdp); ropa y uniformes no deportivos y/o especializados (5.90 mdp); juguetes y dulces para el “Día del Niño” y “Reyes” (1.19 mdp); artículos promocionales como gorras, carteles y tazas (1.13 mdp); alimentos, boletos y transporte para “cursos de verano” (656 mil 612 pesos); telefonía celular (364 mil pesos); gastos en Six Flags o “parques de diversiones” (294 mil pesos), así como para diplomas y reconocimientos (143 mil 592 pesos).

La información oficial indica que el 94 por ciento (392 de 417) de los contratos mencionados fue otorgado por adjudicación directa (sin concurso) y equivalió a 307.72 millones de pesos (el 77.34 por ciento de las erogaciones dispensables totales).

Las cinco empresas más beneficiadas por la Conade, entre 2013 y 2018, fueron las divisiones Internacional e Investment de Toka (39.14 mdp); Grupo y Editorial Televisa (23.61 mdp); Grupo Salinas, a través de Estudios Azteca y Televisión Azteca (22.64 mdp), así como Sí Vale México (18.65 mdp) y Efectivales (16.26 mdp).

Sin embargo, las compañías con más contratos fueron la Transportadora Turística Mar (16 por 1.42 mdp), Rotula y Actidea (con 10 cada una por 14.19 y 5.67 mdp, respectivamente) que se encargaron de la logística y servicios de algunos eventos y ceremonias, además de El Universal Compañía Periodística Nacional (nueve por 4.47 mdp).

Lo anterior se da en un contexto en que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha señalado –en reiteradas ocasiones– que en la Conade prevalece “la deficiente adquisición y contratación de bienes y servicios [que] afecta la atención de las necesidades de los deportistas”. Este año, la ASF revivió lo dicho debido a que la dependencia “no acreditó” el “impulso de las actividades físicas y deportivas de la población”, a pesar de haber ejercido 652 millones 724 mil 700 pesos para ello, en 2017.

Aparte de la ineficacia en el uso de recursos, la ASF señaló que la Comisión de Alfredo Castillo “no presentó el soporte documental” de los 498 contratos del Programa Anual de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios 2017, “ya que únicamente dispone de la evidencia de 25 de ellos, que representan el 5.0 por ciento del total”.

Asimismo, la ASF encontró “inconsistencias” por 72.29 millones de pesos, además de la entrega de 262.14 millones de pesos a proveedores no registrados en el Sistema de Administración Tributaria (SAT), según lo establece su informe (con folio 2017-1-11L6I-07-0169-2018) del 22 de enero de 2019.

LA CRISIS DEL DEPORTE NACIONAL

A la par que la Conade invirtió en bienes y servicios dispensables, el presupuesto del Gobierno federal destinado a instituciones deportivas –como la Comisión, el Comité Olímpico Mexicano y la Confederación Deportiva Mexicana– decayó en 66.44 por ciento, al pasar de 6.39 a 2.14 mil millones de pesos entre 2013 y 2018.

Dicha situación limitó el presupuesto de la Conade (que pasó de 6.24 a 2.1 mil mdp) y tuvo consecuencias observables en el apoyo que la dependencia le dio a los deportistas a nivel nacional, según las cifras oficiales del Sexto Informe de Gobierno del ex Presidente Enrique Peña Nieto.

Mientras que en 2012 la Conade dio un total de 2 mil 688 becas académicas y deportivas (convencionales y paralímpicas), en el último año (2018) de gobierno del sexenio pasado hubo 1 mil 547 becas dadas. Esto implicó un decremento de 42.5 por ciento en seis años.

Asimismo, el monto per capita promedio de beca pasó de 3 mil 498 a 2 mil 740 pesos (una reducción de 22 por ciento). Al cierre de 2012, la Conade había invertido 39.8 millones de pesos en becas; y en 2018, el último padrón pagado (junio) de la dependencia de gobierno tuvo inversiones acumuladas por 18.3 millones.

En una imagen del 7 de septiembre de 2015, Alfredo Castillo Cervantes, funcionario que hizo su carrera a la sombra de la de Enrique Peña Nieto, celebra una anotación de la selección mexicana de basquetbol frente al equipo de Venezuela. Foto: Isabel Mateos, Cuartoscuro

Las becas económicas que proporciona la Conade son para deportistas de alto rendimiento y atletas con alto potencial de desempeño que, en todo caso, hayan dado resultados en pruebas centroamericanas, olímpicas, panamericanas y/o paralímpicas.

El apoyo, según el sitio oficial de la Conade, es otorgado “hasta por doce meses en eventos internacionales y en eventos nacionales por el periodo que existe entre una competencia y la realización del evento del año siguiente; en la Olimpiada y Paralimpiada Nacional será hasta por once meses”.

El decremento de becas y presupuesto durante el sexenio pasado implicó que 4 mil 699 deportistas se quedaran sin algún apoyo.

Mientras que en 2012 hubo 11 mil 378 deportistas asistidos por la Conade, al cierre del ciclo funcional de 2018 hubo 6 mil 679 deportistas con beca. Es decir, casi la mitad (41.3 por ciento) de atletas que a inicios del sexenio y la cantidad más baja en los últimos 18 años (equivalente al 4.1 por ciento de los 161 mil 734 deportistas de alto rendimiento registrados en alguna asociación deportiva nacional).

En el periodo de mandato de Peña Nieto, asimismo, el número de atletas atendidos con medicina del deporte decreció en 17.3 por ciento (al pasar de 40 mil 095 a 33 mil 178 entre 2012 y 2018). Esta caída –junto con la reducción de las becas– coincidió con el decremento general en la cantidad de medalla olímpicas y paralímpicas obtenidas por los atletas mexicanos en las últimas competencias deportivas de corte internacional.

Hace 2.6 años, en agosto de 2016, los deportistas olímpicos y paralímpicos de México regresaron a casa con 20 preseas en total. En cambio, en las ediciones de los años 2000, 2004, 2008 y 2012, los atletas nacionales obtuvieron un total de 39, 38, 23 y 28 medallas, respectivamente.

EL ESTIGMA DE 2016

En los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, la Conade lució por los escándalos de sus funcionarios y las polémicas en que se vieron envueltos, y no por su eficiencia y apoyo en el logro de resultados.

Por un lado, el Comité Olímpico Mexicano (COM) denunció, ese mismo año, que Alfredo Castillo y su equipo de trabajo presionaban e incurrían en actos de corrupción al interior de algunas federaciones deportivas. Asimismo, Castillo fue señalado de utilizar recursos del “Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento”, en su afán de colocar y pagarle miles de pesos mensuales a sus amistades (como Israel Valero, Ricardo Langre y Julio César Everardo, entonces representantes de diferentes instituciones deportivas).

Por otro lado, en esas olimpiadas el COM tuvo un conflicto con la Conade porque hubo deportistas que llegaron a Brasil con uniformes parchados, en lugar de contar con los bienes adecuados para competir y representar a México. A la par, Castillo asistió a la inauguración de los Juegos Olímpicos, en agosto de 2016, acompañado de la ex Miss Distrito Federal, Jaqueline Tostado Madrid, quien estaba vestida con el mismo uniforme –sin parches– de los deportistas mexicanos.

“Fácilmente hubiera estado un preparador o un fisioterapeuta que realmente necesitaba esa acreditación”, criticó ese año la arquera mexicana Aída Román, medallistas en Londres 2012.

“Nunca me imaginé que mis primeros Juegos Olímpicos serían de esa manera. Me quitaron la oportunidad de portar los colores de la bandera de México”, dijo el pesista mexicano Bredni Roque durante un pronunciamiento en el que culpó a la Federación Mexicana de Levantamiento de Pesas por proporcionarle un uniforme inadecuado.

La comitiva mexicana de Brasil, compuesta por 14 funcionarios públicos además de Castillo, también fue señalada por la opacidad en el manejo de recursos públicos. A mediados del año pasado, dos años después de las olimpiadas, sus gastos en viáticos no habían sido revelados a cabalidad.

De acuerdo con algunas solicitudes públicas de información (folios 1113100020317 y 1113100028617), entonces no fueron destinados recursos para viáticos; sólo “gastos de bolsillo” por un monto total de 165 mil 300 pesos, o bien, un promedio de 11 mil pesos para cada uno de los 15 funcionarios públicos de la Conade, que viajaron a Brasil como parte de la comitiva mexicana.

Al final, a seis miembros de esta comitiva les fueron revocadas las acreditaciones olímpicas que les daban acceso a los eventos deportivos, ya que las prestaron –de manera indebida– a miembros de medios de comunicación televisiva.

El fracaso de la Conade de Castillo fue tal que, a mediados de agosto de 2016, la Federación Mexicana de Boxeo acusó la falta de apoyo de la Comisión para que el país obtuviera su primera presea olímpica, luego de una “sequía de medallas”.

“Gracias al esfuerzo de todos los que nos ayudaron y al sacrificio personal de nuestro Boxeador Misael Rodríguez, volvemos a las Medallas Olímpicas en el boxeo. Esperamos que no se vaya a colgar esta medalla el Sr. Alfredo Castillo de Conade. ¡Felicidades Misael!”, se leyó entonces en Twitter.

En 2015, los pugilistas Misael Rodríguez, Joselito Velázquez, Raúl Curiel, Lindolfo Delgado, Marvin Cabrera y Edgar Ramírez salieron a “botear” a las calles de la Ciudad de México para recaudar fondos para asistir al Campeonato Mundial de Doha, en Qatar, y buscar un boleto a Río 2016. Lo anterior sucedió –como un muchos otros casos– después de que la Conade de Castillo le retirara el apoyo a la Federación Mexicana de Boxeo por supuestas irregularidades financieras.