Por primera vez, una investigación identifica el riesgo asociado entre la retinopatía diabética y el nuevo coronavirus.

Ciudad de México, 25 de noviembre (RT).- Quienes sufren de diabetes o de ciertas enfermedades oculares tienen cinco veces más riesgo de llegar a requerir intubación en caso de ser hospitalizados por COVID-19. Así lo determinó un estudio realizado por un grupo de científicos, cuyas conclusiones fueron publicadas a principios de este mes en un artículo de la revista Diabetes Research and Clinical Practice.

La investigación, desarrollada por miembros de la universidad King’s College de Londres (Reino Unido), es la primera que identifica el riesgo asociado de la retinopatía diabética y el nuevo coronavirus.

De hecho, esa enfermedad ocular es una complicación común asociada con la diabetes, provocada por el daño a pequeños vasos sanguíneos del ojo. Se calcula que la padecen hasta 54.6 por ciento de quienes sufren diabetes tipo 1, así como 30 por ciento de los pacientes con diabetes tipo 2.

La investigación es la primera que identifica el riesgo asociado de la retinopatía diabética y el nuevo coronavirus. Foto: Emilio Morenatti, AP

CON LA COVID-19 “ES GRAVE”

Entre marzo y abril de este año, científicos británicos estudiaron a 187 personas con diabetes (179 de tipo 2 y ocho de tipo 1) hospitalizadas por coronavirus. El 45 por ciento de ellos tenía retinopatía y, de estos, el 26 por ciento tuvo que ser intubado. El 32 por ciento de esos enfermos falleció, aunque no se llegó a establecer una relación directa entra la retinopatía y la muerte.

“Es la primera vez que la retinopatía ha sido relacionada con la COVID-19 grave en personas con diabetes”, explicó Antonella Corcillo, de la Facultad de Medicina y Ciencias Cardiovasculares del King’s College de Londres y autora principal del estudio.

“DAÑO SIGNIFICATIVO”

Corcillo indicó que la retinopatía es un marcador de daño en los vasos sanguíneos, y detalló que los resultados de la investigación sugieren que el daño allí preexistente puede resultar en una infección de coronavirus más grave de lo usual, que podría requerir de cuidados intensivos.

“Cada vez hay más pruebas de que existe un daño significativo en los vasos sanguíneos del pulmón y otros órganos en pacientes hospitalizados con COVID-19 grave”, apuntó Janaka Karalliedde, coautor del artículo. Asimismo, señaló que buscar la presencia o el historial de retinopatía u otras complicaciones vasculares de la diabetes puede ayudar a los profesionales de la salud a identificar pacientes con alto riesgo de un coronavirus grave.

Por su parte, Louise Gow, especialista líder en salud ocular en el Real Instituto Nacional de Personas Ciegas del Reino Unido, llamó a priorizar a las personas con retinopatía diabética para la vacunación contra la COVID-19.

En la imagen, un joven de 33 años que padece retinopatía diabética, una complicación de la diabetes y una de las causas principales de ceguera que ocurre cuando la diabetes daña a los pequeños vasos sanguíneos de la retina. Foto: Cuartoscuro

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