El pasado 30 de diciembre, la agencia calificadora Moody’s aseguró, en una nota sobre Pemex, que los riesgos persistirían durante 2021. Pese a la reducción de costos y al beneficio que significó la baja en la carga fiscal, la agencia consideró que no habrá impacto directo en el flujo de b, que se espera sea negativo en 2020, con un aumento de 10 mil millones de dólares.

Ciudad de México 27 de enero (SinEmbargo).- Petróleos Mexicanos (Pemex) produjo, en promedio, un millón 600 mil barriles diarios de petróleo, 18 mil barriles menos, o 1.1 por ciento, que los producidos en 2019, cuando promedió un millón 678 mil.

Nuevamente, Pemex quedó por debajo de sus expectativas de producción, que se estimaban en un millón 714 mil barriles, con lo que suma 16 años de caídas en la generación de crudo.

Sin sus socios, la empresa productiva del Estado produjo un millón 640 mil barriles diarios, un 1.2 por ciento menos que en 2019.

De acuerdo con el reporte, la mayor producción de petróleo correspondió al de tipo pesad, con un millón 39 mil barriles diarios.

Debido a la pandemia de COVID-19, Pemex recortó su producción en 100 mil barriles diarios, durante mayo y junio, como parte de un acuerdo de la OPEP+, para impedir que el precio diminuyera en forma significativa.

El pasado 30 de diciembre, la agencia calificadora Moody’s aseguró, en una nota sobre Pemex, que los riesgos persistirían durante 2021. Pese a la reducción de costos y al beneficio que significó la baja en la carga fiscal, la agencia consideró que no habrá impacto directo en el flujo de b, que se espera sea negativo en 2020, con un aumento de 10 mil millones de dólares.

“La Evaluación de Crédito de Línea Base (BCA) de ‘caa2’ de Pemex refleja la alta vulnerabilidad de la compañía a la baja en los precios de las materias primas dada su excesiva carga de deuda y su débil liquidez. Las métricas crediticias y de generación de flujo de efectivo de la empresa se mantendrán débiles en el futuro previsible a medida que la empresa se enfrente a los bajos precios del petróleo, los vencimientos de deuda en curso y la subinversión en exploración y producción (E&P) a favor de una expansión de su negocio de refinación, que ha generado pérdidas durante varios años”, señaló la agencia en una nota.

Los analistas Peter Speer y Marianna Waltz destacaron en la nota que si 2020 significó un año que afectó a los precios de los energéticos, el que sigue será más complejo, pero menos volátil.

Además, la agencia calificadora estimó que la base de los petroprecios para 2021 estará en los 40 dólares por barril para el WTI y en 45 dólares para el barril de Brent. “Esto implica casi precios planos para el crudo en comparación con el promedio del 2020, pero con menos volatilidad y un poco de mayor producción con los recortes voluntarios reducidos”, destacó.

A este factor más los beneficios que significarán los recortes de costos de 2020, Moody’s estimó que en 2021 el coste energético del país se colocará en un punto de equilibrio. “Pronosticamos nueve mil millones de dólares de flujo de efectivo libre negativo en 2021”, destacó la agencia.