Apenas el pasado 22 de mayo, la Secretaría de la Función Pública inhabilitó a Lozoya por 10 años como resultado de “un cuidadoso procedimiento de responsabilidades administrativas” en donde, entre otras cosas, se detectó que se proporcionó información falsa en la declaración de situación patrimonial. Pero el ex funcionario ha sido vinculado a casos de corrupción con la empresa brasileña Odebrecht, la española OHL y con Altos Hornos de México.

Ciudad de México, 29 de mayo (SinEmbargo).– El ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, contra quien se dictó una orden de aprehensión por parte de las autoridades mexicanas, fue uno de los funcionarios más destacados en el Gobierno del ex Presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018), sin embargo, su nombre aparece vinculado en varios casos de corrupción como el de la constructora brasileña Odebrecht, la empresa española OHL y el caso conocido como los Panama Papers.

Lozoya se encuentra relacionado al escándalo Odebrecht por supuestamente haber recibido sobornos por 10.5 millones de dólares de la constructora brasileña para la campaña presidencial de Peña Nieto, en la que trabajaba como coordinador de vinculación internacional.

La historia de Odebrecht en México comenzó en 2005 y concluyó en 2017. En este periodo, Pemex les avaló decenas de convenios por miles de millones de dólares, pese a que en 2016 brotaron las acusaciones de corrupción en contra de ese conglomerado brasileño por sobornar a funcionarios públicos en diversas naciones de América Latina.

Lozoya Austin fue señalado desde diciembre de 2017 como protagonista central de la trama de corrupción en el caso Odebrecht.

En diciembre de ese año, Luis Alberto de Meneses Weyll, ex director en México de Odebrecht, afirmó haber sobornado con 4 millones de dólares a Lozoya, cuando este era el coordinador del Vinculación Internacional de la campaña presidencial del mexiquense Peña Nieto. “Le dije que estaríamos dispuestos a contribuir (…) para reconocer, digamos, la atención que nos había dedicado en los últimos años”, narró De Meneses Weyll.

Además, diversos directivos de Odebrecht confesaron ante la justicia estadounidense el pago de 10.5 millones de dólares en sobornos –a cambio de contratos millonarios– a funcionarios de Petróleos Mexicanos, incluido Lozoya, en un periodo comprendido entre 2010 y 2014.

Por estos hechos, la Fiscalía General de la República (FGR) de México tiene abierta una investigación. La Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), bajo el mandato de Santiago Nieto, abrió en agosto de 2017 la carpeta de investigación para indagar si una parte de los 10 millones de dólares que habría recibido Lozoya en sobornos por parte de la brasileña Odebrecht fue destinada a financiar al Partido Revolucionario Instituciona (PRI), mientras que el ex funcionario ha negado en reiteradas  ocasiones los hechos por los que se le acusa, calificándolos de falsos y faltos de prueba.

Entre los elementos de la investigación había cuentas ligadas a Lozoya y Odebrecht ubicadas en las Islas Caimán, Suiza y Brasil. A pesar de las investigaciones de la Fepade y de que su nombre aparecía en la prensa de países latinoamericanos como uno de los funcionarios a los que Odebrecht les pagó dinero para conseguir concesiones, Lozoya libró la justicia la mitad del sexenio de Enrique Peña Nieto.

EL CASO OHL

Además, a Lozoya también se le acusa de ser un actor clave en la asignación de contratos de la constructora española Obrascón Huarte Lain (OHL) en México. Desde que fue nombrado director de Pemex, que ejerció desde el 4 de diciembre de 2012 hasta el 8 de febrero de 2016, Lozoya fue señalado por trabajar como intermediario y benefactor de OHL ante el Gobierno federal para facilitarle la adquisición de concesiones y proyectos.

De abril de 2015 a marzo de 2016, se filtró en una cuenta de YouTube 15 videos que señalan sobornos entre la filial mexicana de OHL y ex funcionarios públicos de talla federal, entre ellos, Gerardo Ruiz Esparza (Secretaría de Comunicaciones y Transportes), Enrique Ochoa Reza (Comisión Federal de Electricidad) y Emilio Lozoya Austin (Pemx), a cambio de licitaciones para contratos millonarios para carreteras, una central de ciclo combinado y vigilancia al gasoducto Los Ramones II.

El abogado Pablo Díez Gargari, que ha señalado durante años la corrupción de la constructora, pidió a la Fiscalía General investigar la “Trama Odebrecht” llamada “Gasoducto Ramones II”, en la que participó OHL México supervisando a esta constructora brasileña y a Infraestructura Energética Nova (IENOVA), filial de la empresa estadounidense Sempra Energy, cuyo Consejo de Administración lo preside Carlos Ruiz Sacristán, quien fungió como Secretario de Comunicaciones y Transportes durante la presidencia de Ernesto Zedillo (1994 a 2000).

“En 2014 Pemex regala ‘contratazo’ a OHL para supervisar a Odebrecht y a IENOVA en gasoducto. En esa fecha, Ruiz Sacristán era Director General de IENOVA y consejero de la corrupta Aleatica”, denunció en su cuenta de Twitter. “Ruiz Sacristán, Reyes Heroles y Lozoya eran parte del Consejo de Administración de la corrupta Aleatica (antes OHL). Y sin experiencia alguna en el sector, de pronto OHL recibió unos ‘contratazos’ de CFE y de Pemex con Enrique Peña Nieto”, expuso.

Cuando Lozoya formó parte del equipo de campaña del ex Presidente Peña Nieto también era integrante del Consejo Administrativo de OHL, justo cuando la empresa logró pactar con el entonces Gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, una modificación a una concesión de obra para el llamado Viaducto Bicentenario, en mayo de 2011, lo que representó una sobreinversión de más de mil 400 millones de pesos.

En febrero de 2018, el directivo de la multinacional constructora española en México, Adolfo Soto, confirmó que la compañía envió de manera “inusual” 2.5 millones de dólares a una cuenta en Suiza durante 2007.

Lozoya Austin dejó el asiento principal de la petrolera nacional cuando la ola del escándalo de OHL crecía con más nombres de funcionarios públicos implicados en una presunta corrupción.

PANAMA PAPERS

En abril de 2016, su nombre apareció en el caso de los Papeles de Panamá, en los que se le relacionó con el despacho panameño Mossack Fonseca, al cual supuestamente buscó para crear una empresa offshore en Dubái.

De acuerdo con la investigación periodística internacional publicada en 2016 por el International Consortium of Investigative Journalists (ICIJ), Emilio Lozoya Austin buscó también establecer relación con Mossack Fonseca, para crear una sociedad con la firma panameña a través de Dubai.

La información disponible no refiere si se concretó la operación, pero una copia del pasaporte del ex director general de Pemex está en los archivos de Mossack Fonseca como prueba del acercamiento, ocurrido poco antes de que se integrara como consejero de Infoglobal, una compañía de sistemas de telecomunicaciones en la que participaba el yerno del español, Juan Miguel Villarmir, dueño de OHL.

En abril de 2016, su nombre apareció en el caso de los Papeles de Panamá. Foto: Especial vía Zeta.

RELACIÓN LOZOYA-AHMSA

A día de hoy, Lozoya se enfrenta a tres órdenes de detención por la venta de la planta de fertilizantes Agro Nitrogenados a Pemex por 273 millones de dólares, como parte de una investigación por lavado de dinero presuntamente relacionada con dicha operación.

El 16 de enero de 2014, Emilio Lozoya Austin cumplía poco más de un año de haber asumido la titularidad de Pemex y la Reforma Energética tenía un mes de haber sido aprobada por el Congreso de la Unión. Ese día, Pemex Comercio Internacional (PMI) firmó un contrato por 475 millones de dólares para comprar a la empresa de fertilizantes Agro Nitrogenados en el complejo petroquímico de Pajaritos, en el estado de Veracruz, hasta entonces propiedad de Altos Hornos de México, pese a que la planta estuvo en desuso desde 1999.

Sin embargo, la primera relación entre funcionarios públicos del sexenio del ex Presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) y la empresa (AHMSA) de Alonso Ancira Elizondo data de un año antes, e inclusive se remonta a los años de mandato de Carlos Salinas de Gortari.

En agosto de 2013, a poco más de ocho meses de iniciado el sexenio pasado, una nota del New York Times firmada por el periodista Richard Webner detalló que a diferencia de lo sucedido con los gobiernos panistas (2000-2012), en que Altos Hornos enfrentó acusaciones de fraude fiscal y de daños medioambientales, hubo un reacercamiento entre la compañía y el Gobierno federal, con el regreso del PRI al poder.

A principios de los años noventa, durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), Ancira aprovechó sus relaciones con funcionarios priistas para comprar la compañía Altos Hornos, de acuerdo con Webner.

Después de que la compañía se declarara en bancarrota en 1999, Ancira continuó con sus negocios, inclusive en Israel, sin la necesidad de cubrir las deudas contraídas con sus acreedores, todo al amparo de la ley mexicana.

Para 2013, el viejo acercamiento de Ancira con Salinas revivió con la llegada de Peña Nieto al poder. Según Webner, Ancira dijo al New York Times que “los dos presidentes anteriores a Peña Nieto no fueron mis amigos”.

LOZOYA Y EL GOBIERNO ACTUAL

Apenas el pasado 22 de mayo, la Secretaría de la Función Pública (SFP) lo inhabilitó por 10 años como resultado de “un cuidadoso procedimiento de responsabilidades administrativas” en donde, entre otras cosas, se detectó que se proporcionó información falsa en la declaración de situación patrimonial. En dos ocasiones se omitió una cuenta bancaria que registraba saldos de cientos de miles de pesos.

Asimismo, ocho días después el Ministerio de Hacienda de México decidió congelar las cuentas de Lozoya.

La  noche de ayer, la Fiscalía General de la República realizó un cateo en la casa de Lozoya Austin, ubicada en Lomas de Bezares. Así como la casa de sus padres y de su hermana, para cumplimentar la orden de aprehensión girada en su contra.

Según reportaron medios nacionales, elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM) cumplimentaron las tres órdenes de cateo con el objetivo de ubicarlo. Una de ellas se ejecutó en el inmueble propiedad del ex Director de Pemex, que se ubica en el residencial La Retama, en el número 20 de la calle Landera en Lomas de Bezares, entre Bosques de las Lomas y Santa Fe, en la alcaldía Miguel Hidalgo.

Además, la FGR cateó las casas de su hermana, Susana Gilda Lozoya Austin, y de su padre, Emilio José Lozoya Thalmann. Sin embargo, Lozoya no fue localizado.

 

–Con información de SinEmbargo, Europa Press y Zeta.