De acuerdo con las primeras investigaciones, la orden de aprehensión en contra del ex Gobernador de Sonora es por los delitos de de defraudación fiscal y lavado de dinero, por 8.8 millones de dólares, del cual una parte procede de sobornos por contratos que otorgó el también panista a un amigo personal para confeccionar uniformes escolares.

Sobre Guillermo Padrés también pesan las acusaciones de ejercicio abusivo de funciones y enriquecimiento ilícito, las cuales también están, presuntamente, involucradas con del origen del dinero. Foto: Cuartoscuro

Sobre Guillermo Padrés también pesan las acusaciones de ejercicio abusivo de funciones y enriquecimiento ilícito, las cuales también están, presuntamente, involucradas con del origen del dinero. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 30 de Septiembre (SinEmbargo).- Un juez federal en la Ciudad de México giró una orden de aprehensión en contra del ex Gobernador de Sonora, Guillermo Padrés, por los delitos de defraudación fiscal y lavado de dinero, por 8.8 millones de dólares.

De acuerdo con las primeras investigaciones, parte del dinero procede de de sobornos por contratos que otorgó el también panista a un amigo personal para confeccionar uniformes escolares.

La orden de aprehensión en contra de Guillermo Padrés se giró a solicitud de la Procuraduría General de la República (PGR), por el señalamiento de haber utilizado una empresa, creada en 2011, bajo el nombre de Dolphinius CV, en Holanda, con el fin de ocultar recursos no reportados en declaraciones fiscales o patrimoniales.

Las investigaciones señalaron que de 2011 a 2014 Guillermo Padrés recibió aproximadamente 8 millones de dólares atraves de una cuenta de Wells Fargo Advisors, que se registró a nombre de Dolphinius.

De los cuales, según la PGR, al menos tres millones 312 mil dólares fueron depositados por Mario Humberto Aguirre Ibarra, empresario y amigo de Padrés, a quien el Gobierno de Sonora le otorgó contratos por más de mil 160 millones de pesos, para fabricar uniformes escolares.

Asimismo la dependencia señaló que en julio de 2014 se realizó un retiro por 8 millones 895 mil dólares, de esa cuenta, cantidad que fue transferida a otra también a nombre de Dolphinius, en el banco Morgan Stanley.

Al siguiente año, 2015m, cuando Padrés ya era investigado, la misma suma de dinero pasó a otra cuenta de Morgan Stanley, esta vez a nombre del panista, y se volvió a transferir a otra cuenta de éste pero ahora a BBVA Compass Bank en Estados Unidos y más adelante una cuenta de cheques en Banamex, a nombre de su empresa Minera SWF.

Fue mediante esta empresa que se utilizaron los dolares para comprar 134 millones 229 mil pesos, mismos que en dos meses se dispersaron en 43 personas físicas y morales en México.

Sobre Guillermo Padrés también pesan las acusaciones de ejercicio abusivo de funciones y enriquecimiento ilícito, las cuales también están, presuntamente, involucradas con del origen del dinero.

Además, según un reporte de las autoridades del Reino de los Países Bajos, la cuenta a nombre de Dolphinius fue disuelta en junio de 2015, cuando las sospechas sobre la riqueza de Padrés se hicieron públicas, a petición de Citco Nederland, la financiera holandesa que ayudó a crearla.