Karoline Leavitt, Vocera de la Casa Blanca ha minimizado cualquier fricción con Donald Trump porque se alinea con su narrativa; como el Presidente, ella difunde mensajes de odio y noticias falsas.
Ciudad de México, 16 de febrero (SinEmbargo).– Karoline Leavitt, Vocera de la Casa Blanca en Estados Unidos, no sólo es la persona más joven en ocupar el cargo –tiene 28 años de edad–, también destaca por replicar con la misma intensidad que el Presidente Donald Trump información falsa y discursos de odio, por ejemplo, sobre el tema migratorio.
Diarios estadounidenses reconocen que Leavitt comparte con Sean Spaicer y Kayleigh McEnany, el primero y la última vocera de Trump durante su primer mandato presidencial, la forma de confrontar a la prensa. Pero ella, al respaldar ampliamente los discursos que seguidores de Donald Trump replican en las redes y alinearse con la narrativa del republicano, ha minimizado cualquier fricción con el Presidente.
Jesús García, editor en el diario La Opinión, la describe como una "soldado" de la administración de Trump, que obedece órdenes y difunde sus mensajes exactamente como se le indica. La describe no sólo como una empleada, sino una "creyente verdadera" de los ideales de Trump, que entiende el ritmo y el tono que él desea proyectar.
"Ella es como un soldado, un soldado dentro de la administración Trump. Obedece órdenes, se alinea a lo que le piden como a lo que se está realizando dentro del gobierno, y eso es un problema que tuvieron los primeros voceros de Trump. El primer vocero duró muy poco porque él tenía esta intención de tener iniciativas sobre cómo responder y generaba más problemas dentro del mismo gobierno, y lo que hace Leavitt es diferente. Ella no genera problemas dentro del gobierno por el mensaje, lo que hace es mantenerse en la misma ruta del mensaje que establecer el gobierno del Presidente Trump", mencionó en entrevista para el programa "Close Up", de SinEmbargo Al Aire.
El periodista destaca que Leavitt replica la estrategia de confrontación de Trump, por lo que ha adoptado un discurso agresivo hacia la prensa, lo que ha quedado claro en conferencias en las que se muestra molesta, como si recibiera los cuestionamientos sobre el ejercicio de gobierno de Trump como ataques personales.
Leavitt se acercó al círculo cercano de Donald Trump durante su campaña para el Congreso por Nuevo Hampshire en 2022. Un perfil de la funcionaria que elaboró la revista Político narra cómo ese año, cinco meses antes de la elección primaria de septiembre, la joven hizo “una apuesta política calculada” al asistir a Palm Beach, en Mar-a-Lago.
“[Leavitt] solicitó una reunión con el hombre que la inspiró a entrar en política: Donald Trump. No esperaba obtener su apoyo. Solo necesitaba asegurarse de que no apoyara a su oponente republicano en la contienda por el primer distrito Congresional de Nuevo Hampshire.
En esa reunión, Leavitt le pidió “una oportunidad para demostrar su valor”. Desde entonces mostró un total respaldo por el movimiento MAGA (Make America Great Again= . Aunque no ganó las elecciones, durante su campaña obtuvo la confianza de Trump al traducir sus mensajes a una audiencia más joven.
Leavitt protagoniza polémicas
Durante el último año, las polémicas que han marcado la gestión de Karoline Leavitt. El 6 de febrero de 2026 la Casa Blanca enfrentó fuertes críticas luego de la la difusión de un video con imágenes racistas en las redes de Trump que comparó a Michel y Barack Obama con simios. Ante los cuestionamientos, la Vocera de la Casa Blanca minimizó la gravedad del asunto al calificar el video como un "meme". Pero el rechazo generalizado, incluso de sectores republicanos, llevó a que culpara por la publicación a un asistente, así evitó ofrecer cualquier disculpa oficial en representación del Presidente.
Además, Leavitt ha sido señalada por defender información falsa. Por ejemplo, en enero de este año, la Casa Blanca alteró digitalmente la imagen de Nekima Levy Armstrong, una manifestante afrodescendiente y abogada opositora a Trump que fue arrestada luego interrumpir un servicio religioso en St. Paul, Minnesota.
La versión difundida por la Casa Blanca en redes sociales la mostraba llorando y con la piel oscurecida, en contraste con una imagen anterior publicada por un funcionario que la mostraba tranquila. Periodistas de The New York Times revelaron que la imagen fue manipulada con inteligencia artificial.
La Casa Blanca fue cuestionada sobre este tema y respondió con un mensaje en X de Kaelan Dorr, subdirector de comunicaciones: “La aplicación de la ley continuará. Los memes continuarán”.

Ese mismo mes, Leavitt protagonizó una disputa con periodistas al descalificar a Renee Good, una mujer asesinada por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). La vocera acusó a Renee Good de ser una "insurgente de izquierda", ante los cuestionamientos criticó la “deshonestidad” de los medios y al periodista que la cuestionó sobre el tema lo calificó como un "hacker de izquierda" a quienes esteban en la sala de prensa los criticó por mostrar opiniones "torcidas".
El 26 de enero de 2026, luego del asesinato de Alex Pretti, un enfermero de 37 años, que murió por disparos de agentes de ICE, tampoco se disculpó por cómo Kristi Noem, Secretaria de Seguridad Nacional, llamó al joven “terrorista doméstico”. En cambio, Karoline Leavitt culpó a los demócratas por generar una "resistencia hostil" que, de acuerdo con ella, derivó en ese asesinato.
En el tema de migración, a finales de 2025 enfrentó otra polémica que involucró a un familiar, cuando agentes ICE, detuvieron a Jennifer Leavitt, madre de su sobrino, en Nuevo Hampshire. Leavitt solicitó privacidad para su familia, pero mantuvo su postura política al declarar que las leyes migratorias deben aplicarse de manera uniforme.
La Vocera afirmó que, aunque se trata de un asunto familiar difícil, apoyaría que se cumpla la ley y la agenda de seguridad fronteriza de Trump; dijo que "nadie está por encima de la ley".
El caso avanzó en los tribunales y, unos días después, el 8 de diciembre de 2025, una jueza de inmigración ordenó la liberación de Jennifer Leavitt con una fianza de 10 mil dólares. Durante la audiencia, se determinó que la mujer, que había vivido en Estados Unidos durante años y no tenía antecedentes penales graves, no representaba un riesgo de fuga ni una amenaza para la seguridad pública.
Leavitt contra la prensa
Karoline Leavitt ha mostrado un respaldo a los ataques de Trump contra la prensa. En noviembre de 2025, cuando el Presidente llamó "cerdita” a una reportera que lo cuestionó por el caso Epstein, la vocera justificó ese insulto como una muestra de la "honestidad" de Trump.
Desde el inicio de su gestión, el distanciamiento con medios tradicionales quedó claro cuando, en febrero de 2025, bloqueó el acceso de un reportero de agencia Associated Press al Despacho Oval de la Casa Blanca debido a la negativa de la agencia de utilizar el término "Golfo de América" en lugar de "Golfo de México".
Además, una de las primeras acciones que Leavitt tomó fue abrir espacios a medios de comunicación alternativos, como canales de YouTube o podcasts con posturas conservadoras, a quienes ha priorizado sobre los medios tradicionales.
La trayectoria de Karoline Leavitt
Karoline Leavitt ya es una figura central en la comunicación política conservadora de EU. Nació el 24 de agosto de 1997 en la localidad de Atkinson, Nuevo Hampshire. Bob y Erin Leavitt, su padre y su madre, operaban negocios locales que incluían un puesto de helados y un concesionario de camiones usados en Plaistow.
Creció en un hogar católico, en la secundaria asistió a la Central Catholic High School, una institución privada ubicada en Lawrence, Massachusetts, de la cual se graduó en 2015. Es la primera integrante de su familia inmediata en ir a la universidad.
Durante su época de estudiante destacó en el deporte de alta competencia en sóftbol. El periódico Eagle-Tribune la calificó como jugadora prominente, como "All-Star" dos años consecutivos, en 2014 y 2015.
Sus estudios universitarios los cursó en la escuela privada y católica Saint Anselm College, a la que ingresó con una beca deportiva para jugar sóftbol en la División II de la Asociación Nacional Deportiva Universitaria, pero al concluir su segundo decidió abandonar el equipo de sóftbol para dedicarse a sus estudios en comunicación y política, así como al activismo político.
Leavitt fue voluntaria en el Instituto de Política de New Hampshire durante la universidad, lo que le permitió ver de cerca la logística de las primarias presidenciales de 2016.
Su experiencia en medios de comunicación inició con coberturas deportivas. Desde entonces, estando en una escuela católica, opinaba que su entorno académico era liberal. En el periódico de su universidad escribió en agosto de 2016 un artículo que ya cuestionaba la postura de medios y periodistas en contra del entonces candidato Presidencial Donald Trump.
En el texto titulado: “Medios estadounidenses: distorsionando la verdad con objetivos políticos” escribió lo siguiente: “Di lo que quieras sobre Donald Trump”. “Ciertamente no es perfecto, pero sin duda se enfrenta no solo a un candidato corrupto, sino también a los medios de comunicación torcidos y sesgados. Los medios liberales son injustos, injustos y, a veces, simplemente falsos”.
La relación de Leavitt con los medios desde la universidad la recordó el periodista Adam Wren en un perfil publicado en la revista Político en abril de 2025. En él narra lo que le dijo en entrevista Neil Levesque, director del Instituto de Política de New Hampshire, donde Karoline Leavitt fue voluntaria en la universidad.
Levesque que Karoline se sentía frustrada en el periódico estudiantil porque si escribía una historia un lunes, esta se publicaba hasta días después. “Ella descubrió que el periódico escolar no era la mejor manera de comunicarse con otros estudiantes”, le dijo Neil Levesque a la revista Político.
En su etapa universitaria creó un club de radiodifusión de Saint Anselm College para hablar con otros estudiantes de herramientas técnicas y narrativas para crear contenido. Todavía como estudiante, obtuvo una pasantía como escritora en la Oficina de Correspondencia Presidencial de la Casa Blanca.
Leavitt se graduó en mayo de 2019 y se mudó a Washington en julio de ese año, ya con un trabajo de tiempo completo que le ofrecieron en la Casa Blanca, ahí, e en la oficina de correspondencia, trabajó respondiendo las cartas que estadounidenses le escribían a Trump.
Cuando acabó primer mandato de Trump en enero de 2021, Leavitt trabajó con la congresista republicana de Nueva York, Elise Stefanik, como su Directora de Comunicaciones, así Leavitt expandió su red de contactos dentro del partido.
La prensa estadounidense ha descrito que la republicana Elise Stefanik encontró en Karoline Leavitt una aliada por ser una comunicadora que compartía su estilo agresivo y la defensa incondicional del moviminto “América First", América Primero.
Durante su trabajo con Stefanik (entre 2021-2022), Leavitt se encargó de proyectar el perfil de la congresista a nivel nacional como una de las principales aliadas de Trump. Concluyó ese trabajo a principios de 2022, cuando renunció para regresar a Nuevo Hampshire y lanzar su propia campaña para el primer Distrito del estado. Antes de iniciar su campaña, de acuerdo con información recopilada por el diario Hindustantimes, reconoció ante un grupo de republicanos en Nuevo Hampshire que se sentía contenta por no haber continuado su trabajo en medios de comunicación, una actividad que describió como trabajar “en el lado oscuro".



