El ICE se aboca a cazar niños: cada día atrapa a 170 en todo EU, incluidos bebés

01/03/2026 - 2:00 pm

El Proyecto Marshall detalló que en un día promedio la detención de menores de edad es de 170. Pero hubo días en que los niños arrestados rebasaron los 400 casos.

Ciudad de México, 1 de marzo (SinEmbargo).- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos (EU) ha multiplicado “por más de seis” la detención de menores de edad durante el segundo mandato del Presidente Donald Trump, iniciado en enero de 2025. Actualmente, en promedio, 170 niños son detenidos cada día. En contraste, durante los últimos 16 meses de la administración de Joe Biden se registraban alrededor de 25 detenciones diarias, reveló el Proyecto Marshall, organización independiente de periodismo de investigación.

El Proyecto Marshall analizó los registros del Proyecto de Datos de Deportación y determinó que, desde el arranque del segundo periodo presidencial de Trump, el ICE ha detenido al menos a tres mil 800 menores, entre ellos 20 bebés. Uno de los casos documentados es el de Juan Nicolás, de apenas dos meses de edad, quien permaneció tres semanas en un centro de detención en Texas. Durante ese tiempo desarrolló problemas respiratorios y, pese a ello, fue deportado a México.

El reporte también señala que, aunque el promedio diario es de 170 detenciones, hubo días en que la cifra de menores arrestados rebasó los 400. De los tres mil 800 niños detenidos, alrededor de mil 300 permanecieron bajo custodia durante aproximadamente 20 días, el plazo máximo permitido para la detención de menores junto a sus familias, conforme a un acuerdo vigente desde 1997.

Niños migrantes en un centro de retención. Foto: Human Rights Watch

Se trata del acuerdo conocido como Flores, bajo el cual se garantiza la protección de los menores que son detenidos por las autoridades de inmigración, ya que, en teoría, un juez mantiene una supervisión constante con el objetivo de que satisfagan las necesidades de los infantes, por lo que, con base en la resolución de un tribunal federal se considera “excesivo que un menor permanezca bajo custodia de ICE con su familia durante más de 20 días”, subrayó el medio independiente.

Por ello, algunos exfuncionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) han acusado al Gobierno estadounidense de pretender retener a las familias migrantes “el mayor tiempo posible para aumentar la probabilidad de deportarlas directamente”, señalamientos que el ICE ha rechazado, asegurando que su "objetivo principal es garantizar que los menores sean liberados de la custodia lo antes posible", sin embargo, los datos muestran lo contrario: que las liberaciones de las familias migrantes detenidas ocurren alrededor de los 20 días.

Scott Shuchart, exjefe de políticas del ICE durante la presidencia de Biden, dijo al Proyecto Marshall que hay un periodo de alrededor de 20 días, en los cuales el Gobierno de Trump está intentando “retener a las personas el mayor tiempo posible”. “Quieren poder retener a las familias indefinidamente y expulsarlas o presionarlas para que se rindan”, agregó el exfuncionario.

El medio independiente enfatizó que los escasos recursos legales en materia de detención de migrantes han dificultado combatir los casos de deportación en Estados Unidos, que se suman a las malas condiciones en los centros de detención en donde los migrantes son recluidos por largos períodos, los que “aumentan la probabilidad de que las personas abandonen el país voluntariamente, incluso si tienen derechos legales válidos para permanecer en el país”, expuso el Proyecto Marshall.

En este sentido refirió documentos judiciales en los que el ICE admitió que la "custodia prolongada" de menores se está convirtiendo en un "desafío operativo generalizado", justificando que las liberaciones no se realizan con rapidez debido a "retrasos en el transporte, necesidades médicas y trámites legales", argumentos que no satisfacen a los defensores, al señalar que eso no explica la gran cantidad de familias detenidas durante semanas o incluso meses, incluso, en noviembre de 2025, identificaron “al menos a cinco menores que llevaban más de cinco meses en Dilley”.

Aunque en el 2021, durante la administración del Presidente Joe Biden, la detención de familias en la Unión Americana se suspendió, por ejemplo, el centro de Dilley, entonces llamado Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, cerró sus instalaciones. No obstante, a la llegada de Donald Trump al Gobierno de Estados Unidos, la detención de menores se reanudó y el centro de Dilley reabrió, lo mismo que el Centro de Procesamiento de Inmigración del Condado de Karnes, en donde también mantienen a familias detenidas.

Trump podría deportar a casi mil menores a Guatemala, Honduras y El Salvador sin que sus procesos en las Cortes de migración haya finalizado.
Los menores temen ser deportados a sus países de origen por la violencia que hay en estos. Foto: Christian Serna, Cuartoscuro

El Proyecto Marshall consignó el testimonio de activistas en favor de los derechos de los niños migrantes, quienes aseguraron que aunque el número de menores de edad que intentan cruzar la fronteras de México hacia Estados Unidos se ha reducido, se está presentando un incremento de niños arrestados con sus familias, pese a que tengan tiempo viviendo en la Unión Americana o que estén durante algún procedimiento migratorios activos, como casos de asilo.

Becky Wolozin, abogada del Centro Nacional para la Ley Juvenil, aseguró que, incluso, las detenciones se están realizando “mientras intentaban cumplir con la ley presentándose a los registros o a las citas judiciales”. Asimismo, consideró que la administración trumpista ha implementado, como táctica, la detención prolongada de las familias, la cual tiene el propósito de “forzar las detenciones”, en lugar de liberar a los migrantes en cuanto sea posible.

"Es una prueba clara de que el objetivo de esta administración es causar el mayor sufrimiento posible a las personas más vulnerables con la esperanza de que eso les permita llevar a cabo con mayor facilidad sus objetivos de deportación", sostuvo Wolozin, quien afirmó que la mayoría de los menores de edad que fueron detenidos durante el primer año del Gobierno republicano por el ICE, fueron deportados.

En documentos judiciales citados por el Proyecto Marshall se pueden hallar testimonios que describen las “brutales condiciones” que familias enteras experimentaron durante su detención en algún centro migrante. En donde se les sirvió “comida mohosa y llena de gusanos, y agua de sabor nauseabundo e imbebible”. Además, de que nadie se preocupaba por la salud mental de los menores, quienes sin tener qué hacer, “recurrieron a jugar con piedras”, mientras que en casos extremos, los niños “se golpeaban la cara o se orinaban encima a pesar de saber ir al baño”.

En estas declaraciones judiciales, recogidas por el medio independiente, destaca la de una madre, quien calificó al centro en Dilley como una “cárcel”. “Este lugar definitivamente parece una cárcel”, dijo. “No hay otra manera de describirlo; es una cárcel para niños”, insistió, ya que, además de que ahí no se ha implementado un programa educativo para los menores como establecen los estándares judiciales, las familias acusaron al personal del ICE amenazarlas con separarlas de sus hijos para disciplinarlos.

Esta semana se difundió el caso de Juan Nicolás, un bebé de 2 meses de edad, quien presentó problemas respiratorios tras permanecer tres semanas en un centro de detención en Texas, señalado en repetidas ocasiones por las precarias condiciones en las que se mantiene a las familias migrantes, en compañía de sus padres y su hermana de 16 mese de edad. Pero a pesar de su delicado estado de salud, motivo por el que fue hospitalizado, fue enviado nuevamente al centro de detención en Dilley y después deportado a México.

Un Juez en Minnesota ordenó que el director del ICE comparezca para explicar por qué no ha cumplido con órdenes judiciales que exigen audiencias de migrantes.
Manifestante con una pancarta durante una protesta contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Pasadena, condado de Los Ángeles, California, Estados Unidos, el 10 de enero de 2026. Foto: Xinhua

En este sentido, Kristin Kumpf, coordinadora de la Coalición Nacional para Poner Fin a la Detención de Familias y Niños, comentó que aunque los videos o fotografías de las detenciones de familias entereza, quienes incluso a veces son sacadas por la fuerza de sus hogares, puede causar consternación, después la ciudadanía se olvida de las condiciones inhumanas en las que mantienen a los migrantes durante su detención, por lo que, advirtió, "es sólo cuestión de tiempo antes de que veamos a un niño morir en Dilley o en otra instalación", alertó Kumpf.

–Con información de Nora Gaspar Reséndiz

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Nora Gaspar Reséndiz

Nora Gaspar Reséndiz

Comunicóloga por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). Busca ejercer un periodismo libre, crítico y con responsabilidad social. Actualmente es parte de la Unidad de Investigación y Multimedia de SinEmbargo.

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