“El Mencho” cayó pero todavía hay varios líderes criminales que continúan prófugos, de los cuales algunos se encuentran entre los más buscados por el Gobierno de Estados Unidos.
Ciudad de México, 23 de febrero (SinEmbargo).– El Gobierno de México reportó este domingo la detención y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), un golpe que representa un fuerte impacto contra el crimen organizado en el país. Sin embargo, aún permanecen prófugos capos de alto perfil incluidos en las listas de los más buscados por el Gobierno de Estados Unidos, país que ha presionado a México por la operación de estos capos.
Desde el inicio de la actual administración federal, encabezada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se puso en marcha una nueva estrategia de seguridad que ha llevado a operaciones clave como la del fin de semana; no obstante, varios líderes criminales continúan operando estos cárteles. Es el caso de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, “El Chapito”, y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, “Alfredillo”, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien permanece preso en Estados Unidos.
También figura Alfonso Limón-Sánchez, conocido como “Poncho Limón”, señalado como socio estratégico y uno de los principales operadores de Ismael “El Mayo” Zambada, e incluso considerado en su momento como posible sucesor. A la lista se suma Liborio Núñez Aguirre, alias “El Karateca”, presunto integrante del Cártel de Sinaloa, quien forma parte de los 10 criminales más buscados por la Administración para el Control de Drogas (DEA), que ofrece hasta un millón de dólares por información que conduzca a su captura, entre otros objetivos prioritarios.
Ivan Archivaldo Guzman Salazar, "El Chapito"
A Ivan Archivaldo Guzman Salazar, “El Chapito”, la DEA lo acusa de liderar, junto con su hermano Jesús Alfredo Guzmán Salazar, al Cártel de Sinaloa, organización criminal dedicada al tráfico de drogas, como cocaína, heroína, metanfetamina, marihuana y el fentanilo, hacia la Unión Americana, así cómo de enviar a este país “precursores químicos del fentanilo de China a México”.
Además, al hijo de “El Chapo” se le señala como el responsable de comandar sicarios armados que “perpetran actos de violencia para proteger y promover las operaciones del Cártel”; así como de recolectar las ganancias que les deja la droga a los socios del Cártel de Sinaloa, por lo que la Agencia está ofreciendo 10 millones de dólares por información que lleve a su captura.
“Junto con sus medio hermanos Ovidio y Joaquín Guzmán López, se les conoce como los ‘Chapitos’. Los cuatro hermanos han sido acusados en varios distritos judiciales a lo largo de los años por violaciones importantes de las leyes antidrogas de Estados Unidos”, señala la DEA, la cual al Cártel de Sinaloa de ser el responsable de gran parte del flujo masivo de fentanilo que llega a la Unión Americana.

Iván Archivaldo Guzmán Salazar es considerado por Estados Unidos como un miembro de alto rango del Cártel de Sinaloa. Es junto a Jesús Alfredo hijo de María Alejandrina Salazar, la primera esposa del “Chapo” Guzmán. Las investigaciones policiales indican que junto con su hermano brindaron asistencia operativa significativa a su padre, incluida la coordinación del transporte de narcóticos desde América Central y del Sur a México; así como la coordinación del transporte de narcóticos a los Estados Unidos y la distribución a clientes mayoristas en ese país. Ambos recolectaron las ganancias ilícitas en EU para transferirlas a México en beneficio de los miembros y asociados del Cártel de Sinaloa.
“Para proteger su organización, sus tácticas han incluido obtener pistolas y otras armas, sobornar a funcionarios públicos corruptos, involucrarse en violencia y amenazas de violencia, secuestrar e intimidar a miembros de las fuerzas del orden, narcotraficantes rivales y miembros de sus propias organizaciones narcotraficantes”, refiere el Gobierno estadounidense.
El 25 de julio de 2014, Ivan Archivaldo Guzmán Salazar fue acusado formalmente por un gran jurado federal en el Distrito Sur de California de conspiración para importar metanfetamina, cocaína y marihuana y para lavar dinero.
Jesús Alfredo Guzmán Salazar, “Alfredillo”
Jesús Alfredo Guzmán Salazar, alias “Alfredillo”, figura en la lista de fugitivos del Departamento de Estado de EU. Es señalado de traficar cocaína, marihuana y heroína hacia Estados Unidos, entre 2004 y 2005. La Secretaría de Marina de México anunció en el año 2012, en el sexenio de Felipe Calderón, que había capturado a “Alfredillo”, pero resultó que fue un error de las autoridades, pues a quien habían capturado era a Félix Beltrán León, un miembro de bajo rango dentro del cártel de Sinaloa.
El informe de la DEA señala a “Alfredillo” de ser el encargado de las operaciones del Cártel de Sinaloa en Colombia, puntualmente en Medellín, donde se dedicaría a pactar operaciones para lavar dinero con empresarios locales y a controlar la producción de cocaína en dos laboratorios que tiene el cártel en la ciudad.
El 6 de agosto de 2009 y nuevamente el 17 de febrero de 2016, los grandes jurados federales en el Distrito Norte de Illinois emitieron acusaciones acusándolo de conspiración para poseer con intención de distribuir y distribuir más de 5 kilogramos de cocaína y más de 1 kilogramo de heroína.

Fausto Isidro Meza Flores, "Chapo Isidro"
Fausto Isidro Meza Flores, alias el "Chapo Isidro", está incluido en la lista de los más buscados del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés). Ésta dependencia estadounidense está ofreciendo hasta cinco millones de dólares por información que lleve a la captura del capo, también conocido como “Chapito Isidro”, a quien se le acusa de fabricar y distribuir metanfetamina; distribuir cocaína, marihuana y heroína en Estados Unidos, así como por el uso y posesión de arma de fuego.
El FBI señala al “Chapito Isidro” como el líder de la organización criminal Meza Flores “responsable de la posesión, distribución e importación de grandes cantidades de heroína, metanfetamina, cocaína, fentanilo y marihuana a los Estados Unidos”, la cual presuntamente controla “la producción, el transporte y la distribución de drogas en varios lugares de México”.
Se trata de “una importante organización de narcotráfico fuertemente armada con sede en Sinaloa, México”, agregó el FBI, que detalló que desde el 2012, se cuentan con acusaciones contra el “Chapito Isidro”, mismas que se formalizaron en 2019, por lo que también se emitió una orden de arresto federal contra Meza Flores, “después de que se le imputaran múltiples cargos de violaciones de tráfico de drogas y uso y posesión de un arma de fuego”.

El Gobierno de EU señala que la organización de Fausto Isidro es "un grupo violento y fuertemente armado que ha participado en tiroteos, secuestros, asesinatos, torturas y extorsiones para mantener el control de su territorio". También menciona que "controla importantes rutas de transporte de drogas, así como laboratorios de fabricación de drogas y lugares de campo", al tiempo que cuenta con una basta red de transporte que "incluye aviones, buques marítimos y tractocamiones con el propósito de importar narcóticos ilegales a México y transportar esos narcóticos ilegales a los Estados Unidos para su distribución".
"Durante más de 20 años, la organización criminal Meza-Flores ha sido responsable del contrabando de cantidades de varias toneladas de heroína, metanfetamina, cocaína y marihuana a los Estados Unidos. La TCO Meza-Flores fue presuntamente responsable de la muerte de numerosos oficiales de policía del estado de Sinaloa, funcionarios militares y policiales mexicanos y numerosos miembros de otras organizaciones criminales que operan en México. Algunos de estos enfrentamientos ocurrieron en Sonora, México, más cerca de la frontera entre Arizona y México".
Liborio Núñez Aguirre, “El Karateca”
Liborio Núñez Aguirre, alias “El Karateca”, presunto integrante del Cártel de Sinaloa también forma parte de los 10 criminales más buscados por la DEA, la cual le imputa cargos de “conspiración para la importación de fentanilo, conspiración para el tráfico de fentanilo, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para el lavado de dinero”.
La Agencia ofrece hasta un millón de dólares por información que conduzca al arresto de “El Karateca”, a quien señala como el encargado de movilizar, de México hacia la Unión Americana, “grandes cantidades de fentanilo”, las cuales fueron transportadas en forma de pastillas y polvo”. Incluso, detalla la DEA, en 2022, “negoció la venta en Estados Unidos de aproximadamente 70 mil pastillas de fentanilo”.
Dicha cantidad de droga, perteneciente a la facción de los “Chapitos”, se habría entregado en dos partes, una de 50 mil pastillas y otra de 20 mil pastillas, en Oceanside, California, misma que le habría dejado a la organización criminal una ganancia por 70 mil dólares. “Las pastillas de ambas ventas de fentanilo fueron posteriormente incautadas por la DEA”, ahondó la DEA.
Por ello, en abril de 2023, un jurado federal del Distrito Sur de Nueva York, Estados Unidos, presentó una acusación formal contra Núñez Aguirre, al que acusó de “participar en una conspiración de importación de fentanilo, conspiración de tráfico de fentanilo, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración de lavado de dinero”, indicó la Agencia.

Alan Gabriel Núñez Herrera:
Alan Gabriel Núñez Herrera es otro criminal al que la DEA vincula con el Cártel de Sinaloa. La agencia estadounidense lo acusa de trabajar para “Los Chapitos”, y lo señala de conspirar “para la importación de fentanilo, conspiración para el tráfico de fentanilo, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para el lavado de dinero”.
Por información que conduzca al arresto de Núñez Herrera, la Agencia ofrece hasta un millón de dólares, ya que lo clasifica como “armado y peligroso”, al señalarlo como el responsable de suministrar fentanilo a sus socios en Estados Unidos, en diversos momentos de 2022 y 2023, por lo que en éste mismo año, un jurado federal en el Distrito Sur de Nueva York presentó una acusación formal contra Núñez Herrera.
“En octubre y noviembre de 2022, Núñez Herrera suministró a un socio y co-conspirador, Julio Marín González, aproximadamente 20 mil pastillas de fentanilo y aproximadamente cinco kilogramos de polvo de fentanilo que Marín González vendió a un agente encubierto de la DEA”, explicó la Agencia en su portal web, en el que ahonda que “las entregas de fentanilo fueron posteriormente incautadas por la DEA”.

Alfonso Limon-Sánchez, “Poncho Limón”
A Alfonso Limon-Sánchez, apodado “Poncho Limón”, se le señala de haber sido socio estratégico y uno de los principales operadores de Ismael “El Mayo” Zambada, por lo que tras la caída de éste, el nombre de “Ponchó Limón” sonó fuertemente como posible sucesor de “El Mayo”. Su papel dentro del Cártel de Sinaloa ha sido de gran relevancia, por lo que las autoridades estadounidenses lo incluyeron en las listas de los más buscados.
Aunque no se ofrece alguna recompensa por información que lleve a su captura, su nombre y fotografía sí está incluido en la lista de los más buscados por la DEA, agencia que lo acusa de “conspiración para distribuir una sustancia controlada”. Limon-Sánchez fue detenido en 2014, sin embargo, en marzo de 2017, logró fugarse del penal de Aguaruto, en Culiacán, Sinaloa, junto a otros cuatro reos más.

Aaron Mahanaim Orozco Sandoval, “La Garra"
En la lista de los más buscados por la DEA, también es posible encontrar el nombre de Aaron Mahanaim Orozco Sandoval, alias “La Garra" o "Compa", a quien se le acusa de traficar hacia los Estados Unidos heroína y sustancias controladas. Según lo que señala ficha publicada en el portal de la Agencia estadounidense, “La Garra” estaría en México, ya que la última dirección en donde se le ubicó fue en el municipio de Tlajomulco De Zúñiga, Jalisco, de donde es originario Orozco Sandoval.
“Conspiración para distribuir y poseer con intención de distribuir heroína. Distribuir y poseer a sabiendas sustancias controladas con intención de distribuirlas. Mantener y usar un establecimiento relacionado con drogas, y causar, aconsejar, ayudar e instigar intencionalmente”, señala la DEA en una ficha de búsqueda sobre “La Garra”, quien actualmente tiene alrededor de 44 años de edad, aunque en el documento no se ofrece alguna recompensa por información que lleve a su captura.




