Ciudad de México, 29 de abril (SinEmbargo).- El Gobierno federal firmó la mañana de este miércoles un acuerdo que busca dar un nuevo impulso a la industria siderúrgica nacional, con el objetivo de que el acero producido en México tenga mayor presencia en las compras públicas y en los proyectos de obra federal.
"Es una firma -quizá nunca se había hecho una firma así, es histórico- de un acuerdo para el fomento de la industria siderúrgica nacional. El objetivo es el Plan México. El Plan México tiene el objetivo de fortalecer la producción nacional y fortalecer las cadenas de suministro dentro de nuestra economía, de nuestro mercado interno", compartió la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en su conferencia matutina.
Después de la intervención de la Secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, autoridades federales y representantes de la industria del acero y la construcción detallaron el alcance del acuerdo firmado este día.
El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, junto con representantes del sector privado, explicó que el pacto busca aumentar el uso de acero hecho en México en las compras públicas, además de reducir la dependencia de importaciones y enfrentar prácticas desleales de comercio.

De acuerdo con lo expuesto, el convenio se articula en tres ejes principales: compras públicas, política industrial y financiamiento, todos con el propósito de fortalecer la producción nacional de acero como insumo estratégico para infraestructura, vivienda, energía y obra pública.
Tres ejes para fortalecer la industria del acero
En el área de compras públicas, el Gobierno federal plantea coordinar a todas las dependencias para que compren de manera más ordenada; trabajar junto con la industria para garantizar que haya suficiente acero, con buena calidad y precios competitivos; y crear incentivos para que se use más acero producido en México. También habrá reuniones directas entre Gobierno y empresas para facilitar acuerdos.
El segundo eje es la política industrial, que incluye medidas para proteger a la industria nacional de prácticas desleales de comercio, apoyar a proveedores mexicanos y reducir la necesidad de importar acero en proyectos importantes para el país.
El tercer eje es el financiamiento, donde se busca que obras públicas, privadas o mixtas puedan recibir apoyo económico, especialmente a través de bancos de desarrollo, siempre buscando que usen más acero producido en México.
Durante su participación, Marcelo Ebrard explicó que la industria del acero es clave para México porque abastece a casi todas las cadenas productivas del país, desde la automotriz hasta la construcción.
"La siderurgia mexicana es responsable de la producción de muchísimos insumos para casi todas las cadenas industriales de México. Por eso la tenemos que cuidar muchísimo, además de que tienen una gran importancia en el empleo, generan valor", sostuvo.
Por su parte, Sergio de la Maza Jiménez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero), dijo que el acuerdo ayuda a fortalecer la industria, aumentar el contenido nacional y sustituir importaciones. A su vez, destacó que el sector genera alrededor de 90 mil empleos directos y tiene inversiones en curso por más de ocho mil millones de dólares.
Desde el sector de la vivienda, Carlos Ramírez Capó, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), señaló que cada casa usa en promedio alrededor de dos toneladas de acero, por lo que esta industria es clave para la construcción de vivienda en México. Agregó que el acuerdo se suma al Programa de Vivienda para el Bienestar, que contempla 1.8 millones de inmuebles para personas con ingresos bajos, y a otras inversiones en vivienda.
290426 Buen Gobierno-Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica MexicanaPor su parte, Luis Rafael Méndez Jaled, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), mencionó que el acero es esencial para obras de vivienda, agua, energía, movilidad e infraestructura, y que su disponibilidad impacta directamente en costos y tiempos de construcción.
En total, participaron 19 instituciones del Gobierno federal y tres cámaras empresariales, además de representantes de empresas del sector siderúrgico, en lo que fue presentado como un esfuerzo conjunto para fortalecer el mercado interno.
Raquel Buenrostro cerró su participación con la idea de que el dinero público ayude a generar empleo y desarrollo en el país: "Donde el Gobierno compra, el pueblo gana".



