Ciudad de México, 1 de mayo (SinEmbargo).- La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó que la fuerza del Gobierno de México radica en el pueblo, y es por ello que ningún gobierno extranjero puede entrar al país, pues hay mexicanas y mexicanos dispuestos a luchar por la patria. Esto, en el marco de tensiones recientes que han surgido con Estados Unidos, a raíz de la participación de agentes de la CIA en un operativo en Chihuahua, así como acusaciones contra el Gobernador de Sinaloa por parte del gobierno estadounidense.
"La fuerza del Gobierno de México está en el pueblo de México, por eso tenemos muy presentes los principios de nuestro movimiento, y por eso ningún gobierno extranjero puede entrar en nuestro territorio, porque aquí habemos mexicanas y mexicanos que defendemos la patria", mencionó la mandataria federal desde Palenque, Chiapas.
Sheinbaum resaltó la grandeza del pueblo mexicano, así como su "extraordinaria" historia que surge de los pueblos originarios y que ha atravesado por momentos y luchas como la Independencia, hasta llegar a la época actual, donde el Gobierno trabaja para el bienestar de la gente.
"Cualquier gobierno extranjero se topa con algo muy fuerte que es el pueblo de México, que es su historia, que es su grandeza y que es su dignidad. Por eso México es grandioso, porque tenemos una historia extraordinaria [...] y hoy, hay un pueblo empoderado y un gobierno que sirve al pueblo de México", apuntó la Presidenta.
La CIA en Chihuahua y las acusaciones contra Rocha Moya
El mensaje de Claudia Sheinbaum en Chiapas se da en un momento de tensión entre México y Estados Unidos, derivado de dos eventos de gran relevancia: la participación no autorizada de agentes de la CIA en un operativo realizado en Chihuahua, y señalamientos en contra de Rubén Rocha Moya, Gobernador de Sinaloa, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
El tema de la CIA salió a la luz a mediados de abril, cuando se dio a conocer que el director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua falleció junto a otras tres personas por un accidente automovilístico. Tiempo después, se reveló que dos de las personas fallecidas eran agentes de la CIA, quienes habrían operado en el país sin conocimiento por parte del Gobierno federal.
Dicho evento centró la atención en la Gobernadora Maru Campos, quien ha sido señalada de traición a la patria por colaborar con agentes extranjeros sin notificarlo, aunque ella afirma no haber sabido del tema e incluso ordenó la creación de una comisión dentro de la Fiscalía General del Estado (FGE) para investigar las actividades de los agentes de la Agencia Central de Inteligencia en la entidad.
El resultado de las diligencias responsabilizó al fallecido director de la AEI, Pedro Román Oseguera Cervantes, quien viajaba en el mismo vehículo que los estadounidenses. El Embajador Johnson confirmó la presencia de los agentes, aunque la CIA no ha esclarecido qué hacían en Chihuahua sin los permisos correspondientes.
En el marco de esta trama de presunta injerencia, el gobierno de Donald Trump presentó cargos contra el Gobernador de Sinaloa, el Senador Enrique Inzunza Cázares, y otros ocho funcionarios y exfuncionarios estatales, a quienes señalan de colaborar con el Cártel de Sinaloa para traficar drogas hacia territorio estadounidense.
La denuncia presenta como pruebas tres fotografías de una hoja escrita a mano que correspondería a una nómina en la que no figuran ni Rocha Moya ni el Senador Inzunza, sino el Fiscal general adjunto de la Fiscalía de Sinaloa, Dámaso Castro Zaavedra; dos exjefes de la Policía de Investigación, Marco Antonio Almanza Avilés y Alberto Jorge Contreras Núñez, "El Cholo"; José Antonio Dionisio Hipólito, "El Tornado", exsubdirector de la Policía del Estado de Sinaloa; y Juan Valenzuela Millán, "El Juanito", excomandante de alto rango en la Policía Municipal de Culiacán.
El documento sostiene que Rubén Rocha Moya mantuvo múltiples reuniones con los líderes de la facción de los Chapitos, específicamente con Iván y Ovidio Guzmán, tanto antes como después de su elección como Gobernador de Sinaloa en junio de 2021. En estos supuestos encuentros, “que eran custodiados por sicarios armados con ametralladoras”, se establecieron pactos de colaboración: los líderes de los Chapitos prometieron asegurar la victoria electoral de Rocha Moya a cambio de que se designara a funcionarios favorables al cártel en puestos estratégicos. Tras asumir el cargo, sostiene la acusación, las reuniones continuaron, incluyendo la participación de otros acusados como Enrique Inzunza Cázares.
Rocha Moya ha dicho que las acusaciones en su contra “carecen de veracidad y fundamento alguno”. A su vez, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que recibió de parte de Estados Unidos solicitudes de extradición de diversas personas, las cuales no contaban con elementos de prueba “para poder determinar la responsabilidad de las personas de las cuales se solicita la detención provisional con fines de extradición”.



