La discapacidad puede ser una gran vía de creatividad: Bárbara Anderson ¬ ENTREVISTA

09/05/2026 - 12:00 am

Bárbara Anderson habló con SinEmbargo sobre cómo la discapacidad puede ser una gran vía de creatividad. La periodista explora en su nuevo libro 23 inventos que cambiaron al mundo desde la inclusión.

Ciudad de México, 9 de mayo (SinEmbargo).– La periodista Bárbara Anderson encontró en la discapacidad no sólo un tema de investigación, sino también una fuente de historias capaces sobre cómo surgieron algunos de los inventos más importantes de la vida cotidiana. En su nuevo libro, Inventos que usamos a diario y que rompieron la barrera de la discapacidad (Alfaguara) la autora reúne 23 objetos y tecnologías creadas originalmente para responder a una necesidad específica, pero que terminaron transformando la vida de millones de personas.

De esta manera desfilan por las páginas de su obra —ilustrada por Alejandra Saavedra— las historias detrás del teléfono, del texto predictivo, del jacuzzi, de la máquina de escribir, de los subtítulos opcionales, de los botones magnéticos, del cepillo dental eléctrico, de los guantes de látex, los transistores, los spinners, los audiolibros, los popotes flexibles, los mensajes de texto, las cobijas con peso, el fonógrafo, el segway, las tarjetas perforadas, el sintetizador de voz, el estetoscopio, las agarraderas para la cocina y las puertas automáticas.

“Este proyecto nació porque hace muchos años que estoy girando en torno a la discapacidad, porque tengo un hijo con discapacidad”, contó Anderson en entrevista con SinEmbargo. A partir de esto comenzó a recopilar datos e historias sobre inventos desarrollados para personas con discapacidad que eventualmente fueron adoptados de manera universal. “Yo conocía básicamente 10 de estos 23 inventos creados para alguien con discapacidad, pero que usábamos todos”, explicó.

El libro Inventos que usamos a diario y que rompieron la barrera de la discapacidad

La autora explicó que el detonante del libro fue un póster navideño que elaboró hace algunos años y que terminó teniendo gran impacto entre niñas y niños. “Muchos me mandaban fotos del salón de clases de sus hijos porque los chicos llevaban el póster al colegio para decir: ‘¿Sabían qué?’”, recordó. “En ese momento dije: ‘Eureka, creo que tenemos una cosa interesante’”.

Uno de los elementos distintivos del libro es que las historias están narradas en primera persona, como si fueran los propios inventores quienes contaran el origen de sus creaciones. Anderson reconoció que encontrar ese tono fue uno de los mayores retos del proyecto. “Lo más difícil es escribir fácil y corto”, afirmó. “Estamos acostumbrados a ser muy floridos y muy detallados, y esto tenía que ser directo, muy sintético y fácil de consumir”.

La autora explicó que la decisión de utilizar la primera persona obedecía a una intención específica: mostrar que detrás de muchos inventos había una historia de afecto y solidaridad. “Creo que lo común a todos los inventos es el amor”, señaló. “Es el amor de un papá como Cándido Jacuzzi o el amor de unos compañeros que le rompieron una banqueta a un amigo en la Universidad de Berkeley para que pudiera llegar a clases”.

La periodista subrayó cómo varios de estos inventos evolucionaron hasta convertirse en industrias multimillonarias y tecnologías esenciales para la vida moderna. “A veces esto que parece que le puede servir solamente a un grupito muy chiquito de gente se puede convertir en algo que revoluciona al mundo”, explicó. “Asomarse a la discapacidad puede ser una gran vía de creatividad y una gran inspiración para otros negocios, para otros mercados y para públicos mucho más amplios que una minoría”.

Durante la conversación, Anderson mencionó algunos de los casos que más la sorprendieron durante la investigación. Uno de ellos fue el de Thomas Edison, a quien definió como “el inventor serial histórico”. Recordó que Edison era una persona sorda y que él mismo atribuía parte de su capacidad creativa a esa condición. “Yo agradezco a la sordera haberme convertido en un inventor sin fin”, citó Anderson sobre el inventor estadounidense. “La sordera me permitió aislarme, no me distrae nada, estoy sumamente concentrado”.

Para la autora, esa historia ayuda a desmontar prejuicios sobre la discapacidad. “Las personas con discapacidad son talento, conocimiento, innovación y creatividad”, sostuvo. “El genio puede estar detrás de cualquier persona con cualquier condición”.

En ese sentido, el libro también busca motivar a las nuevas generaciones a pensar en soluciones para construir un mundo más accesible. Anderson recordó que durante la presentación de la obra participó mediante un video Vinton Cerf, considerado uno de los padres de internet, quien celebró el proyecto y lanzó un mensaje dirigido a los lectores más jóvenes. “Cada uno de ustedes puede ser un inventor”, recordó Anderson sobre las palabras de Cerf. “Ese es un poco el sentido final de este libro”.

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Obed Rosas

Obed Rosas

Obed Rosas es editor de la Unidad de Investigación y encargado de la sección de Libros de SinEmbargo, en donde también se ha desempeñado como Jefe de Mesa y Editor de Redes. Es Co-conductor de Poderos@s junto con Muna Dora, y de Siete Días, junto a Álvaro Delgado, programas de SinEmbargo Al Aire. Ha trabajado en otros medios como Expansión, Newsweek en Español y Revista Zócalo. Es licenciado en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón de la UNAM y estudió, además, Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma casa de estudios.

Lo dice el reportero