The Guardian afirma que Sheinbaum es la "líder de izquierda más popular del mundo"

19/06/2026 - 9:05 pm

The Guardian retrata a Claudia Sheinbaum como una dirigente de izquierda formada en el activismo estudiantil y las luchas sociales, cuya prioridad sigue siendo, dice, “primero los pobres”.

Ciudad de México, 19 de junio (SinEmbargo).– “¿Cómo se convirtió la Presidenta de México en la líder de izquierda más popular del mundo?”, cuestiona la periodista Rachel Nolan en un extenso perfil en The Guardian que presenta a Claudia Sheinbaum como una de las dirigentes progresistas más populares del mundo y subraya que, pese a haber llegado a la Presidencia como heredera política de Andrés Manuel López Obrador, su identidad ideológica se forjó mucho antes, en el activismo estudiantil y en las luchas de izquierda.

The Guardian destaca que Sheinbaum es hoy una de las líderes democráticas más populares del planeta y una referencia para sectores progresistas: “Su índice de aprobación ronda el 70 por ciento o más, y destaca frente a la ola de líderes conservadores y de extrema derecha elegidos en América en los últimos años. Para muchos izquierdistas de todo el mundo, es una inspiración”.

Menciona, por ejemplo, cómo el Alcalde de Nueva York, el socialista demócrata Zohran Mamdani ha manifestado su admiración por Sheinbaum en numerosas ocasiones, afirmando que "ha demostrado lo que se puede lograr cuando se está dispuesto a luchar".

El reportaje de The Guardian retrata a Claudia Sheinbaum como una “hija del 68”, influida por las luchas sociales y la defensa de la educación pública.

“Ha recibido elogios por su gestión de la relación más difícil e importante del país: la que mantiene con su vecino del norte. Su habilidad para gestionar el tiempo durante las negociaciones arancelarias con Donald Trump el año pasado fue una muestra de su característica actitud, que ella denomina ‘cabeza fría’ , serenidad bajo presión. También influye el hecho de que sea climatóloga con un doctorado en ingeniería energética”, refiere Nolan.

The Guardian destaca que el apoyo a Sheinbaum descansa en una agenda social amplia. El reportaje señala que muchos votantes de bajos ingresos respaldan a Morena porque prioriza el gasto social y las pensiones, y recuerda que la Presidenta decretó la cobertura sanitaria universal. También apunta cómo “Sheinbaum sigue siendo una académica de corazón”.

“Alguien que trabaja con ella me recomendó buscar el video de YouTube de una presentación que dio en junio de 2025 intentando convencer a Estados Unidos de que el tráfico de fentanilo procedente de México estaba disminuyendo. ‘Así son las reuniones con ella’, comentó”, destaca Nolan y expone cómo esa presentación estaba repleta de gráficos, fuentes detalladas y minucias. “Todos coinciden en que Sheinbaum es una microgestora obsesionada con los detalles. Se acuesta temprano y se levanta a las 4 de la mañana para enviar mensajes a todo el mundo, desde sus asesores principales hasta los funcionarios de menor rango que trabajan en departamentos poco conocidos”.

The Guardian sostiene que la Presidenta mexicana mantiene una visión política marcada por la justicia social y el principio de “primero los pobres”.

La publicación británica señala que la mandataria “surgió de la izquierda, pero no del movimiento feminista”, una definición atribuida a la antropóloga Marta Lamas. Según The Guardian, Sheinbaum prefiere abordar los problemas desde una perspectiva de bienestar general antes que mediante políticas focalizadas exclusivamente en las mujeres. El diario menciona que la Presidenta privilegia iniciativas como la atención médica universal, el cuidado de personas mayores y los centros de educación infantil, aunque reconoce la importancia histórica de haber llegado a ser la primera mujer en ocupar la Presidencia de México.

Uno de los elementos que más subraya The Guardian es que Sheinbaum llegó a la política desde la oposición al Estado y no desde las estructuras tradicionales de poder. El reportaje afirma que, mientras Andrés Manuel López Obrador “ascendió a la prominencia a través de la política partidista, primero con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que dominó el país mediante un régimen de partido único desde la Revolución Mexicana hasta las primeras elecciones verdaderamente abiertas en el año 2000”, Sheinbaum, en cambio, “se forjó como activista contra el Estado, e incluso como Presidenta continúa destacando esta faceta de su historia. Para algunos sectores de la izquierda, esto ha hecho que algunas de sus posturas —sobre temas como la militarización de la sociedad mexicana y la crisis de las desapariciones forzadas— resulten aún más sorprendentes, incluso impactantes”.

El diario británico dedica además un amplio espacio a las raíces familiares e ideológicas de la Presidenta. Recuerda que es nieta de inmigrantes judíos que huyeron de Europa y que creció en una casa donde, según ella misma relató, “se hablaba de política en el desayuno, el almuerzo y la cena”. The Guardian añade que su padre escondía ejemplares de Karl Marx y que la futura mandataria se considera una “hija del 68”, influida por las movilizaciones estudiantiles y por la memoria de la masacre de Tlatelolco.

Claudia Sheinbaum Pardo de niña. Foto: Instagram Claudia_Shein

El reportaje sostiene que las desapariciones forzadas constituyeron el núcleo del activismo juvenil de Sheinbaum. Cita que la entonces adolescente pasó su primera noche fuera de casa acompañando a “un grupo de madres que buscaban a sus hijos desaparecidos por motivos políticos a manos del Estado”. The Guardian recuerda que Rosario Ibarra de Piedra y el dirigente estudiantil Raúl Álvarez Garín fueron figuras determinantes en su formación política, al grado de que la Presidenta ha descrito a este último como su “mentor político”.

La publicación también rememora la etapa universitaria de Sheinbaum en la UNAM, donde participó en protestas contra la privatización y la austeridad. En una entrevista de juventud, recuerda The Guardian, defendió la educación pública gratuita, una convicción que mantiene hasta hoy. El reportaje subraya que la mandataria suele repetir que “la educación es un derecho, no una mercancía”, una frase que, para el periódico, resume buena parte de su visión política y económica.

Finalmente, The Guardian concluye que, pese a las contradicciones y a las críticas de organizaciones de derechos humanos por la creciente presencia militar en la vida pública, Sheinbaum sigue viéndose a sí misma como una dirigente de izquierda.

El reportaje recupera una de sus respuestas más representativas cuando rechaza las acusaciones de falta de autonomía respecto de López Obrador: “¿Qué quieren, que diga ‘Primero los ricos’?”. Para el diario británico, esa frase resume la continuidad ideológica de una política que, según sus propias palabras, no llegó al poder “por el poder mismo”, sino como parte de un proyecto construido durante más de dos décadas.

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Redacción/SinEmbargo

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