ENTREVISTA: Erika Mergruen, entre las microficciones y el tarot

26/05/2013 - 1:30 am

Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo
Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo

Ciudad de México, 26 may (SinEmbargo).- “El entrechocar de la vajilla y las risas de los comensales retumbaban en el desfiladero. Sobre la mesa, las tazas sin oreja charlaban con las migajas. Por primera vez en tanto tiempo, si acaso el tiempo existía en ese paraje, el loco no se movió de su silla”, así inicia el interesante libro El último espejo, editado por Posdata (para su colección Hormiga Iracunda), con el apoyo de Conaculta - INBA.

Su autora, Erika Mergruen, recorre, literariamente hablando, “los dos cabos de la cuerda” y se dedica tanto a la mini o microficción, como a la novela larga.

En el caso de El último espejo, la autora nacida en ciudad de México en 1967, escribió el libro siguiendo el orden y los nombres de las cartas del tarot, tratando de mostrar “tanto lo negativo como lo positivo de las cartas”, dice en entrevista con SinEmbargo.

Foto: Especial
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“El tarot es una de mis pasiones secretas y curiosamente es la primera vez que lo aplico a la literatura. Aparece en El último espejo y también estará en una novela que escribo en estos momentos”, dice Mergruen, autora además de los poemarios Marverde (Enkidu, 1998), El Osario (Ediciones del Lirio, 2001) y El sueño de las larvas (Leer y Escribir, 2006).

También ha publicado el volumen de cuentos Las reglas del juego (Tintanueva, 2001), La piel dorada y otros animalitos (Juan Carlos Vera, editor 2009) y La ventana, el recuerdo como relato (DEMAC, 2002), con el que obtuvo el premio Autobiografías, Diarios y Testimonios de Mujeres Mexicanas, DEMAC 2001-2002.

–      ¿Cómo dirías que es el lenguaje del tarot?

–      Diría que es completamente gráfico y que además posee vasos comunicantes con la poesía.

–      El último espejo, sin embargo, ofrece un gran equilibrio entre el discurso narrativo y el poético…

–      Bueno, es una de mis búsquedas. Es un libro pequeño, reflejo de una indagación que lleva años. Originalmente empecé a escribir poesía y en algún momento los dioses de los poemas me abandonaron. Fue entonces que empecé a “prosear”, a escribir textos de largo aliento y dediqué varios años a leer poemas en prosa. Entre comillas, el término “minificción” es relativamente nuevo y para mí representó la posibilidad de quedarme en el umbral, entre la prosa y la poesía. Son textos en donde la línea entre el poema y la narrativa es muy delgada. La voz poética tenía que salir por algún lado y en general toda mi prosa tiene un rasgo poético que disfruto mucho.

–      ¿Qué tipo de lector requiere la minificción?

–      Bueno, creo que cualquier lector puede acceder a estos textos, aunque vale aclarar que no porque se trate de textos breves se leen muy rápido. A veces, es justamente todo lo contrario. No siempre puedes leer todos los niveles de una minificción. Se trata de un género muy elaborado. Si no tienes conocimiento de tal o cual tema, no agarras todo el plano de la minificción, pero tiene su lado venturoso porque invita a las personas a leer sobre la cuestión que se trata, a informarse más.

–      De hecho, El último espejo propone varios niveles de lectura. Por un lado está la historia lineal, como “había una vez” y por el otro textos más abigarrados que exhortan a la reflexión y piden una relectura…

–      Los adictos a Alicia en el País de las Maravillas, los aficionados al tarot lo disfrutarán mucho más que otros lectores que no hayan leído a Lewis Carroll o que no se hayan tirado nunca las cartas, pero esos temas no son excluyentes…la minificción ofrece varios planos para que no quedes totalmente aislado cuando la lees.

–      La lectura puede ser azarosa, también…

–      Claro, aunque no hay una fórmula química para hacer un libro de minificciones, se entiende que pueda leerse en orden o en forma aleatoria.

Para Mergruen, la publicación de El último espejo fue una especie de conjuro que dio fin a una larga etapa de sequía en la que no salía ningún libro suyo al mercado editorial.

“Uno es escritor porque escribe, pero el asunto de la publicación ya es otro tema”, dice la autora, reconociendo que los tiempos del escritor no suelen ser los mismos que el de las casas editoriales.

Como sea, El último espejo está aquí y es reflejo de una escritora mexicana sustancial y personal como pocas,  expresión además de una actividad más que elogiable llevada a cabo por Posdata, la única editorial que saca preciosos libros de minificciones en nuestro país y de la que también puede recomendarse Casa de geishas, por Ana María Shúa y El viajero del tiempo, por Alberto Chimal.

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Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero