Base de datos de Liverpool fue robada desde el 24, pero los clientes no fueron avisados

01/01/2015 - 1:31 pm
El grupo SicKillers ha publicado información de altos directivos de la empresa en redes sociales. Foto: FayerWayer
El grupo SicKillers ha publicado información de altos directivos de la empresa en redes sociales. Foto: Facebook

Ciudad de México, 1 de enero (SinEmbargo).– Durante la víspera de la Nochebuena, Liverpool notificó a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) que fue víctima de “un intento de extorsión” por el robo de información de clientes y de su personal, con el fin de causar daños en su reputación. Siete días después, la cadena de tiendas de autoservicio no ha informado a sus compradores sobre los riesgos que pueden correr por el hurto de sus datos confidenciales, según señalaron a SinEmbargo titulares de tarjetas de crédito de la tienda.

En el comunicado, emitido el 24 de diciembre, la tienda calificó el suceso como de “bajo riesgo”, pero a pesar de ello, ya se trabajaba en reforzar las medidas de protección de los datos personales, pero a los clientes no se les ha informado sobre el crackeo informático y las medidas de seguridad que deben poner en marcha.

Actualmente, Liverpool es una de las cadenas departamentales con más presencia en México y es el tercer emisor de tarjetas de crédito con 3.5 millones de cuentas, según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). En este rubro sólo se encuentra por debajo de BBVA Bancomer y Banamex.

Hasta el día de hoy, la tienda no ha emitido algún otro comunicado para informar sobre la situación y aunque constantemente envía promociones a los clientes vía correo electrónico, la noticia del robo les llegó gracias a que circuló en redes sociales.

En entrevista para SinEmbargo, Leticia Carranza indicó que no ha recibido ninguna notificación sobre el robo de datos personales. Se mostró preocupada ante posibles llamadas de extorsión que se puedan desencadenar y señaló que ni en el momento de suscribirse con Liverpool ni posteriormente, ha recibido información sobre la protección que la empresa da a los datos personales de sus clientes, de hecho, “cuando recién saqué mi tarjeta de Liverpool, empecé a recibir llamadas de números con ladas de diferentes partes del país; cuando contestaba nadie hablaba […] busqué esos teléfonos en Internet y encontré que ya habían sido registrados como de fraude. Se me hizo muy raro que saqué la tarjeta y de inmediato comenzaron las llamadas”.

Otra clienta, Elsa García indicó que los datos que la cadena le solicitó para sacar su tarjeta fueron comprobantes de domicilio, teléfonos, personales y de las referencias, copias de la credencial de elector y el talón de pago de su actual empleo.

“No me ha llegado ninguna noticia del robo, me enteré por redes sociales. Pero sí me llegó información de nuevos pagos con calidad de ‘obligatorios’ por un aumento en el crédito. Este gasto es por un seguro de vida que cuesta 99 pesos mensuales”, agregó Elsa.

El sitio web de tecnología, FayerWayer informó el pasado 28 de diciembre que el grupo SicKillers se adjudicó la acción: “La principal razón entre todas es: Porque podemos y disfrutamos hacerlo. El alcance de este hack es un acceso total a su infraestructura, por seis años hemos estado accediendo y documentado cada mínima parte de sus sistemas; contamos con todas sus bases de datos, códigos fuentes, correos, datos e información de sus directivos y de los clientes”.

La página de Facebook de SicKillers fue eliminada. El grupo se autodenomina como “un grupo de activistas que pueden ayudar a esclarecer algunos acontecimientos sobre la empresa Liverpool, mucha información que han ocultado” .

No obstante, en publicaciones previas subieron imágenes de documentos personales de ejecutivos de Liverpool, bajo el comentario: “¿Si ellos no pueden cuidar sus propios documentos privados, crees que cuidarán bien tu información?”; así como información sobre el asesinato de Angélica Trinidad Romero Severiano de 24 años, perpetrado el pasado 15 de noviembre dentro de la sucursal de la tienda del centro comercial Perisur.

EL CASO DE LA EMPLEADA ASESINADA

Sucursal de Liverpool en la que fue asesinada una empleada en noviembre pasado. Foto: Cuartoscuro
Sucursal de Liverpool en la que fue asesinada una empleada en noviembre pasado. Foto: Cuartoscuro

Desde la primera semana de diciembre, usuarios de Internet difundieron que la tienda intentó “tapar” el homicidio de la mujer de 24 años. Inclusive se publicó la fotografía de la supuesta acta de defunción.

Rodolfo Ríos Garza, titular de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), informó en conferencia de prensa sobre la detención del presunto homicida de la trabajadora de limpieza de la tienda Liverpool ubicada en el Centro Comercial Perisur.

El Procurador señaló al auxiliar de mantenimiento de la tienda departamental Marco Antonio Ochoa Almazán, quien presuntamente sostenía una relación sentimental con la víctima. El presunto responsable del asesinato fue arrestado en la colonia El Mirador, en la delegación Tlalpan.

También se giró una orden de localización y presentación al médico Mariano Espinosa, quien certificó la muerte por infarto y no por asfixia de la empleada.

El Procurador dijo que los empleados de la tienda, incluido el gerente, también son investigados. “Se investiga, además del médico, por supuesto a quien realiza la privación de la vida, así como también a los empleados de la tienda departamental que hayan incurrido en algún tipo de delito, es decir, que hayan realizado algún encubrimiento por favorecimiento”

Sin embargo, familiares, organizaciones y la sociedad civil cuestionaron la aprehensión de Marco Antonio Ochoa Almazán, auxiliar de mantenimiento de la tienda departamental, quien presuntamente tenía una relación con la víctima.

Omar Robles, primo de Angélica, denunció en entrevista para SinEmbargo que a más de un mes de iniciadas las investigaciones por la Procuraduría capitalina no se les ha permitido el acceso sobre el caso.

“No nos han querido dejar ver el expediente desde un mes a la fecha porque dicen las investigaciones siguen a su curso; sin embargo el Procurador dijo este día que ya terminaron”, dijo.

Por su parte, Rodolfo Domínguez Márquez, abogado del Observatorio Nacional del Feminicidio, afirmó que existe el temor de que la detención de Marco Antonio Ochoa Almazán se trate de un chivo expiatorio.

Domínguez Márquez precisó que el caso de Angelica Trinidad puede quedar en impunidad por las omisiones de la Procuraduría General de Justicia del DF. “No sólo hay irregularidades de la tienda en el caso, también hay irregularidades de la Procuraduría”, dijo.

El hecho donde murió por asfixia la joven mujer de 24 años dentro de la tienda departamental, según confirmaron las autoridades, se suscitó el pasado 15 de noviembre.

De acuerdo a la información publicada el 16 de noviembre, los familiares acudieron directamente a la tienda departamental en donde se les dijo Romero Severiano había muerto por atragantamiento y un paro cardiaco, de acuerdo al dictamen elaborado por el doctor Mariano Espinosa Morales, quien fue contratado por la empresa.

El cuerpo de la joven presentaba muestras de golpes, principalmente en la cabeza, “sin embargo los directivos de la tienda, lejos de llamar a las autoridades iniciaron una serie de turbias maniobras para tratar de deslindarse del crimen”. Omar Robles, primo de la empleada asesinada, narró que “la empresa contrató a un médico particular para que expidiera un certificado de defunción, consignando como causa de muerte un infarto fulminante. Además, dio fé de que el lugar de su muerte fue su domicilio particular, no la tienda; después solicitaron a funerales Gris con ubicación en la delegación Tlalpan, que retiraran el cuerpo y lo cremaran”.