El Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina reporta que al menos 17 mineras canadienses han dañado a comunidades mexicanas, entre ellas First Majestic, que cuenta con tres minas productoras y ocho proyectos que están en desarrollo.

Ciudad de México, 2 de febrero (SinEmbargo).– First Majestic Silver Corp no sólo tiene cuentas pendientes con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), en materia de derechos humanos, la minera canadiense carga con un historial de violaciones y despojos en los lugares donde posee minas en México, de acuerdo con denuncias que ha acumulado desde que se estableció en el país (2004).

La empresa, con sede en Vancouver (Canadá), cuenta con tres minas en funcionamiento en México: la mina de oro y plata San Dimas, la mina de oro y plata Santa Elena y la mina de plata La Encantada. También posee otras ocho en diversas etapas de desarrollo.

La planta de First Majestic acusada de contaminar el agua. Foto: Foto: First Majestic

La planta de First Majestic acusada de contaminar el agua. Foto: Foto: First Majestic

De acuerdo con un informe del Instituto Fraser, el 74 por ciento de las concesiones para exploración minera en México son canadienses. Y, de acuerdo con el Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina, de norte a sur del país, al menos 17 mineras canadienses han dañado a comunidades mexicanas, entre ellas First Majestic, que esta semana volvió a ser noticia debido a un adeudo en impuestos por más de 500 millones de dólares derivados de mantener artificialmente bajos los precios de la plata durante la última década.

La tercera productora de plata más grande de México debe, de acuerdo con auditorías citadas por la agencia Reuters, cerca de 11 mil millones de pesos, es decir, 534 millones de dólares.

Sobre este adeudo, First Majestic informó que “continúa buscando una solución amistosa de sus diferencias con el Gobierno de México. Mantiene una política de no comentar los detalles de los procedimientos legales en curso y respetará la naturaleza confidencial de sus discusiones sobre el acuerdo. Continuaremos abiertos al diálogo y confiando en las vías legales disponibles bajo la ley mexicana y los acuerdos internacionales”.

MINERA LA ENCANTADA

Entre los señalamientos más relevantes que se le hacen a First Majestic Silver Corp destaca el de la minera La Encantada, que opera en el ejido Tenochtitlán en Ocampo, Coahuila, a pesar de que las tierras pertenecen a la comunidad desde 1973.

En el año 2012, la otrora Secretaría de la Reforma Agraria giró una orden para que se les entregaran los terrenos. Aún así no se ha ejecutado la acción de desalojo contra la empresa que sigue explotando el predio del que se saca plata y allí mismo la procesan, contaminando los terrenos ejidales con metales pesados.

La Encantada es la principal explotación de First Majestic en México, que en 2012 reportó una utilidad bruta de mil 464 millones 679 mil pesos, pero sólo pagó 0.004 por ciento (68 mil 160 pesos) por derechos mineros.

Cansados de tanto abuso y de no tener respuesta ni ayuda de las autoridades, los ejidatarios irrumpieron cortando el camino de la mina durante el mes de junio del año 2013, a los pocos días fueron criminalizados y hubo un saldo de 16 detenidos.

Pobladores de Tenochtitlan denuncian abusos de la empresa canadiense. Foto: Vanguardia

Pobladores de Tenochtitlan llevan años denuncian abusos de la empresa canadiense. Foto: Vanguardia

En su página de Internet, First Majestic presume haber recibido por 10 años consecutivos el reconocimiento de “Empresa Socialmente Responsable” por el Centro Mexicano para la Filantropía.

Lo que no presume es que el 30 de mayo de 2016, José Saúl Nieto, minero de “La Encantada”, murió por lesiones en la cabeza cuando decidió saltar de una unidad que se quedó sin frenos y que él mismo conducía al interior de la empresa. No presume que el 1 de octubre de 2017 cuatro mineros, Alberto Colunga, Jesús Montoya, Waldemar García y Juan Diego Cedillo, fallecieron asfixiados luego que se reportara un incendio en la mina e inhalaran el monóxido de carbono.

Pobladores aseguraron que el agua ha sido contaminada en Tenochtitlan. Foto: Vanguardia

Pobladores denuncian que el agua ha sido contaminada en Tenochtitlan debido a los desechos de la mina. Foto: Vanguardia

Tampoco registra el hecho de que el 1 de junio de 2016 un grupo de trabajadores realizó un paro en protesta por la inseguridad en la mina y la falta de pago de utilidades. En respuesta, la empresa amenazó a los mineros con cortarles la luz de las casas que habitan. El 20 de mayo de 2017, otra vez, unos 300 trabajadores pararon labores porque la empresa no quería darles las utilidades que les correspondían por ley. El paro duró más de 10 días hasta que se llegó a un acuerdo.

No presume que en “La Encantada” hay dos turnos de 12 horas, todos los días de la semana.

El 26 de junio de 2016 se registró el primer derrame de cianuro debido a unas lluvias que rebasaron la capacidad de bombeo. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) abrió una investigación para evaluar los daños y las causas del desbordamiento. En el primer derrame la dependencia federal confirmó daños en 2 mil 240 metros cuadrados, afectando flora y fauna del lugar. El cianuro se esparció por las tierras y las contaminó. El pasto, que es el alimento de los animales, se volvió inservible en esa área.

El 12 y 13 de agosto del mismo año, nuevamente las lluvias provocaron un segundo derrame que escurrió por cauces naturales y terminaron en estanques donde abreva el ganado. Según los ejidatarios, decenas de animales se murieron.

Desde el año 2013, los pobladores denunciaron a la Profepa que la empresa estaba contaminando el ejido con desechos peligrosos y que prácticamente utilizaba al ejido como tiradero. Profepa respondió en el oficio PFPA/12.7/2C.28.1/0916/13 que ya habían realizado inspecciones donde confirmaba que se habían encontrado “elementos de probable infracción a la legislación ambiental federal”.

PROYECTO MINERO EN ZACATECAS

Otro caso en donde First Majestic ha cometido irregularidades es en el proyecto minero Del Toro. La minera ha contaminado el río San Rafael del municipio Chalchihuites, Zacatecas, lo cual ha provocado en sus habitantes alergias, infecciones en los ojos, malestares estomacales e incluso plomo en la sangre.

Asimismo, el ganado que ha tomado agua de ese río ha muerto. Dentro de la minera solo el 10 por ciento del personal es originario del lugar.