Aunque se trata de una serie de época que retrata los conflictos de España en los años 20, la serie también ofrece mucho del contexto actual, donde las mujeres siguen luchando por sus derechos, enfrentándose a una sociedad machista, a la violencia, los limitantes que ponen a las mujeres para incorporarse al mercado laboral o a cargos de alto rango, así como la desigualdad salarial.

Ciudad de México, 2 de julio (SinEmbargo).– Luego de tres años y cuatro temporadas, Netflix se prepara para lanzar los últimos capítulos de su primera serie original realizada en España y que se posicionó como una de las más vistas en la plataforma de streaming, se trata de Las chicas del cable.

Una producción romántica que además de mostrar un triángulo amoroso toca temas importantes y que por años se han considerado tabúes en nuestra sociedad como la violencia doméstica, el empoderamiento femenino, el machismo y la libertad sexual. La serie se ha caracterizado por mostrar como uno de los temas centrales el empoderamiento de las mujeres en una época donde se empezaba a luchar por la igualdad de género.

Las chicas del cable es una serie que habla sobre el amor, pero más que el amor hacia la pareja, habla de amarse a uno mismo, de quererse entre amigas, de luchar juntas y sobre todo del respeto entre las mujeres. Es una historia de amor y compromiso femenino que logró cautivar a los espectadores de cada país donde se transmitió.

Las chicas del cable se convirtió en un fenómeno mundial. Foto: Especial

Aunque se trata de una serie de época que retrata los conflictos de España en los años 20, también tiene mucho del contexto actual, donde las mujeres siguen luchando por sus derechos, enfrentándose a una sociedad machista, a la violencia, los limitantes que ponen a las mujeres para incorporarse al mercado laboral o a cargos de alto rango, así como la desigualdad salarial.

Sin dejar de lado la represión sexual que mermaba a las mujeres de siglos pasados pero que sigue impidiéndoles fluir con libertad sin “ganarse” algún tipo de etiqueta por disfrutar su sexualidad. Además de otros temas como la homosexualidad que se muestra a través del personaje de Óscar, una mujer que teme al rechazo social por su preferencias, hasta que decide ser valiente y mostrarse tal cual es. Problemáticas que 90 años después siguen lacerado a las mujeres y reafirmando la desigualdad de género.

Teresa Fernandez-Valdés, productora y creadora de Las chicas del cable, ha repetido en diversas entrevistas que la serie desde un principio buscaba ligar los conflictos del pasado y del presente para que se pudieran identificar las mujeres jóvenes y las adultas, objetivo que hasta el momento se ha logrado.

Tampoco dejaron de lado la participación femenina en la política, que por esos años ni siquiera tenían el derecho al voto, pero que poco a poco fueron ganando terreno en el ámbito legislativo. Como sucede en la cuarta temporada cuando una de las telefonistas decide postularse para alcaldesa. Asimismo hicieron alusión al movimiento sufragista que comenzó en España en 1930, pero que en México tardó todavía 20 años más, hasta 1953.

Las chicas del cable, ambientada en Madrid a finales de los años 20, cuenta la historia de cinco operadoras de la compañía de teléfonos de España: Lidia, Marga, Carlota, Ángeles y Sara que buscan sobresalir en el ámbito laboral mientras se ven envueltas en celos, envidias y traiciones.

La serie española se acerca a su final. Foto: Especial

Lidia, el personaje principal, entra a la compañía con el único objetivo de robar; ahí conoce a Marga, una mujer de pueblo que se muda a la capital para cumplir su sueño de empoderamiento; Carlota, que buscará por todos los medios una igualdad entre mujeres hombres; Ángeles, quien sufre maltrato por parte de su esposo y que quiere demostrar que las mujeres están hechas para algo más que las labores del hogar. Se unirán para resolver sus problemas y demostrar la fortaleza que tienen las mujeres.

En abril de 2017 llegó esta serie a Netflix, convirtiéndose en la primera producción de habla no inglesa de la plataforma que se volvió un fenómeno de masas a nivel mundial, siendo traducida al inglés, alemán, italiano y francés. Pero como todo tiene un final, Las chicas del cable está por llegar al suyo, que estrenará sus últimos episodios para cerrar la historia de Lidia, Marga, Carlota, Ángeles y Sara que en su paso dejaron un mensaje feminista de mujeres independientes que rompieron las cadenas impuestas por la sociedad.

La segunda parte de la temporada final se estrena este 3 de julio y retomará la historia siete meses después de los acontecimientos de la entrega anterior, cuando las amigas se vuelven a reunir en medio de la guerra civil para rescatara a la hija de Ángeles, sin imaginar lo mal que terminarían las cosas para Lidia, quien es llevada a un Centro de reeducación dirigido por Carmen, una enemiga que busca vengarse de ella y sus amigas.

La segunda parte del final comenzará con una España a manos de los Republicanos, que han dejado de nueva cuenta a las mujeres sin los derechos a los que tanto les costó llegar. Mientras Francisco busca desesperadamente a Lidia, y el resto de las chicas hace lo propio bajo la frase “no es por nosotras, es por todas”.

En una entrevista con EFE, la actriz Nadia Santiago, quien interpreta a Marga, adelantó que la amistad de las cuatro telefonistas se va a reforzar con los próximos acontecimientos, que las hará luchar más juntas que nunca.