“No hemos tenido oportunidad de reunirnos y sí considero que es relevante que salgamos pronto a definir qué sigue desde el Frente, dejar claro cuál es la agenda del Frente”, dijo Mauricio Tabe, presidente local del Partido Acción Nacional (PAN). 

Ciudad de México, 3 de julio (SinEmbargo).- El Partido Acción Nacional (PAN) evaluará, al menos en la Ciudad de México, si es posible una agenda conjunta con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Movimiento Ciudadano (MC).

Mauricio Tabe, presidente local del partido, señaló que la elección en la capital formó parte del triunfo político de Andrés Manuel López Obrador, virtual ganador de la Presidencia de México, e indicó que los panistas aún no se reúnen con los integrantes de su alianza, “Por México al Frente”, para definir qué sigue.

“No hemos tenido oportunidad de reunirnos y sí considero que es relevante que salgamos pronto a definir qué sigue desde el Frente, dejar claro cuál es la agenda del Frente”, dijo.

“Sobre la base de nuestras plataformas y nuestras ideas tenemos que trabajar para poder lograr el bien de la Ciudad”, detalló.

Cuestionado sobre si fue buena idea entregar al PRD la mayoría de las candidaturas a distritos locales, alcaldías y la Jefatura de Gobierno, Mauricio Tabe aseguró que se decidió conforme las condiciones que tenía cada partido.

“Las decisiones que tomamos de las negociaciones y de las candidaturas, las tomamos de la información que teníamos en ese momento; no teníamos pronósticos, y yo estoy convencido de que tomamos las mejores decisiones”, indicó.

El panista señaló que es importante iniciar con la reconstrucción del partido.

El PAN será la segunda fuerza política en la Ciudad de México, mientras que el PRD, su socio en la coalición “Por México al Frente” no sólo perdió el Gobierno de la capital del país, luego de una hegemonía de 21 años, sino que redujo al mínimo su pesca de alcaldías y legislaturas para la Asamblea de Representantes, con lo que ha quedado reducido a un partido marginal.

Desde el 5 de diciembre de 1997, cuando Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano tomó protesta como el primer Jefe de Gobierno electo en las urnas del entonces Distrito Federal, el perredismo se había mantenido en el poder central de la Gran Tenochtitlán.

Sin embargo, en este sexenio el Sol Azteca comenzó un serio declive que los politólogos han achacado a los malos resultados del Gobierno de Miguel Ángel Mancera Espinosa quien, aunque nunca se convirtió en militante perredista, sí llegó al máximo cargo de la capital del país con el respaldo del PRD. Además, expusieron, el partido estaba herido por las pugnas internas y su sumisión con el Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, lo que nunca gustó ni a los ciudadanos ni a sus militantes de base.

El domingo pasado, en las urnas, los capitalinos le cobraron a la cúpula perredista las afrentas y le dieron su respaldo a el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), e incluso al blanquiazul, socio del PRD en la alianza “Por México al Frente”, que repuntó en la CdMx.

De acuerdo con los datos que arrojaba el Programa de Resultados Preliminares (PREP), hasta el cierre de esta edición, el PRD mostraba números raquíticos en la elección de diputados federales, senadores, Presidente de la República, alcaldías y asambleístas.

Las cifras planteaban que el aliado del PRD en la capital del país, la que fue su principal bastión y cofre de votos hasta el pasado 1 de julio, aportó más votos que el Sol Azteca en los comicios nacionales y locales. Sólo en la elección a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México los perredistas aportaron unos 100 mil votos más que el PAN.